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Barcelona sigue firme en su interés por Julian Álvarez

Barcelona no suelta el hueso. Ha elegido a Julian Álvarez como ‘9’ prioritario para este verano y no se mueve de ahí. Sin Robert Lewandowski, que se marchó al final de la pasada temporada, y con Ferran Torres ya en el PSG, Hansi Flick mira su plantilla y no encuentra un solo delantero centro puro.

El nombre que domina la agenda es el del argentino de 26 años. Y su caso ya no es solo un culebrón de mercado: se ha convertido en un problema interno para el Atlético.

Un fichaje que ya afecta al vestuario del Atlético

Según informa SPORT, la ofensiva del Barça por Álvarez ha cambiado el foco en el Metropolitano. La preocupación rojiblanca ya no pasa únicamente por si Barcelona volverá con otra propuesta. El miedo ahora va por dentro: el estado de ánimo del jugador y el impacto que todo esto pueda tener en su relación con el club y con la afición.

Álvarez ha dejado clara su voluntad: quiere salir del Atlético y vestir de azulgrana. El club, sin embargo, se ha cerrado en banda y se niega a negociar su salida. Choque frontal.

Ese bloqueo deja a los Rojiblancos ante un escenario incómodo: si logran frenar la operación, tendrán que reincorporar a un futbolista que había pedido pasar la temporada en otro sitio. Y hacerlo en un equipo que aspira a competirlo todo.

En los despachos inquieta una idea: que el ruido del mercado persista durante el curso y lastre el rendimiento del delantero. Que cada partido se juegue también en su cabeza.

Ahí se abre una grieta en el discurso firme del club. Miguel Ángel Gil Marín ha repetido en público que Álvarez no saldrá “ni por 200 millones de euros” y que el atacante es pieza capital del proyecto. La teoría es contundente. La práctica, menos: un jugador descontento en el vestuario suele ser dinamita.

Simeone, obligado a gestionar la tormenta

Diego Simeone no tiene la última palabra sobre el futuro de Álvarez, pero sí cargará con las consecuencias si el Atlético mantiene su negativa a sentarse a negociar. Y el calendario no le da margen.

La Liga arranca para el Atlético este miércoles ante el Málaga. El técnico argentino debe decidir ya si devuelve a la competición a un futbolista que ha presionado para irse al Barcelona. No es una decisión táctica, es política.

El primer síntoma llegará con la lista de convocados del 19 de agosto. Si el nombre de Álvarez aparece, todas las miradas se irán a dos puntos: si juega… y cómo reacciona el Metropolitano ante un jugador que ha pedido la puerta de salida hacia un rival directo.

Ovación, indiferencia o reproches. Ese clima puede marcar el arranque de su temporada y, de rebote, la del propio Atlético.

El Barça, sin tiempo que perder

Mientras tanto, Barcelona vive con el reloj en contra. Necesita, como mínimo, un delantero centro natural en los próximos días. La apuesta por Álvarez es evidente, pero el club sabe que no puede obligar al Atlético a cambiar de postura.

No puede esperar eternamente.

El Barça seguirá muy pendiente de cada gesto desde Madrid, pero debe moverse en paralelo. Buscar alternativas, abrir otros caminos antes de que el mercado se cierre y Flick se quede sin el ‘9’ que reclama.

Durante la jornada de hoy, surgió el nombre de Viktor Gyökeres, delantero del Arsenal, vinculado al club azulgrana. Sin embargo, Fabrizio Romano enfrió rápidamente esa posibilidad, negando que exista una operación avanzada.

Todo queda, de momento, en manos del Atlético. Falta por ver si el club rojiblanco rebaja su dureza en las últimas semanas de la ventana y se sienta a hablar por Álvarez, o si decide mantener el pulso… aun a riesgo de arrancar la temporada con su delantero estrella mirando de reojo al Camp Nou.