Logotipo completo Alargue Final

ADO cierra filas antes del regreso a casa en Eredivisie

En la víspera del primer partido en casa de Eredivisie en cinco años, el técnico Peter no solo piensa en táctica y alineaciones. También en puertas cerradas. Literalmente.

El entrenador, molesto por la filtración de información de sus entrenamientos, decidió blindar las sesiones. Y no lo disimuló en declaraciones a Algemeen Dagblad: alguien, no sabe quién, publicó detalles del trabajo del equipo casi en tiempo real. Para él, eso rompe el pacto básico entre club y aficionados presentes en el complejo.

“Queremos que todo el mundo pueda venir a ver los entrenamientos, pero esa información tiene que quedarse dentro del complejo. Eso no pasó, así que tenemos que cerrar las puertas”, explicó, resignado pero firme. La prioridad, insiste, es proteger la integridad táctica del equipo.

Expectativa alta, margen de error mínimo

Dejando a un lado el enfado por la filtración, Peter mira al césped. ADO recibe a FC Groningen en la segunda jornada de la Eredivisie 2026-27, con el estadio lleno y la necesidad urgente de sumar los primeros puntos tras el 2-0 encajado ante AZ en el debut liguero. Aquel partido se decidió tras el descanso, con los tantos de Ro-Zangelo Daal y Calvin Stengs inclinando la balanza.

Ahora el escenario cambia: casa llena, ambiente de regreso y un rival que llega lanzado tras imponerse a FC Utrecht en su estreno. Groningen viaja con confianza, ADO con presión. Un choque frontal de estados de ánimo.

Peter, sin embargo, no espera un duelo cerrado ni especulativo. Lo dijo claro: no prevé sorpresas y desea un partido abierto, intenso, con los dos equipos pisando fuerte. El plan es sencillo en el papel: igualar la energía de un Groningen en forma y transformar el empuje de la grada en puntos.

Parte médico y opciones en el banquillo

Las buenas intenciones chocan con la realidad física. ADO sigue sin poder contar con Jalen Hawkins, todavía fuera por un problema en los isquiotibiales. Tampoco estará Cameron Peupion, baja de larga duración tras su operación de rodilla.

Hay, al menos, un rayo de luz bajo palos. El guardameta Niclas Thiede ha vuelto a entrenarse con el grupo después de superar una lesión de tobillo y se perfila de nuevo como opción real para la convocatoria. Un regreso clave en una línea donde la seguridad se paga cara.

En ataque, otra pieza empieza a asomar. El cedido por Cagliari, Othniel Raterink, aún afina su condición física, pero podría tener minutos desde el banquillo. Un recurso interesante para cambiar el ritmo del partido si el duelo se atasca en la segunda parte.

Un regreso que no admite distracciones

La filtración ha obligado a ADO a encerrarse en sí mismo justo cuando más necesitaba abrirse a su gente. Paradójico, pero inevitable para su entrenador. El club vuelve a vivir fútbol de Eredivisie en casa, con un estadio agotando todas las entradas y un rival que llega con viento a favor.

Entre la protección del plan táctico y la urgencia de estrenar el casillero, el margen es mínimo. El domingo, con las puertas del complejo cerradas y las del estadio a rebosar, se verá si este ADO está preparado para algo más que un simple regreso a la élite.