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Cesc Fàbregas elogia la paciencia de Arsenal en la era Arteta

Cesc Fàbregas aplaude la fe de Arsenal en Arteta: “Lo que hicieron en los momentos difíciles no existe en el fútbol de hoy”

En el Emirates Stadium, después del partido, Cesc Fàbregas volvió a casa y no se quedó solo con la nostalgia. El excentrocampista, 303 partidos con la camiseta de Arsenal, lanzó un mensaje claro: el club es campeón hoy porque hace años decidió no temblar cuando todo invitaba a dudar.

“Enhorabuena al club en general desde hace siete, ocho años, cuando empezaron con este proyecto”, dijo Fàbregas, subrayando cómo la directiva mantuvo su hoja de ruta en los primeros y turbulentos pasos de Mikel Arteta. Para él, la clave no está solo en los fichajes ni en los sistemas, sino en algo mucho más simple y, a la vez, casi desaparecido en el fútbol moderno: paciencia.

Recordó sin rodeos las temporadas en las que el proyecto parecía encallado. “Por tres años seguidos, corrígeme si me equivoco, terminas octavo, octavo, octavo. El cuarto año casi entras en Champions, es una gran decepción, llega Tottenham, acabas quinto, pero sigues adelante porque tienes un plan, porque tienes un objetivo, porque hay progresión, sigues hacia adelante”.

La presión del entorno, las críticas, las dudas. Arsenal eligió otra vía. No cambió de entrenador a la primera mala racha. No reescribió su identidad cada verano. Siguió confiando en Arteta y en una estructura deportiva que, para Fàbregas, marca la diferencia en una época en la que el banquillo se ha convertido en una silla eléctrica.

“Esto es lo que nos falta hoy en el fútbol”, remarcó. “Pierdes tres partidos, cambias de entrenador, uno jugaba de una manera, ahora juegas de otra. Al final del día no creo mucho en esto”. Para el campeón del mundo con España, esa cultura del clic inmediato destruye cualquier posibilidad de construir algo duradero.

Fàbregas mira ese modelo con admiración… y como referencia. Ahora, al frente de un proyecto mucho más modesto en Como, intenta trasladar esa misma base. “Tengo mucha suerte de estar en un proyecto, por supuesto de un nivel mucho más bajo, la historia, todo, pero intentamos mirar la estabilidad que tuvo Arsenal, los valores, la cultura que están trayendo”.

No es solo elogio a la institución, también al hombre que dirige el equipo. “Creo que Mikel ha hecho un trabajo tremendo. Solo puedo desearles lo mejor, de verdad”, insistió. Y fue más allá, describiendo el vestuario que se ha encontrado cuando regresa a Londres como invitado: “La mayoría del grupo, estos chicos, ahora hablas con ellos… son buenos chicos, quieren jugar buen fútbol, son respetuosos, se ve cómo se agarran al plan todo el tiempo. Estoy súper feliz de volver aquí y oler este sentimiento”.

Esa mezcla de identidad, carácter y continuidad es, a ojos de Fàbregas, el verdadero motor del actual Arsenal. Un club que ya piensa en el próximo reto inmediato.

El equipo de Arteta se medirá a Manchester City en la Community Shield en Cardiff el domingo 16 de agosto, un test de alto nivel antes de iniciar, seis días después, la defensa de su título de Premier League ante el recién ascendido Coventry City. Otro examen de madurez para un grupo que ya sabe lo que es vivir bajo el fuego y no desviarse ni un centímetro del plan.

Ese mismo domingo, al otro lado del mapa, Como afrontará un doble amistoso contra Liverpool: primero a puerta cerrada, luego con público. Un contraste brutal de escenarios, pero una misma idea en la cabeza de Fàbregas: consolidar un proyecto a largo plazo. Una semana más tarde, el conjunto italiano abrirá su temporada de Serie A frente a Udinese.

Mientras Arsenal busca prolongar una era de estabilidad en la élite y Como intenta construir la suya desde abajo, la pregunta queda flotando sobre el resto del fútbol europeo: ¿quién se atreverá a apostar de verdad por el tiempo cuando todo el mundo vive pendiente del próximo resultado?