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Arsenal gana en el descuento ante HB Koge

Arsenal necesitó hasta el descuento para tumbar a HB Koge. Un 1-0 corto, trabajado, casi angustioso, que dice mucho más del momento del equipo inglés que del marcador en sí. Un penalti transformado en el tiempo añadido evitó un tropiezo sonrojante ante un rival semiprofesional y dio oxígeno en una Champions League que no perdona.

Durante muchos minutos, el Emirates (o el banquillo, o cualquiera que vistiera de rojo y blanco) miró el reloj más de la cuenta. El gol no llegaba. Las ocasiones se acumulaban sin premio. Y HB Koge, ordenado, compacto, con el colmillo guardado pero la cabeza fría, empezaba a creer que el punto era posible.

La presión, al final, hizo grietas.

Selina Cerci se atrevió a encarar, a meterse en el área cuando las piernas ya pesaban y el nerviosismo apretaba. Su conducción acabó en el penalti que cambiaría la noche. Sobre el punto de castigo, Mariona Caldentey. Silencio, respiración contenida, responsabilidad máxima. Y calma. Demasiada calma para el momento que era. Gol. 1-0. Respiro colectivo.

Catley: “Es un poco una batalla, los goles no llegan”

Steph Catley no maquilló nada al terminar el partido. La defensora de Arsenal, en declaraciones a Disney+, resumió el caos final y el momento de dudas con una sinceridad que encaja con lo que se vio sobre el césped.

“Fueron cinco minutos bastante locos. Es fútbol a veces y lo dejamos para el final”, admitió. No fue una noche fluida. No lo están siendo muchas últimamente.

“Está siendo duro en este momento y en la Champions League no hay partidos fáciles. Ellas defendieron muy bien, no marcamos pronto y no llegó hasta el final”, explicó. Arsenal empujó, pero sin la chispa habitual. La sensación de estar chocando una y otra vez contra un muro.

Catley insistió en la idea que sobrevuela el vestuario: nada se regala en esta competición. “En la Champions League nunca piensas que será un día fácil. Esperaba un partido duro y se volvió realmente difícil, pero mérito para las chicas, lo dieron todo y Mariona estuvo muy tranquila en ese momento”.

El problema, ahora mismo, es el gol. O la falta de él.

“Es difícil señalar exactamente qué está fallando, es un poco una batalla y los goles no están llegando con la misma facilidad que antes. No es por falta de intentos, estamos haciendo todo lo posible para meter la pelota en la red”, subrayó. No suena a excusa, suena a diagnóstico.

El mensaje, pese a todo, mantiene la ambición intacta: “A veces no se siente fácil y ahí es donde estamos, pero trabajamos duro cada día para arreglarlo. Tenemos una gran historia en esta competición y es importante estar en ella cada año y pelear por ganarla. Creemos de verdad que podemos llegar y ganarla. Es una temporada larga y estamos trabajando muy duro, así que lograr las victorias pronto es muy importante”.

Sobre el penalti, ni una duda: “Nunca dudo cuando ella tiene el balón. Siempre sentías que Mariona iba a marcar. Selina tuvo un gran impacto al driblar dentro del área”.

Nadia Nadim y el orgullo de HB Koge

En el otro lado, HB Koge se marchó con la derrota, pero no con la cabeza gacha. El plan de partido funcionó durante casi todo el encuentro. Faltó aguantar un par de jugadas más. Faltó aire.

Nadia Nadim, referencia ofensiva del conjunto danés, lo explicó con claridad en ESPN en Disney+: “Queríamos estar compactas y mantener el balón, teníamos jugadoras cómodas con la pelota. Cambiamos en los últimos 30 minutos y no nos vino bien porque no pudimos salir de la presión”.

El elogio al rival llegó sin reparos: “Mérito para Arsenal, gran equipo, se encuentran bien entre ellas. Está bien, contenta de que las jugadoras jóvenes vivan esta experiencia”.

Nadim también habló del desgaste de un partido así, defendiendo tan abajo durante tanto tiempo: “Disfruto el juego. Físicamente, es duro porque estás tan atrás que se hace difícil ser peligrosa, te pasa factura intentar llegar al área todo el tiempo”.

Y, aun así, se le notó feliz de estar ahí, en ese escenario, en esa competición: “Me encanta el fútbol, me encanta este juego. Es bonito estar de vuelta aquí, siempre me encanta la Champions League. Ahora somos un equipo nuevo, veamos hasta dónde nos lleva esta aventura”.

Una victoria que pesa más de lo que parece

Para Arsenal, el 1-0 vale algo más que tres puntos. Es un aviso. Un recordatorio de que la Champions no perdona relajaciones ni falta de precisión, aunque el escudo pese más y la historia hable de títulos.

Para HB Koge, es una señal de que el plan puede sostenerse durante muchos minutos ante gigantes europeos. Para Arsenal, una pregunta incómoda: ¿cuánto tiempo más podrá sobrevivir sin que los goles vuelvan a fluir con la naturalidad de antes?