Logotipo completo Alargue Final

Argentina inicia la era post-Messi ante Bolivia

Argentina saldrá a la cancha sin su 10. Sin su bandera. Sin Leo Messi. El amistoso del miércoles ante Bolivia no es un partido más: es el primer examen formal de la selección en la era posterior a su máximo ídolo.

Messi anunció su retiro de la selección a finales de agosto, pero todavía falta el último acto. El adiós definitivo llegará la próxima semana, en el Monumental, en un partido de despedida frente a Benín. Hasta entonces, la camiseta más famosa del fútbol argentino quedará sin dueño. Vacía. Intocable.

Una 10 que pesa toneladas

Lionel Scaloni fue claro en la conferencia de prensa en Córdoba. No habrá nuevo 10… por ahora. El entrenador decidió “retirar” de manera temporal el dorsal que marcó una época.

“No estamos obligados a asignarla para estos partidos, así que no se la vamos a dar a nadie hasta el partido de despedida de Leo”, explicó el técnico, citado por ESPN. La idea, remarcó, es que alguien la herede más adelante, entendiendo lo que significa ponérsela. Pero todavía no hay elegido.

La decisión es más que un gesto simbólico. Es una manera de reconocer el peso de una camiseta que vistió el máximo goleador de la historia de la selección, autor de 125 tantos con la Albiceleste. No se trata solo de un número. Es una responsabilidad, un legado y, también, una carga.

El equipo sin su faro

Scaloni sabe que reemplazar a Messi es imposible. Lo que sí puede cambiar es la forma de jugar. Sin el 10 en la cancha, el entrenador se abre a un nuevo laboratorio ofensivo.

“Vamos a encontrar una manera de jugar diferente. Para eso sirven estos partidos, para probar”, admitió. La esencia, sin embargo, no se toca: Argentina seguirá construyendo desde la posesión y el control de la pelota. A partir de ahí, el cuerpo técnico evaluará cómo ajustar movimientos, sociedades y alturas de ataque.

El núcleo del equipo que perdió 1-0 ante España en la final del Mundial seguirá siendo la base. Ese grupo, que se quedó a un paso de otro título grande, vuelve a reunirse ahora con una misión distinta: aprender a convivir sin el jugador que resolvía partidos, eliminatorias y finales.

Nuevas caras, nuevas preguntas

Mientras los referentes sostienen la estructura, aparecen nombres que invitan a mirar más allá del corto plazo. Nico Paz, Roman Vega, Santiago Castro y Valentín Barco asoman como protagonistas de esta ventana internacional. No se trata solo de darles minutos: es el primer filtro serio para ver quién puede sostener el nivel cuando la camiseta pese de verdad.

El amistoso ante Bolivia será la primera estación. El siguiente paso llegará el domingo, frente a Burkina Faso. Dos partidos, dos contextos distintos, un mismo objetivo: encontrar variantes, probar sociedades, detectar respuestas anímicas y futbolísticas sin la figura que ordenaba todo.

Camino a un adiós histórico

Después de esta doble prueba, la selección regresará a Buenos Aires el 7 de octubre. Allí no habrá táctica ni pizarrón que importe más que la emoción. El país entero se prepara para despedir a su mejor jugador de todos los tiempos con un partido que será mucho más que un amistoso.

La 10 seguirá vacía hasta entonces. En la cancha, Scaloni empezará a escribir el próximo capítulo. La pregunta ya no es quién se animará a heredar ese dorsal, sino si Argentina será capaz de reinventarse sin el hombre que convirtió la camiseta en un símbolo mundial.