Baja de Raspadori: Italia se prepara para enfrentar a Francia
La lesión que saca a Raspadori del campamento azzurro llega en el peor momento posible. La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) confirmó en la noche del martes que el delantero abandonará la concentración antes de tiempo, dejando a Roberto Mancini sin una de sus piezas más versátiles para el resto del parón internacional.
Tras una serie de exámenes realizados por el cuerpo médico de la selección, el veredicto fue claro: Giacomo Raspadori no está en condiciones físicas de competir en los duelos de alta exigencia que esperan a Italia en los próximos días. No hay margen para el riesgo cuando se trata de un calendario tan cargado.
El atacante de Atalanta ya había encendido las alarmas al tener que retirarse al descanso en la victoria por 4-1 en la Nations League ante Turkiye. Ese golpe se suma a la marcha anticipada de Nicolo Zaniolo antes incluso de ese encuentro, un doble aviso para un grupo que había llegado a esta ventana con la enfermería relativamente despejada.
Un viaje a París sin uno de sus comodines
La consecuencia inmediata es contundente: Raspadori verá desde casa el esperado viaje al Stade de France, donde Italia se medirá este viernes a la Francia de Zinedine Zidane, y también el posterior duelo en Bolonia frente a Turkiye, fijado para el 5 de octubre.
La FIGC lo dejó negro sobre blanco en su comunicado oficial: “Giacomo Raspadori, mientras tanto, ha sido puesto en completo reposo. El delantero de Atalanta se sometió a pruebas médicas y, tras confirmarse que no estará disponible para los próximos partidos, regresará a su club”. Nada de plazos, nada de matices. Solo una certeza: Mancini pierde un recurso importante en ataque.
Coverciano no se detiene
Pese al contratiempo, el ambiente en el cuartel general de Coverciano no se ha venido abajo. La goleada en Bursa ha dado aire y confianza, y el grupo regresó de inmediato a la base para cambiar el chip y centrar la mente en el desafío francés.
Mancini ha optado por una gestión quirúrgica de los esfuerzos. Los titulares ante Turkiye han trabajado con sesiones de recuperación, cuidando piernas y cabeza después del esfuerzo. Al otro lado del campo, los menos habituales y los que no viajaron han afrontado entrenamientos mucho más intensos, con un foco claro en la pizarra.
El grupo ha exprimido las instalaciones de Viola Park, el moderno complejo de Fiorentina, con ejercicios específicos de ataque contra defensa. Ritmo alto, duelos constantes, automatismos ofensivos y ajustes en la presión. Una puesta a punto pensada para llegar a Saint-Denis con la mayor parte de la plantilla fresca… aunque con un atacante menos en la baraja.
Presión en la delantera, preguntas para Mancini
La baja de Raspadori llega justo cuando la eficacia de Italia de cara a puerta estaba siendo examinada con lupa. Los cuatro goles ante Turkiye han aliviado parte de esa tensión, pero no borran el valor de un futbolista que ofrece movilidad, lectura de espacios y calidad técnica entre líneas. No es un simple nombre más en la lista; es un perfil que encaja en varios dibujos y que suele desbloquear partidos cerrados.
Ahora la decisión recae sobre Mancini. ¿Reforzar la convocatoria con un sustituto o apostar por el fondo de armario ya presente en Coverciano? La estructura del grupo permite sostener el golpe, pero cada elección en esta fase tiene peso específico.
Italia viajará a París con la moral alta y el juego afinado, pero sin uno de sus comodines ofensivos. En noches como la que espera en el Stade de France, ese tipo de ausencia puede marcar la diferencia entre un examen superado y un aviso serio para lo que queda de temporada internacional.






