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Benjamin Sesko se pierde la Nations League por lesión

El calendario se aprieta y, justo cuando Eslovenia se preparaba para abrir su camino en la UEFA Nations League, pierde a su referencia ofensiva. Benjamin Sesko, delantero del Manchester United, ha abandonado la concentración de su selección por una recaída en la lesión en la tibia que arrastra desde la pasada temporada.

Tiene 23 años, estaba en la lista para los cuatro partidos de esta ventana y ahora verá todo desde la distancia: Escocia (26 de septiembre), Macedonia del Norte (29 de septiembre), Suiza (3 de octubre) y de nuevo Escocia (6 de octubre). Un bloque de encuentros clave sin su hombre más determinante arriba.

Una lesión que no termina de irse

La alarma ya había sonado en Inglaterra. Sesko se perdió el empate 1-1 del United ante el Fulham el pasado fin de semana precisamente por el mismo problema en la tibia. Esa dolencia marcó el tramo final de la última campaña, le dejó fuera de los últimos partidos oficiales y le borró por completo de la pretemporada en Old Trafford.

El club lo ha confirmado: el ariete se quedará en Manchester durante el parón para someterse a nuevas pruebas médicas y diseñar un plan específico de recuperación. El mensaje desde el United fue claro: “Benjamin se someterá a pruebas esta semana antes de definir su plan individual de recuperación”, comunicó la entidad.

El dolor volvió a aparecer tras la derrota en la League Cup ante el Brighton. A partir de ahí, Michael Carrick no quiso arriesgar y decidió dejarlo fuera del siguiente compromiso liguero frente al Fulham. Más que una simple molestia, se ha convertido en un hilo rojo que condiciona cada decisión sobre su disponibilidad.

Golpes para Eslovenia… y para el propio Sesko

El impacto para la selección es evidente. Sesko es uno de los principales argumentos ofensivos de Eslovenia y su ausencia obliga al seleccionador a reconstruir el ataque justo al inicio de la Nations League. Arrancar sin tu referencia no es un detalle menor.

La situación, además, prolonga una etapa frustrante con el combinado nacional. El delantero no juega con Eslovenia desde octubre de 2025 y se ha perdido todos los encuentros posteriores por distintos problemas físicos. Cada convocatoria llega con ilusión; demasiadas terminan con renuncia obligada.

El propio Sesko no escondió su decepción por perderse otra vez la cita con su país: lamentó tener que ausentarse, subrayó que siempre ha defendido a Eslovenia “con corazón y orgullo” y remarcó que su prioridad inmediata es recuperarse por completo para volver a ayudar tanto a la selección como al United.

Un activo clave para el United, entre algodones

Desde su llegada procedente del RB Leipzig en agosto de 2025, Sesko se ha ido ganando espacio en Old Trafford. En su primera temporada firmó 12 goles en 32 partidos oficiales, un registro sólido para un delantero en adaptación. Sin embargo, la misma tibia que ahora le frena ya le dejó sin disputar los últimos encuentros de aquel curso.

En el presente ejercicio ha participado en seis partidos con el United y ha marcado dos goles, aunque solo ha sido titular en dos ocasiones. La gestión de sus minutos no ha sido casualidad: el cuerpo técnico ha tratado de equilibrar su impacto con el riesgo físico. Ahora, con esta nueva recaída, el margen de maniobra se estrecha.

El club dispone del parón internacional para medir con precisión el alcance del problema antes de su próximo duelo de Premier League, ante el Tottenham el 10 de octubre. No es solo una cuestión de tenerle listo para ese partido; se trata de evitar que una lesión recurrente termine marcando la trayectoria de un delantero llamado a ser pieza central del proyecto.

Eslovenia arranca sin su faro

Mientras tanto, Eslovenia debe virar el plan. El estreno en la Nations League llega este sábado en Ljubljana, frente a Escocia, sin su referencia ofensiva. Después vendrán Macedonia del Norte, Suiza y otra vez Escocia en una ventana de cuatro encuentros que puede definir buena parte de sus aspiraciones en el torneo.

No es la primera vez que el equipo nacional se ve obligado a reinventarse sin Sesko. La diferencia, ahora, es la sensación de déjà vu: la misma lesión, el mismo jugador, el mismo tipo de ausencia en un momento clave del calendario.

Queda por ver si este parón servirá por fin para cortar el ciclo o si el United y Eslovenia tendrán que seguir viviendo con la sombra de una tibia que no termina de dejar en paz a uno de los delanteros más prometedores de Europa.