Cancelación del amistoso entre Marruecos y Ghana
El amistoso entre Marruecos y Ghana no se jugará. No es un ajuste de calendario ni un problema logístico de última hora. Detrás de la decisión hay una tormenta interna en el vestuario ghanés que ha terminado por tumbar un duelo pensado para medir el pulso de dos selecciones con aspiraciones altas en África.
El portal marroquí Hesport confirmó la cancelación citando al director de comunicación de la Ghana Football Association, Henry Asante. Según esa versión, la federación ghanesa ya había notificado oficialmente a la Federación Real Marroquí de Fútbol su renuncia al partido.
El motivo no está en los despachos, sino en el vestuario. Varios jugadores de las Black Stars se han rebelado por asuntos económicos, concretamente por sus primas y derechos financieros pendientes. El conflicto escaló hasta el punto de que algunos futbolistas se negaron a viajar a Marruecos para disputar el encuentro.
Ante el vacío en el calendario, la Federación marroquí reaccionó con rapidez. El objetivo es claro: no frenar el impulso del equipo de Mohamed Ouahbi en plena fase de preparación. Con el parón internacional en marcha, perder un amistoso de este nivel suponía un paso atrás en la construcción del bloque.
Marruecos llega a esta ventana con buenas sensaciones. En sus primeros partidos tras el Mundial, la selección ha firmado dos victorias sólidas en la clasificación para la Copa Africana de Naciones 2027: 2-0 frente a Gabón y 2-0 ante Lesoto. Resultados calcados, pero también un mensaje de continuidad y solidez.
El plan inicial era cerrar este parón internacional el domingo frente a Ghana, un rival de jerarquía continental ideal para calibrar el estado real del equipo. Ese examen ya no se producirá. Ahora, el reto para Ouahbi y su cuerpo técnico es encontrar un adversario a la altura en tiempo récord y mantener encendida una preparación que, por resultados y sensaciones, invita a pensar en algo más que simples amistosos.






