Aston Villa refuerza su centro del campo con Joao Gomes
Aston Villa no levanta el pie del acelerador. El club de Birmingham ha cerrado el fichaje de Joao Gomes procedente de Wolves por 38 millones de libras, una operación que refuerza con contundencia el corazón del equipo en pleno verano de reconstrucción.
El centrocampista brasileño, internacional con su país, llega por 34 millones fijos y 4 millones en variables. Un movimiento potente en lo económico, pero también en lo simbólico: Villa arrebata a un jugador codiciado a un rival directo de la Premier League y se reafirma como uno de los proyectos más ambiciosos del campeonato.
Un mercado agresivo: Manzambi y ahora Gomes
El fichaje de Gomes llega apenas horas después de que Aston Villa cerrara un acuerdo récord de más de 50 millones de libras con Freiburg por Johan Manzambi, internacional suizo al que también pretendía Newcastle. Dos centrocampistas, dos perfiles distintos, un mismo mensaje: el centro del campo de Villa va a cambiar de cara.
En cuestión de días, el club ha pasado de la preocupación a la acción. La lesión grave de rodilla de Amadou Onana con Bélgica en el Mundial, que le dejará fuera hasta el próximo año, abrió un agujero evidente en la sala de máquinas. A eso se suma la inminente salida de Morgan Rogers, rumbo a Chelsea tras un acuerdo de 117 millones de libras entre clubes.
Había que reaccionar. Y Villa lo ha hecho con fuerza.
Un fichaje disputado
Joao Gomes no llegó libre de pretendientes. Atletico Madrid también se interesó seriamente por el brasileño, pero la operación se decantó del lado inglés cuando el jugador abandonó la concentración de Wolves en Portugal el jueves para pasar reconocimiento médico y cerrar su traspaso a Villa Park.
Ese gesto fue definitivo. El jugador de 25 años eligió el proyecto de Birmingham, un equipo que se está acostumbrando a competir en la parte alta y que ahora le ofrece un rol protagonista en un centro del campo en plena remodelación.
De pieza clave en Wolves a reto mayor en Villa
Gomes fue uno de los hombres de confianza en Wolves la pasada temporada. Disputó 41 partidos en un curso que terminó de la peor manera para el club: último puesto en la Premier League y descenso consumado.
Desde su llegada desde Flamengo en 2023, el brasileño acumuló 130 encuentros con la camiseta de Wolves y firmó siete goles. Más allá de las cifras, se consolidó como un mediocentro intenso, agresivo en la presión y fiable en la circulación, un perfil que encaja con la idea de un Villa que quiere mandar con y sin balón.
Ahora cambia un contexto de sufrimiento por uno de exigencia alta. De pelear por la salvación a competir por Europa. De Molineux a Villa Park.
La pregunta ya no es cuánto ha gastado Aston Villa, sino hasta dónde piensa llegar con este nuevo centro del campo.






