Baleba rompe el silencio en Old Trafford
El fichaje veraniego de 70 millones de libras empieza, al fin, a asomar en el Manchester United de Michael Carrick. El internacional camerunés, llegado desde Brighton and Hove Albion con la vitola de apuesta de futuro, no había disputado ni un solo minuto oficial desde su aterrizaje en Old Trafford. Una lesión de tobillo, arrastrada antes incluso de firmar, había congelado su puesta en escena. Hasta ahora.
Un fichaje caro, un debut congelado
Baleba fue el último movimiento de la primera ventana de fichajes de Carrick como técnico permanente. Un golpe de mercado costoso, pensado para dar energía y piernas a un centro del campo necesitado de renovación. Pero el plan se torció nada más empezar: el tobillo del camerunés obligó al club a activar el freno de mano.
Semanas de rehabilitación, trabajo en la sombra y convocatorias simbólicas. En el 1-1 ante Fulham, en Londres, su nombre apareció por primera vez en una lista de partido. Estuvo en el banquillo, listo para un debut que nunca llegó. United se atascó, dejó escapar dos puntos, y Baleba se quedó mirando, todavía inédito.
Un amistoso secreto, una señal clara
La verdadera primera vez llegó lejos de los focos. En Carrington, en un amistoso a puerta cerrada ante Lausanne Sport, club afiliado y propiedad de INEOS, Baleba por fin se vistió de corto como titular con su nuevo equipo. No hubo cámaras, no hubo ruido. Pero sí hubo algo mucho más importante para Carrick: sensaciones.
United se impuso 2-1 en ese ensayo, aprovechando el parón internacional para dar minutos a varios jugadores que no viajaron con sus selecciones. Entre ellos, nombres de peso: Harry Maguire, Matheus Cunha… y una segunda gran noticia para el técnico.
Matthijs de Ligt volvió a comandar la zaga en el eje de la defensa. Fue su primera aparición desde noviembre del año pasado, tras una grave lesión de espalda que lo había apartado por completo del equipo. El neerlandés no había llegado a jugar ni un minuto bajo las órdenes de Carrick desde que este reemplazó a Ruben Amorim en enero de la pasada temporada. Hasta este amistoso, De Ligt era casi un fantasma en la plantilla.
Carrick recupera piezas antes de recibir a Tottenham
El momento no puede ser más oportuno. Con la Premier League a punto de reanudarse y Tottenham visitando Old Trafford el próximo fin de semana, Carrick ve cómo su plantilla empieza a recuperar músculo competitivo.
Baleba, ya con minutos en las piernas, se perfila como una opción real para entrar en la convocatoria con peso, no solo como figurante de banquillo. El camerunés estaba preparado para debutar en Craven Cottage; ahora, tras el amistoso, su estreno oficial parece cuestión de tiempo.
La vuelta de De Ligt añade jerarquía a una defensa que ha tenido que reinventarse durante meses. El central, si responde bien a la carga de trabajo, ofrece a Carrick una variante de nivel en el corazón de la zaga justo cuando el calendario vuelve a apretar.
United salió de Londres con la sensación de haber dejado escapar algo más que dos puntos. La respuesta, quizá, no llegue con un fichaje nuevo, sino con dos caras que el entrenador todavía no ha podido explotar. Baleba y De Ligt ya están de vuelta. La pregunta es sencilla y, a la vez, decisiva: ¿cuánto pueden cambiar el pulso de la temporada?






