Bayer Leverkusen golea 4-0 al Genk en pretemporada
Bayer Leverkusen no levanta el pie ni en verano. En el Ulrich-Haberland-Stadion, el escenario habitual de sus equipos juveniles, el vigente campeón alemán encadenó otra goleada en pretemporada: 4-0 ante el Genk belga y un mensaje claro antes del inicio de curso. El campeón sigue hambriento.
Belocian abre el camino, Badé se queda a medias
El equipo de Carles Martínez salió con una idea muy definida: mandar desde el primer minuto. La recompensa llegó pronto. Edmond Tapsoba rompió líneas con un pase filtrado perfecto y Jeanuel Belocian atacó el espacio con decisión para firmar el 1-0. Un gol de central con alma de delantero.
El dominio era absoluto y el segundo tanto parecía cuestión de tiempo. Lo encontró Loïc Badé, otro francés en la zaga, que remató para ampliar la ventaja. Pero la celebración duró poco: el tanto quedó anulado por fuera de juego. Aviso serio, pero sin premio en el marcador.
Leverkusen no se descompuso. Siguió robando arriba, apretando cada salida belga, obligando al Genk a jugar a trompicones.
Tella castiga y Leverkusen no perdona
El 2-0 nació de lo que este equipo ha convertido en sello propio: presión alta y recuperación en campo rival. Carles Martínez vio cómo sus jugadores robaban en la zona más peligrosa y, en dos toques, Nathan Tella se plantó con ventaja. Jonas Hofmann puso el pase justo y Tella no falló antes del descanso.
Con dos goles de margen, el partido se jugaba ya al ritmo que quería Leverkusen. Genk corría detrás del balón; Leverkusen, detrás de más goles.
El show de Afonso Moreira
La segunda parte trajo el nombre propio de la tarde. Afonso Moreira, fichaje veraniego, volvió a demostrar que no ha llegado para hacer bulto. Lleva pleno: ha marcado en todos los amistosos de pretemporada. Ante Genk, no fue la excepción.
El atacante, ex de Lyon, apareció en el área con frialdad de veterano y definió con precisión para firmar su cuarto gol del verano. Un disparo clínico, sin adornos, que puso el 3-0 y terminó de romper el partido.
El golpe anímico fue evidente. Genk bajó los brazos y Leverkusen olió sangre. Un par de minutos después, Moreira cambió el papel de ejecutor por el de asistente. Participó en una jugada bien trenzada y sirvió el pase que Christian Kofane convirtió en el 4-0. Gol y asistencia en un suspiro. Máxima eficacia.
Un mensaje claro en la banda izquierda
Con el marcador resuelto, Carles Martínez decidió mover ficha en bloque a la hora de juego. Once nuevo, piernas frescas, pero la sensación de superioridad ya estaba firmada.
Mientras tanto, el mercado se mueve alrededor del vestuario. Kerim Alajbegovic y Martin Terrier apuntan a la puerta de salida, y en ese contexto la figura de Afonso Moreira gana peso a cada minuto. No necesita discursos: habla con goles.
Si la banda izquierda buscaba dueño para el inicio de temporada, el portugués está presentando su candidatura con argumentos difíciles de ignorar. En un Leverkusen que no se conforma con lo logrado, Moreira no quiere ser un simple refuerzo. Quiere ser titular. Y lo está demostrando en cada partido.






