Logotipo completo Alargue Final

Alexandra Eala en Tokio: una batalla intensa y su mirada a Hong Kong

La aventura de Alexandra Eala en el Pan Pacific Open terminó en cuartos de final, pero su temporada aún no. Y, sobre todo, su ambición tampoco.

La filipina perdió 2-6, 7-6 (7/5), 6-4 ante la rusa Diana Shnaider, tercera cabeza de serie, en un duelo intenso que se estiró hasta el límite en Tokio. Fue su primera participación en este torneo, pero se marcha con algo más que un resultado: la certeza de que ya pertenece a la élite.

A sus 21 años y ubicada en el número 19 del ranking mundial, Eala vive un año que quedará grabado en la historia del deporte de Filipinas. En agosto, en Washington, se convirtió en la primera jugadora de su país en conquistar un título del circuito WTA. Desde entonces, cada torneo ha sido una confirmación de su salto de nivel.

Por eso, no quiere cerrar el libro todavía. Le queda una cita más: Hong Kong, la próxima semana. Y allí no llegará como simple invitada, sino como una de las grandes candidatas al título.

“Estoy súper emocionada y voy con mucha motivación”, afirmó la filipina, que dejó claro que aún no es momento de balances. “Estoy intentando posponer mis reflexiones una semana más por esa motivación. Vuelvan a preguntar en una semana”.

Un partido que se jugó al límite

El arranque fue demoledor. Eala se llevó el primer set encadenando cinco juegos seguidos, imponiendo ritmo, profundidad y decisión en los intercambios. Parecía tener el partido en la mano.

El guion cambió en el segundo parcial. El servicio se volvió intocable a ambos lados de la red. Ninguna de las dos cedió su saque y el set se decidió en un desempate de máxima tensión. Ahí, la número 13 del mundo, Shnaider, afinó más y se llevó el tie-break 7-5.

El impulso ruso se mantuvo en el set definitivo. Shnaider rompió temprano y tomó el control del marcador. Para Eala, el reto se hizo doble: remontar en el resultado y gestionar molestias físicas. Tuvo que recibir atención en el pie derecho antes de que la rusa cerrara el encuentro con un ace, un final frío para un partido caliente.

Eala definió el duelo con claridad: “Fue una batalla enorme”. Y añadió: “Las dos podíamos llevar el partido a un nivel realmente, realmente alto. Estoy orgullosa de eso a pesar de la derrota, pero sí creo que tuve mis oportunidades. La próxima vez, ojalá hacerlo mejor en esos momentos”.

Arropada lejos de casa

En las gradas, el paisaje fue familiar para la filipina. De nuevo, un grupo numeroso y ruidoso de aficionados de Filipinas la acompañó durante todo el torneo, como ya había ocurrido en su anterior visita a Japón hace apenas dos meses, cuando alcanzó las semifinales de los Juegos Asiáticos en Nagoya.

“Estar frente a esta afición y jugar en esta atmósfera siempre es súper especial”, explicó. “Amo Japón en general, esté aquí por el tenis o no, así que realmente me divertí”.

Tokio se despide de ella, pero no su temporada. El circuito sigue girando.

Semifinales definidas y un hueco para soñar

Mientras Eala piensa ya en Hong Kong, el Pan Pacific Open se encamina a sus semifinales. Diana Shnaider se medirá con la eslovaca de 18 años Mia Pohankova, que superó a la estadounidense Alycia Parks por 7-6 (7/3), 6-3.

Por el otro lado del cuadro, Kamilla Rakhimova, de Uzbekistán, se enfrentará a la canadiense Leylah Fernandez, que avanzó sin jugar después de que la número uno del mundo, Elena Rybakina, se retirara por una lesión en el cuello tras asegurarse el número uno de final de año.

Eala ya no está en la pelea de Tokio, pero su temporada no se define por esta derrota. Queda Hong Kong, queda un último escenario para rematar un año de irrupción, de fronteras rotas para el tenis filipino. Y ella lo tiene claro: las reflexiones pueden esperar; la ambición, no.