Championship 2023-2024: análisis de equipos y expectativas
Se acabaron los patos mexicanos, las gradas veraniegas de postureo y los amistosos con más cambios que ritmo. El Championship vuelve a escena y se abre de nuevo una carretera de nueve meses, 46 jornadas y casi ninguna certeza. Esta vez, aún menos.
Solo cuatro de los 24 clubes cuentan con paracaídas de la Premier League: West Ham, Wolves, Burnley y Southampton. Y estos últimos arrancan con una sanción de cuatro puntos tras el escándalo de espionaje que manchó el final del curso pasado. Por abajo, Lincoln City regresa a la segunda categoría por primera vez desde 1961, Cardiff vuelve tras un año de exilio y Bolton se reengancha a la división desde 2019.
Con el mercado abierto hasta el 1 de septiembre, el guion está aún a medio escribir. Pero las sensaciones, las plantillas y las heridas del año pasado ya dibujan un mapa. Equipo a equipo.
Birmingham City: ambición realista y un gigante danés
Chris Davies entra en su tercera temporada sabiendo que ya no vale con “competir bien”. El objetivo interno es claro: mínimo top 8. Tras acabar décimos, ahora sí se habla sin rubor de play-off.
La gran baza es la continuidad del bloque joven que se rearmó en la segunda vuelta del curso pasado. Carlos Vicente, Jhon Solis y el delantero August Priske ya han pasado por el fuego del Championship. Detrás, la pareja Christoph Klarer–Phil Neumann apunta a ser una de las más sólidas de la categoría.
El problema está lejos de St Andrew’s. Solo cinco victorias a domicilio y muy pocos goles fuera. En casa fueron casi inexpugnables; si Davies no cambia el plan lejos de Birmingham, el techo será el mismo.
El nombre propio es Priske. Mide 1,96, ha ganado músculo en verano y viene de marcar en pretemporada tras estrenar su cuenta en la última jornada en Portsmouth, el club de su padre. Si completa el año sano, tiene perfil de delantero de 15 goles. Jobi McAnuff le ve terminando 11º.
Blackburn Rovers: otra vez a esquivar el abismo
Blackburn viene de salvarse sufriendo y la misión es simple: no repetir el drama. Cuatro victorias en Ewood Park el año pasado son una condena; ese registro tiene que cambiar.
La experiencia de haber coqueteado con el descenso dos veces en tres años debería servir de vacuna. Si las lesiones respetan a los hombres clave, el equipo debería vivir algo más tranquilo.
El problema es que sigue faltando oficio de Championship en zonas decisivas. Lo avisó Michael O’Neill, lo repite Tony Mowbray: el talento está, la experiencia no tanto. La portería también está en el aire: Balazs Toth y Aynsley Pears acaban contrato y Toth aún puede salir.
Tom Atcheson, central, 20 años en septiembre y dorsal 6, se ha ganado el sitio de titular y ya despierta miradas de la Premier League. Es el proyecto de gran venta del club. McAnuff, sin embargo, les coloca 22º.
Bolton Wanderers: consolidarse sin perder el colmillo
Bolton sube tras ganar los play-offs de League One y Steven Schumacher lo tiene claro: toca consolidarse. No es falta de ambición, es supervivencia. El equipo puede dar sustos, pero necesita adaptarse rápido al ritmo de la categoría.
Schumacher sabe lo que exige el Championship y eso es oro. Trabajará con uno de los presupuestos más bajos de la liga, de ahí que el mercado haya sido frenético: ocho fichajes ya y alguno más en camino. El margen de error es mínimo.
La gran duda está arriba. El volumen de ocasiones no se tradujo en goles la temporada pasada. Y eso, en este nivel, te manda al fondo de la tabla. Ryan Hardie, que vivió su mejor etapa goleadora con Schumacher en Plymouth, puede ser el hombre que cambie la historia. McAnuff les sitúa 21º, justo al borde.
Bristol City: revolución controlada y una idea nueva
En Ashton Gate se respira algo que no se veía desde hace tiempo: optimismo. Michael Skubala llega al banquillo, James Ellis toma el mando deportivo y el club ha invertido más de lo esperado en ocho fichajes. Se sueña con pelear el ascenso, aunque todos asumen que hará falta paciencia.
Por dentro, el equipo está armado: buenos centrales, mediocentros sólidos y refuerzos como Lisav Eissat y Gibson Yah para evitar el drama de lesiones del año pasado. Si Jason Knight sigue el camino de Max Bird y se marcha antes del cierre de mercado, habrá que reaccionar rápido.
Arriba, el entusiasmo es nuevo: Lorent Tolaj y Dom Ballard, dos de los mejores jugadores de League One el curso pasado, aterrizan sin experiencia en Championship. Tienen gol, pero deben demostrarlo a otro ritmo. Además, toda la plantilla debe adaptarse al estilo Skubala.
Ojo a Yu Hirakawa. El japonés fue clave en el ascenso de Hull a la Premier League, pero en Bristol City apenas encajaba en un equipo sin extremos puros. Con el nuevo dibujo, puede ser el antídoto perfecto para los rivales que se cierran atrás. McAnuff les pone 14º.
Burnley: menos ruido, misma exigencia
Burnley ha hecho del Championship su terreno conquistado: dos últimas visitas, dos ascensos y más de 100 puntos en cada una. Pero esta vez el escenario es distinto. Poca claridad aún en el mercado y muchas dudas por resolver.
La motivación, eso sí, está asegurada. Varios jugadores tienen cuentas pendientes. Aaron Ramsey, fichaje caro y lastrado por las lesiones, puede sentirse como un refuerzo nuevo si se mantiene sano. Mike Tresor, apagado con los dos últimos técnicos, busca resurrección con Nicky Hayen.
La gran amenaza es la fuga de talento. Zian Flemming está en el escaparate para volver a la Premier y sustituir su peso ofensivo sería un quebradero de cabeza. Hayen ya ha avisado: quien no quiera estar, se irá… si llega la oferta correcta.
Marcus Edwards se perfila como figura clave. Dejó muy buenas sensaciones en el tramo final del último ascenso y muchos aficionados creen que no tuvo suficientes minutos en Premier. El Championship puede ser su escenario ideal. McAnuff les proyecta 5º.
Cardiff City: juventud desatada, riesgo máximo
Cardiff vuelve con una idea clara: sobrevivir primero, soñar después. Brian Barry-Murphy ha devuelto la vida al club con un fútbol valiente y vertiginoso. Si arrancan bien, un top 10 sería un regreso de lujo.
La plantilla está repleta de canteranos. Bajo Barry-Murphy, los jóvenes han jugado sin miedo y la temporada pasada el equipo recuperó una chispa que llevaba años apagada. Su ritmo y libertad con balón les convierte en peligrosos para cualquiera.
El reverso de la moneda es evidente. Solo tres jugadores superan los 30 años y la falta de oficio ya les costó puntos en League One. En Championship, esos errores se pagan al instante. Sobre el papel, vendrían bien dos o tres veteranos con experiencia en la división, pero el técnico no ha cambiado de idea.
El foco se posa sobre Yousef Salech. El delantero danés, potente y difícil de frenar, marcó ocho goles en 20 partidos de Championship hace dos temporadas pese al descenso, y el año pasado se fue a 15 tantos antes de una dura lesión de cuello. Si está otra vez al 100%, será un problema serio para cualquier defensa. McAnuff, sin embargo, les coloca 23º.
Derby County: proyecto encogido, columna vertebral firme
El desplome de la compra del club ha frenado en seco las aspiraciones de gran inversión. Derby, octavo el año pasado, necesita fichajes sí o sí para aspirar a la parte alta. De momento, la plantilla tiene calidad, pero muy poca profundidad.
La buena noticia es la estructura central. Jacob Widell Zetterstrom ofrece seguridad en la portería, Lewis Travis encara su primera temporada completa tras una pretemporada limpia de lesiones y Carlton Morris puede ser el faro ofensivo si recupera el nivel previo a su problema físico.
Las carencias son claras: falta gente en las bandas, en los laterales, en el centro del campo y arriba. Y encontrar jugadores contrastados en Championship nunca es sencillo.
Bobby Clark, 21 años, apunta a ser uno de los nombres del curso. Tiene talento para convertirse en un activo mayúsculo. Más adelante, en enero, el regreso de Patrick Agyemang tras la lesión que le dejó sin Mundial puede sentirse como un fichaje de invierno. McAnuff les sitúa 10º.
Lincoln City: la misión es seguir vivos
Sesenta y tantos años después, Lincoln vuelve a este nivel. El objetivo es tan simple como brutal: no descender. Con uno de los presupuestos más bajos de la liga, la permanencia sería una gesta.
La clave está en la continuidad. El bloque que arrasó en League One se mantiene casi intacto y eso da ventaja en automatismos. Jugadores como Tendayi Darikwa y Adam Reach ya saben lo que es rendir en Championship. El doble mando en el banquillo, con Chris Cohen y Tom Shaw, generó dudas, pero dentro del fútbol se les valora muy alto. Puede ser un riesgo… o un golpe maestro.
El mercado ha sido muy tranquilo y se esperan más llegadas antes de final de agosto. Las necesitarán.
George Wickens, portero, es el gran candidato a saltar al escaparate. Tras un primer año complicado, fue determinante en el ascenso y ha renovado. Bajo la guía del preparador David Preece, podría seguir el camino de Carl Rushworth, otro meta que se hizo notar en Lincoln. McAnuff les ve últimos, 24º.
Middlesbrough: revancha en la mente
Boro rozó el ascenso directo y se cayó en la final del play-off. El mensaje ahora es inequívoco: hay que volver a intentarlo y, con el nuevo formato, entrar en play-offs es obligatorio.
El equipo fue una roca atrás y supo cerrar partidos cuando golpeaba primero. El estilo de Kim Hellberg enamoró a rivales y aficionados; en su mejor versión, Boro arrolla.
El problema fue otro: cuando el rival se encerraba, les costaba horrores abrir la lata. Dos victorias en los últimos 10 partidos les sacaron del top 2 a última hora. La apuesta para cambiar eso es clara: Will Lankshear y Kyle Joseph llegan para ofrecer un plan B más físico si el plan de toque no funciona.
Lankshear es el fichaje estrella, un nueve puro por el que han pagado fuerte. En el medio, Seb Berhalter llega con el impulso de un gran Mundial con Estados Unidos. Atrás, Adilson Malanda fue un refuerzo espectacular en la segunda mitad del curso y su sociedad con Alfie Jones debe sostener el asalto al ascenso. McAnuff les coloca 2º.
Millwall: oficio, identidad y la eterna búsqueda del ‘9’
Tras volver a un play-off de Championship por primera vez en más de 20 años, Millwall no quiere que sea una anécdota. El objetivo es repetir la pelea, sabiendo que hay clubes con mucha más chequera.
La gran fortaleza tiene nombre: Alex Neil. Entiende el club, entiende a la grada y sabe ascender equipos. Su experiencia en los momentos calientes es un arma que no se compra en el mercado.
La debilidad, inevitable, es económica. Los dueños han respaldado al técnico y han vuelto a invertir, pero competir con los gigantes de la categoría tiene un límite. Aun así, no será por falta de esfuerzo.
El factor diferencial puede ser Josh Coburn. Millwall lleva años buscando un goleador fiable. Si el delantero encadena rachas como las del curso pasado y esquiva las lesiones, puede ser la pieza que faltaba. McAnuff les ve 6º.
Norwich City: calma, continuidad y pólvora arriba
En Carrow Road domina el optimismo prudente. Solo tres equipos sumaron más puntos que Norwich en la segunda vuelta del último Championship. Philippe Clement, ahora con pretemporada completa, quiere seguir esa línea.
La gran ventaja es la estabilidad. Tras ver pasar entrenadores y mercados exóticos, este verano ha sido mucho más tranquilo. El equipo, desde que llegó Clement, parecía destinado a League One y acabó resucitado. Mantener ese bloque se interpreta como una victoria.
La pesadilla son las lesiones. El curso pasado desesperaron al técnico y el club ha reforzado su departamento de ciencia y rendimiento. Aun así, Ali Ahmed se ha roto el cruzado y se pierde toda la temporada, mientras Kellen Fisher, Jovon Makama y Lucien Mahovo se perderán el inicio.
Makama, fichado de Lincoln el verano pasado, dejó 13 goles antes de lesionarse en febrero. Mo Toure, delantero australiano mundialista, firmó 10 goles en 12 partidos tras llegar en invierno, con dos hat-tricks incluidos, y ya ha marcado en Copa a los 40 segundos. Andre Brooks también ha brillado en pretemporada. McAnuff les sitúa 7º.
Portsmouth: crecer sin perder el suelo
Portsmouth, 18º el año pasado, quiere alejarse de la zona roja. El club ha doblado prácticamente el gasto del verano anterior, pero el presupuesto sigue siendo modesto. Cualquier mejora en la clasificación será un éxito.
El potencial por fuera es enorme. Josh Murphy y Abu Kamara pueden ser una dupla letal en las bandas, aunque ambos se pasaron gran parte del curso pasado lesionados. Terry Devlin dio un salto de nivel y sorprende que nadie haya llamado a su puerta. Adrian Segecic, con 11 goles en su primer año, es otra base sólida.
Las lesiones ya destrozaron la temporada pasada y la plantilla no tiene fondo para soportar demasiadas bajas. Los nuevos fichajes ilusionan, pero apenas suman experiencia en Championship. Y Fratton Park ya no es un lugar donde los rivales se confían: llegan preparados, se cierran y Pompey sufre para romper defensas muy bajas.
Si Murphy vuelve a ser el de hace dos temporadas, el panorama cambia. Sano, es uno de los mejores futbolistas de la división. Empezará el curso entre algodones, pero con él en forma es difícil imaginar un descenso. McAnuff les coloca 20º.
Preston North End: récord de gasto y miedo al bajón
Preston ha batido su récord de traspaso con Alfie Devine, 6 millones de libras, y aún espera más refuerzos. La idea es repetir el arranque poderoso del año pasado… pero sin el desplome posterior.
El club también ha invertido fuerte en el césped de Deepdale, más de 1,5 millones para arreglar un terreno que se convirtió en enemigo propio en invierno. La hierba impedía jugar como quería Paul Heckingbottom; ahora no habrá excusas.
La plantilla, sin embargo, se ha quedado corta. Varios cedidos clave se han marchado, veteranos como Robbie Brady ya no están y salidas como las de Lewis Dobbin, Harrison Armstrong o Daniel Jebbison dejan huecos serios, sobre todo en ataque.
Devine es la gran esperanza. Brilló cedido desde Tottenham y, ya en propiedad, se espera que dé un salto más. Pero necesitará socios de nivel si el equipo quiere mirar hacia arriba. McAnuff les sitúa 19º.
QPR: mejor armados, mismo reto
QPR terminó 15º, pero el ambiente ahora es mucho más positivo tras un buen verano de fichajes y una pretemporada convincente. El objetivo razonable es el top 12; si arrancan fuertes y las lesiones dan tregua, pueden asomarse al top 8.
La ventaja es que Julien Stephan ya conoce el Championship y ha podido moldear el vestuario a su gusto. Ese segundo año de un entrenador suele ser decisivo.
El gran problema está claro: 73 goles encajados. Solo Sheffield Wednesday recibió más. Sin un salto defensivo, cualquier sueño de play-off se deshace.
Rumarn Burrell es el candidato a agitador. Tiene las herramientas de un delantero de nivel en la categoría y, con continuidad y buen suministro, puede explotar. McAnuff les ve 13º.
Southampton: revancha con lastre
Southampton acabó 4º, fue expulsado de la final del play-off y arranca este curso con -4 puntos. El mensaje interno, aun así, no admite dudas: ascenso directo o decepción.
El club ha logrado retener el núcleo que encadenó 21 partidos de liga sin perder y ha atado en propiedad a dos piezas clave de aquel tramo, Cyle Larin y Daniel Peretz.
La incógnita está en el sustituto de Ross Stewart. Divin Mubama llega cedido desde Manchester City con un techo altísimo, pero debe demostrar que puede sostener un año completo de Championship. En Stoke hizo 5 goles en 20 titularidades antes de lesionarse.
El terror de los laterales es Leo Scienza. El extremo brasileño es el hombre al que todos señalan como factor X. Si no aparece una oferta desorbitada en las últimas horas de mercado, seguirá torturando defensas toda la temporada. McAnuff les coloca 4º.
Stoke City: obligación de subir el listón
En Stoke el mensaje de la directiva es directo: hay que pelear por el play-off. Tras un 17º puesto, el margen para fallar se reduce.
La base está en la solidez defensiva que mostró el equipo al inicio del curso pasado, con Viktor Johansson como muro. Mantener esa firmeza mientras se añade colmillo arriba es la ecuación que debe resolver Mark Robins.
El problema es que, sin Sorba Thomas, el equipo se queda casi sin amenaza. No hay un nueve realmente prolífico y el resto de la plantilla no ha demostrado aún que pueda sumar los goles necesarios.
Luke Graham, central zurdo fichado de Dundee, es una apuesta de futuro inmediato: fuerte, valiente para salir con balón y con margen enorme de mejora. Necesitará tiempo, pero el potencial está ahí. McAnuff les sitúa 15º.
Swansea City: presión alta, dudas arriba
Swansea encadena dos 11º puestos y quiere, por fin, dar el salto hacia el play-off. La ambición en el mercado ha sido evidente por segundo verano consecutivo y los dueños esperan que eso se traduzca en la tabla. Todo, con el gran interrogante: ¿seguirá Zan Vipotnik?
El delantero fue máximo goleador del Championship la temporada pasada y pieza central del ataque. Ethan Galbraith, Josh Tymon y el portero Lawrence Vigouroux también brillaron, pero Galbraith ya se ha ido y el futuro de Vipotnik está en el aire. Alguien tendrá que asumir ese peso.
Desde que Vitor Matos tomó el mando en noviembre, el equipo se transformó en una máquina de presionar, sobre todo en casa. Con su pasado junto a Jürgen Klopp, nadie espera que ese sello cambie.
Fuera de casa, en cambio, se dejaron demasiados puntos. Y si Vipotnik se marcha, el gol recaerá sobre Adam Idah, que firmó una primera temporada discreta, y Ross Stewart, recién llegado. Las bandas fueron el punto débil del curso pasado y el club ha invertido fuerte en Joseph Opoku y Moussa Yeo para corregirlo.
Opoku, extremo ghanés de 21 años, impresiona físicamente y parece hecho para esta liga. Desde la cantera, Filip Lissah vuelve tras brillar cedido en Falkirk y apunta a asentarse como titular. McAnuff les proyecta 12º.
Watford: talento suelto, columna por construir
La directiva de Watford sueña con otro intento serio de ascenso, como el del año pasado hasta el hundimiento final. Pero la realidad, tras una racha sin victorias en las últimas ocho jornadas y un 16º puesto, invita a la cautela. El mercado va lento y el pronóstico más sensato es un año de media tabla.
Calidad hay. Othmane Maamma es el jugador franquicia, un atacante zurdo o diestro, con equilibrio, toque fino, inteligencia y gol. Es cuestión de tiempo que lleguen ofertas. Kwadwo Baah necesita reencontrarse, Rocco Vata viene de un año marcado por las lesiones y Edoardo Bove debería crecer tras una pretemporada completa.
La preocupación está en el eje. Solo dos centrales naturales en plantilla, cuando lo normal son cinco. Llegarán fichajes, seguramente cedidos, pero deberán adaptarse a toda velocidad a un nuevo entrenador. El centro del campo también anda corto, con el futuro de Imran Louza en el aire, y arriba los dos nueves aún no parecen hechos para este nivel.
Maamma es el gran candidato a marcar la diferencia si se queda. Y desde la sombra asoma Amin Nabizada, joven atacante con pinta de irrumpir esta temporada. McAnuff les coloca 16º.
West Bromwich Albion: del susto al proyecto
West Brom coqueteó con el descenso a League One hasta que James Morrison tomó el mando y encadenó 10 partidos sin perder. Ahora, con el cargo en propiedad y dos plazas extra de play-off, el objetivo lógico es mirar hacia arriba. Un top 10 sería una señal clara de progreso.
El milagro de Morrison se construyó desde atrás. Apostó por un 4-4-2 clásico, jugadores en su sitio y orden. Siete porterías a cero en los últimos nueve partidos, pero sin renunciar a atacar con laterales profundos. Intensidad organizada, no cerrojo.
El talón de Aquiles fue el gol. Solo cuatro equipos marcaron menos, y dos descendieron. Aune Heggebo hizo nueve tantos en su primera campaña en Inglaterra y necesita ayuda. Los goles deben repartirse.
Jimmy-Jay Morgan ha firmado cinco dianas en pretemporada y entusiasma, aunque aún no ha probado la categoría. El centrocampista Felix Horn Myhre, 27 años, llega desde SK Brann con el cartel de “jugador más importante” del equipo según la prensa noruega. Si se adapta rápido, puede mandar en el medio. McAnuff les sitúa 17º.
West Ham United: obligación de subir
West Ham baja de la Premier con una consigna: todo lo que no sea ascenso será un fracaso. Incluso subir vía play-off se vería como misión cumplida, pero no ideal.
La gran victoria es retener a Nuno Espírito Santo. El portugués ya sabe lo que es arrasar el Championship: campeón con 99 puntos con Wolves en 2017-18. Además, el club mantiene un núcleo competitivo y, sobre todo, a Jarrod Bowen.
Los problemas vienen de los despachos. La guerra de poder en la propiedad amenaza con enturbiar el mercado. Salidas como las de Mateus Fernandes y Crysencio Summerville bajan el techo futbolístico y hay que acertar con los reemplazos.
Bowen es, seguramente, el jugador más determinante de toda la liga. Sus 131 contribuciones de gol en 228 partidos desde 2021-22 hablan por sí solas. Es el mejor futbolista de la plantilla… y probablemente del Championship. McAnuff les coloca 1º.
Wolverhampton Wanderers: peso pesado con preguntas incómodas
Wolves regresa a un terreno conocido, y Molineux ya ha dejado claro que cree en el ascenso inmediato. Más de 21.000 personas en un partido de Carabao Cup en agosto dicen mucho. El plan del nuevo presidente ejecutivo, Nathan Shi, es estar de nuevo en Premier en 2027-28. Muchos en la grada piensan que puede ser antes.
El potencial está ahí. Raul Jimenez y Kieran Trippier aportan nivel Premier, Adam Armstrong ya demostró en enero que es un arma letal en Championship y varios de los que aguantaron el tipo en una mala temporada no han forzado su salida. Que Jimenez haya decidido volver y Andre quedarse, pudiendo jugar más arriba, habla de un núcleo unido.
Las dudas, sin embargo, no desaparecen. ¿Se ha frenado la fuga o solo se ha pospuesto? Si algunos veteranos que parecían descartados en mayo pero ahora son piezas clave acaban marchándose, el club deberá fichar mejor que el verano pasado. Falta saber si hay suficiente solidez defensiva más allá de Ladislav Krejci, que llegó justo de pretemporada tras el Mundial. Y queda por resolver el enigma de la portería: dos internacionales en plantilla, pero no está claro si alguno seguirá.
Mateus Mane es el símbolo del futuro. Hace un año era casi un desconocido fuera de Rochdale y de la academia de Wolves. Rob Edwards le dio minutos, quizá demasiados, y su temporada se diluyó, pero ya dejó destellos de estrella. Este verano se le ve fresco, motivado y con los pies en el suelo. Un gran Championship puede disparar su carrera. McAnuff les sitúa 3º.
Wrexham: puntería letal y cuentas pendientes
Wrexham se quedó a las puertas del play-off en su primera temporada en el Championship y no esconde el objetivo: pelear por el ascenso. Con el nuevo formato, un top 8 sería un éxito… pero el vestuario mira al top 6.
La plantilla tiene nombres de peso: Josh Windass, Callum Doyle y, sobre todo, Kieffer Moore, un delantero con recursos variados y siempre peligroso. El dato que asusta es otro: el equipo superó su xG en 12,21 goles, más que nadie en la división. Son clínicos como pocos.
El problema está atrás. Concedieron demasiadas ocasiones y costó encontrar un trío de centrales estable. Las lesiones en los carrileros rompieron el equilibrio. Tras un año de adaptación, la exigencia es clara: mejorar defensivamente.
Danny Imray, primer fichaje del verano, encaja como anillo al dedo en el carril derecho. Mientras Cacace e Issa Kabore sufrían con las lesiones, él ha sumado 76 partidos en dos temporadas a base de cesiones. Ritmo, continuidad y físico para el ida y vuelta. McAnuff les coloca 9º.
El Championship vuelve a echar a andar con menos paracaídas, más incógnitas y una sensación clara: casi cualquiera puede meterse en el lío bueno… o en el malo. La pregunta no es quién quiere subir. La pregunta es quién aguantará el golpe cuando la carretera se empiece a llenar de curvas.






