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El caso Mpasi y la FIFA: ¿justicia deportiva en riesgo?

La FIFA sabía que Lionel Mpasi no era elegible para disputar las eliminatorias del Mundial 2026. No actuó. No sancionó a la República Democrática del Congo. Y, según las investigaciones de Le Monde y del New York Times, esa inacción pudo cambiar el mapa de la clasificación mundialista en África.

La historia estalla en marzo de 2026, pero su raíz es mucho más profunda.

El hallazgo que lo cambia todo

El departamento jurídico de la FIFA revisaba de nuevo el expediente tras una insistente reclamación de la Nigeria Football Federation. En esa segunda lectura detectó lo que no había visto —o no había querido ver— antes: Lionel Mpasi nunca completó el cambio de federación de la FFF a la Federación congoleña.

El guardameta, con doble nacionalidad francesa y congoleña, había defendido a Francia en categorías inferiores. Jugó varios partidos con las selecciones juveniles francesas mientras, en paralelo, el papeleo para cambiar de federación, iniciado en 2021, quedaba a medio camino. Sin firma final, sin validación completa, sin el último sello.

Pese a ello, Mpasi disputó toda la fase de clasificación con la RD Congo. Incluido el duelo decisivo ante Nigeria en el repechaje africano. El partido que acabó por lanzar a los “Leopards” hacia el Mundial.

La protesta de Nigeria y el giro del caso

El conflicto arranca oficialmente en noviembre de 2025. Nigeria acaba de caer en los penaltis ante la RD Congo en la final del play-off africano. El billete al repechaje intercontinental se les escapa en la tanda más cruel.

Horas después, la Nigeria Football Federation presenta una protesta formal. Alega alineación indebida por nacionalidad y documentación de jugadores congoleños. Pide que se aplique el reglamento: derrota administrativa y sanción.

La primera respuesta de la FIFA es negativa. No ve infracción sancionable. El caso, en apariencia, se enfría.

Pero Nigeria no suelta la presa. En marzo de 2026 remite una nueva solicitud. Es entonces cuando los servicios legales de la FIFA reabren el expediente y descubren la irregularidad en el estatus internacional de Mpasi. El guardameta, a ojos de la normativa, no estaba habilitado para jugar con la RD Congo.

Ahí entra en escena el artículo 19 del Código Disciplinario de la FIFA, el punto que da verdadero peso al caso. Ese artículo establece que, si se demuestra mediante una reclamación que un equipo ha alineado a un jugador inelegible, el resultado debe convertirse en derrota por incomparecencia “técnica” y el equipo debe ser multado. No es un matiz. Es una obligación reglamentaria.

Las investigaciones periodísticas recuerdan, además, que existen precedentes: otras selecciones han sido castigadas en el pasado por situaciones similares.

Un Mundial que pudo tener otro invitado

Aplicar ese artículo en los partidos en los que participó Mpasi habría alterado el cuadro africano. Y, con él, el repechaje mundialista.

La RD Congo no habría ocupado la plaza en el play-off intercontinental. Nigeria, muy probablemente, habría heredado ese lugar para medirse a Jamaica. En la realidad, fueron los congoleños quienes se enfrentaron a los caribeños y sellaron su billete al Mundial con una victoria por 1-0 en la prórroga.

Un solo gol en tiempo extra abrió la puerta del Mundial a la RD Congo. Sobre el papel, una sanción por alineación indebida podría haber cambiado por completo ese desenlace. Otra selección. Otra historia. Otro relato para un continente entero.

La respuesta de la FIFA y el blindaje del expediente

Pese al hallazgo interno sobre la situación de Mpasi, la FIFA terminó rechazando la queja de Nigeria. No por el fondo, sino por la forma. Argumentó motivos de procedimiento y de plazos.

En su contestación a Le Monde, el organismo explicó que su Comisión Disciplinaria analizó la reclamación nigeriana y decidió no admitirla. Al no presentarse recurso dentro de los cauces y tiempos establecidos, la decisión se consideró definitiva y vinculante.

La FIFA insiste en que sus órganos judiciales actuaron con independencia y niega cualquier tipo de injerencia del presidente Gianni Infantino. El mensaje oficial es claro: el caso está cerrado, el camino jurídico se agotó, la clasificación de la RD Congo no se toca.

Pero las investigaciones de Le Monde y del New York Times han reabierto el debate donde más le duele al organismo: en la credibilidad de la aplicación de sus propias reglas.

Una herida abierta en la justicia deportiva

El expediente Mpasi ya no cambiará la lista de selecciones presentes en el Mundial 2026. Esa puerta se ha cerrado por vía reglamentaria. Lo que sí queda abierto es el interrogante que planea sobre cada clasificación futura.

Cuando un artículo tan explícito como el 19 del Código Disciplinario choca con decisiones tomadas por “motivos de procedimiento”, la pregunta es inevitable: ¿hasta qué punto la justicia deportiva está dispuesta a llegar cuando el cumplimiento estricto del reglamento amenaza con alterar por completo el guion de un Mundial?