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El Arsenal acelera en el mercado tras la lesión de Saliba

El plan veraniego del Arsenal ha cambiado de golpe. La prioridad ya no es solo pulir detalles antes del inicio oficial de la temporada, sino tapar una grieta enorme en el corazón de la defensa. William Saliba estará fuera “un tiempo” y Jurriën Timber sigue “a semanas” de volver a competir. Mikel Arteta lo sabe: sin soluciones atrás, el proyecto se tambalea.

El técnico español habló tras la derrota por 3-2 ante el Borussia Dortmund en el Emirates Cup, segundo amistoso consecutivo perdido y otra actuación marcada por errores defensivos. El resultado importa poco en julio. Lo que sí inquieta es el patrón.

Saliba, un problema que viene de lejos

El central francés arrastra molestias de espalda desde la pasada temporada. En el Mundial se resintió y ahora el problema ha ido a más. Arteta evitó fijar una fecha de regreso, pero dejó claro que no será cuestión de días.

“William Saliba está en modo reposo en este momento durante dos semanas. Tenía que hacer casi nada, una lesión agravada, así que va a llevar tiempo que sane. Lo sabemos”, explicó el entrenador, subrayando la prudencia del cuerpo técnico y médico.

Cuando Saliba ha estado disponible, el Arsenal ha sido otro equipo. Arteta lo dijo sin rodeos: “Cuando ha estado disponible, ha dado en la tecla y las estadísticas son increíbles. Sabemos que hemos perdido a un jugador enorme”. No es solo un central. Es el pilar sobre el que se ha levantado la solidez del equipo en los últimos cursos.

Timber, una espera que se alarga

El otro foco de preocupación se llama Jurriën Timber. El neerlandés se quedó fuera de la convocatoria de Países Bajos justo antes del Mundial por una lesión de pubis que ya le hizo perderse buena parte del tramo final de la pasada campaña. La recuperación avanza, pero todavía no al ritmo que desearía el Arsenal.

“Jurriën está progresando muy bien. Está en el césped, está haciendo bastante ahora mismo, pero todavía faltan semanas. No puedo decir cuántas”, admitió Arteta. Nada de fechas, nada de promesas. Solo paciencia.

Sin Saliba y sin Timber, el margen de maniobra se reduce. Y la necesidad de acudir al mercado se convierte casi en obligación.

Objetivo: un central que suba el nivel

El club londinense ya ha empezado a mover ficha. Este verano, el Arsenal presentó una oferta por Ezri Konsa, central del Aston Villa, que fue rechazada. El defensa inglés, capaz también de actuar como lateral derecho, encaja por perfil y versatilidad, pero choca con un obstáculo evidente: el precio.

Villa valora a Konsa en 60 millones de libras. Al Arsenal le cuesta llegar a esa cifra, más aún teniendo en cuenta que al jugador le quedan menos de dos años de contrato y que ya ha cumplido 28 años. El debate interno es claro: hasta dónde merece la pena estirarse por un futbolista con ese contexto contractual y esa edad.

En paralelo, los campeones de la Premier League han mostrado interés en Cristian Romero, del Tottenham. Sobre el papel, un fichaje de impacto inmediato. En la práctica, casi una quimera: el club del norte de Londres no tiene ninguna intención de reforzar a un rival directo, y menos aún en una posición tan sensible.

Arteta no cerró la puerta a una incorporación atrás, pero marcó una línea roja: “Tiene que ser el jugador adecuado en el mercado para hacernos mucho mejores. Estamos deseándolo”. No se trata de fichar por fichar. Se trata de encontrar a alguien que sostenga el nivel que se pierde sin Saliba y sin Timber.

Errores ante Dortmund y cuenta atrás hacia el City

Ante el Borussia Dortmund, Arteta apostó por Cristhian Mosquera junto a Gabriel Magalhães en el eje de la zaga. El ensayo dejó dudas. Tres goles encajados, varios fallos de concentración y la sensación de que el equipo no está aún a la altura competitiva que exige lo que viene.

“Concedimos algunos goles pobres hoy, sobre todo en la forma en que competimos. Pero es una responsabilidad muy colectiva”, analizó el técnico. No señaló a nadie, pero el mensaje fue claro: con lo que hay, también se debe dar más.

La plantilla actual debe subir marchas de inmediato. La próxima parada no es un amistoso cualquiera: llega el Community Shield frente al Manchester City la próxima semana. Un examen serio, con título en juego y escaparate mundial. El tipo de partido en el que la ausencia de un líder defensivo se nota en cada duelo, en cada balón dividido.

El Arsenal se encuentra en una encrucijada conocida: ya vivió el desplome sin Saliba en tramos clave de temporadas anteriores. Esta vez, el club intenta adelantarse al golpe, reforzando una línea que ha quedado desnuda antes de tiempo. El mercado está abierto, las necesidades están claras y la cuenta atrás hacia el City no se detiene. La pregunta es si el próximo central llegará a tiempo para sostener un proyecto que no puede permitirse otro paso en falso.