Alderweireld urge a Tottenham a fichar a Osimhen antes que Arsenal
Toby Alderweireld no quiere ver a Victor Osimhen vestido de rojo en el norte de Londres. Lo quiere de blanco. El exdefensa de Tottenham ha instado a su antiguo club a irrumpir en la carrera por el delantero de Galatasaray y adelantarse a Arsenal en uno de los culebrones del mercado.
Tottenham viene de una temporada al borde del abismo, salvado de un desastre deportivo que obligó al club a reaccionar con una inversión masiva. El equipo ha gastado fuerte, muy fuerte: rompió su récord de traspasos dos veces en la misma ventana para incorporar a Mateus Fernandes y Sandro Tonali por un total de 185 millones de libras. Un golpe sobre la mesa tras coquetear con el descenso.
A ese gasto se suman las llegadas de Jan Paul van Hecke, Marcos Senesi, Andy Robertson y Martin Dubravka. Una reconstrucción de arriba abajo. Pero, pese a todo ese movimiento, en el norte de Londres hay una sensación clara: falta el ‘9’. Falta el goleador.
Alderweireld lo resume sin rodeos. “Spurs podrían usar un delantero como Victor Osimhen, necesitan sus goles porque es lo que les faltó la temporada pasada también”, declaró en una entrevista con Hajper. Para el belga, no se trata de otro fichaje más, sino de la pieza que completa el plan ofensivo de Roberto De Zerbi.
La cuestión de la edad y la mezcla perfecta
El nigeriano, sin embargo, no encaja del todo en la obsesión actual del mercado: la juventud. Alderweireld lo admite y apunta directamente a los gigantes de la Premier League.
“La única preocupación para clubes como Arsenal, Chelsea, Liverpool y Manchester United es quizá su edad. Ya no es el jugador más joven y da la sensación de que todo el mundo quiere encontrar a un superestrella de 23 años que pueda marcar goles durante los próximos siete u ocho años, y lo entiendo, pero también necesitas una buena mezcla”.
Ahí entra su propia experiencia. El defensa recurre a su carrera para explicar por qué los clubes no pueden vivir solo de promesas. Para crecer de verdad, dice, hace falta rodear a los talentos emergentes de figuras ya hechas, con jerarquía y oficio.
“Por eso puede ser importante fichar jugadores contrastados que saben cómo va todo y que pueden ayudar a los jóvenes, a las potenciales superestrellas, porque pueden marcar el mejor ejemplo”, explicó.
Y entonces aparece un recuerdo que lo marcó: su etapa en Países Bajos. “Pienso en mi tiempo en Ajax. La mezcla estaba a otro nivel. Teníamos a Dusan Tadic y Daley Blind y a Frenkie de Jong y Matthijs de Ligt saliendo. Eso es lo que necesitas”.
Ese equilibrio es, para Alderweireld, el modelo a seguir. Y Osimhen, a sus ojos, encaja en el rol del veterano de élite que acelera el crecimiento de los demás.
Arsenal al acecho y un juego de intercambios
El problema para Tottenham es que no están solos. Osimhen lleva tiempo en el radar de Arsenal, y el interés es serio. El nigeriano se ha convertido en una de las piezas más codiciadas del mercado, y cualquier movimiento por él obliga a maniobrar con cuidado.
Según los informes, Galatasaray se ha acercado recientemente a los Gunners para hablar sobre posibles operaciones por Gabriel Martinelli y Ethan Nwaneri, deslizando en esas conversaciones la opción de un movimiento por Osimhen en sentido contrario. Un rompecabezas de nombres, valores y necesidades deportivas.
Por ahora, eso sí, no hay negociaciones activas. Todo se mueve en el terreno de los contactos, de las ideas sobre la mesa, de los escenarios que los clubes estudian mientras el reloj del mercado sigue corriendo.
Tottenham mira de reojo. Sabe que si Arsenal acelera, el margen de maniobra se reduce. Y ahí es donde las palabras de Alderweireld suenan casi como una advertencia: si Spurs no actúa ya, puede ver cómo el delantero que reclama para su antiguo club termina reforzando al rival directo de la ciudad.
Osimhen, ajeno al ruido
En medio del ruido, una voz se mantiene fría. La del propio Osimhen. Preguntado recientemente por los rumores, el delantero eligió el camino de la concentración absoluta en lo que tiene delante.
“Me centraré en mi trabajo”, afirmó la semana pasada. “Ya veremos y pensaremos en lo que viene después”.
Ni guiños, ni mensajes en clave, ni presiones públicas. Solo una frase que deja claro que, al menos de puertas afuera, el nigeriano no va a forzar nada mientras Galatasaray y los pretendientes mueven sus fichas.
Tottenham, mientras tanto, se asoma a un punto de inflexión. Ha gastado como un grande, ha reforzado todas las líneas, ha apostado por De Zerbi y por un proyecto ambicioso. Pero sin un goleador de referencia, el riesgo de repetir los problemas del curso pasado sigue ahí, latente.
Alderweireld ya ha dejado su receta. Falta saber si en el despacho de Spurs están dispuestos a pelear con Arsenal por el delantero que podría cambiar el techo de su temporada.






