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La Championship 2023: Goles y Caos en la Lucha por el Ascenso

Siete puntos. Eso es todo lo que separa a los 15 primeros clasificados de la Championship tras ocho jornadas. Un embudo en la parte alta de la tabla que ni siquiera está completo: Wolves y Portsmouth aún tienen un partido pendiente por el aplazamiento provocado por la Carabao Cup. No hay un líder que imponga respeto. Hay una liga que se ha convertido en una carrera de fondo a toda velocidad.

Swansea manda, pero no intimida. QPR, Stoke, Bristol City y Charlton forman el grupo perseguidor, mientras West Brom ha pasado de habitar la zona baja la temporada pasada a instalarse ahora en el top 5. Un giro de guion que resume bien el caos controlado que vive la categoría.

Desde que la segunda división inglesa adoptó el nombre de Championship en 2004, solo una vez el líder tras ocho jornadas había sumado menos puntos que los 17 que acumulan ahora los galeses. Fue Brighton en 2012: 16 puntos, liderato temprano… y un final mucho más discreto, cuarto puesto y derrota en los play-offs. Seis equipos habían alcanzado antes esos 17 puntos en la cima; solo dos –Leeds en 2019-20 y Sheffield United en 2022-23– acabaron celebrando el ascenso. Para los aficionados del Swansea, el dato que duele: tres de los otros cuatro ni siquiera terminaron entre los diez primeros.

Una liga abierta, sí. Y desatada.

Una tormenta de goles… desde las bandas y los saques de banda

Ya se han marcado 277 goles en lo que va de Championship. Son 36 más que a estas alturas del curso pasado, con un partido menos disputado, y la segunda cifra más alta desde el rebranding de 2004-05. El espectáculo no es una sensación: está en los números.

El origen de tanto gol apunta a un fútbol más directo y a una explotación feroz de las bandas. Ya han llegado 47 tantos a partir de centros, una cifra que solo se ha superado una vez en las últimas nueve temporadas a estas alturas. Y de esos 47, nada menos que 44 han sido de cabeza. Es, con diferencia, el registro más alto en los últimos cinco años.

Hay otro dato que retrata el cambio de tendencia: los saques de banda. Nueve goles han nacido de un throw-in, el segundo mejor registro en los últimos 14 cursos a estas alturas, solo por detrás de los 12 del año pasado. Entre 2013-14 y 2020-21, a estas alturas de temporada se habían visto, en total, 14 goles procedentes de saques de banda. Menos de dos por campaña. El contraste es brutal.

En medio de esta lluvia de centros, un nombre propio brilla en el apartado creativo: Rio Cardines. El lateral de Bristol City, cedido por Crystal Palace, ya suma seis asistencias. Ningún jugador en las grandes ligas europeas ha dado más.

Burnley, del sueño yo-yo a la pesadilla

Burnley arrancó el curso con una misión histórica: convertirse en el primer club en lograr seis ascensos y descensos alternos a la Premier League. El club del Turf Moor ha vivido años de montaña rusa. Con Sean Dyche, seis de sus ocho temporadas completas fueron en la élite, con ascensos en su primera y tercera campaña. Tras su salida en abril de 2022 y el descenso, el club no levantó el pie del acelerador.

Con Vincent Kompany, Burnley arrasó la Championship 2022-23 con 101 puntos… para descender al año siguiente con solo 24. Después llegó Scott Parker: nuevo ascenso con 100 puntos y apenas 16 goles encajados, pero otra vez caída, con el descenso confirmado cuatro jornadas antes del final y la consiguiente salida del técnico.

Ahora el encargo recae en Nicky Hayen. Y el inicio ha sido un calvario. Verano de cambios masivos en la plantilla, nombramiento del entrenador a solo 29 días del debut liguero y, 75 días después, ocho partidos, cuatro puntos y ninguna victoria. Burnley cierra la tabla.

Preston, Cardiff y Derby –estos últimos rescatando un empate agónico en Turf Moor el sábado– son los únicos equipos junto a los Clarets que no alcanzan todavía un punto por partido. Las estadísticas no invitan al optimismo: ningún equipo ha logrado el ascenso tras encadenar ocho jornadas iniciales sin ganar. De los últimos diez casos similares, solo uno –Brentford en 2018– terminó en la primera mitad de la tabla.

Hay un consuelo menor: siete de esos diez equipos evitaron el descenso. Entre ellos, Portsmouth hace dos años y Sheffield Wednesday la temporada anterior. Para Burnley, ahora mismo, eso ya sería un alivio.

Cyle Larin acelera hacia la Bota de Oro

En la parte alta, un delantero ha encendido la carrera por el premio a máximo goleador: Cyle Larin. El atacante de Southampton llega de un verano intenso con la selección de Canadá, coanfitriona del Mundial, y ha trasladado esa inercia al campeonato doméstico.

A sus 31 años, Larin ha sido titular en los ocho encuentros del Saints tras hacer definitiva su llegada desde Mallorca, donde ya dejó ocho goles en 16 partidos durante su cesión en la segunda mitad del curso pasado. En esta Championship suma siete tantos en ocho choques, a un ritmo de uno cada 85 minutos. Sus goles han sido clave para que el equipo haya neutralizado la penalización de cuatro puntos por el ‘Spygate’.

Por detrás, Will Lankshear, fichaje de peso de Middlesbrough desde Tottenham, persigue con seis goles. El joven de 21 años aventaja en uno a Mo Toure, del Norwich, que ha firmado cinco tantos con solo 11 disparos: un gol cada 91 minutos sobre el césped. Un nivel de eficacia que no pasa desapercibido.

En el norte de Londres, más de un aficionado de Tottenham ya se preguntará si Lankshear no será “el que se escapó”. Y no serán los únicos atentos: los clubes de la Premier miran cada vez más hacia la segunda categoría, donde los delanteros parecen ofrecer mejor relación calidad-precio y menos riesgo que muchas apuestas procedentes de otras ligas europeas.

Toure, sin embargo, se ha visto frenado en seco. El delantero australiano estará varios meses de baja tras la lesión de hombro sufrida ante Bolton el domingo.

West Ham y Wolves aprietan el acelerador

West Ham partía como gran favorito al ascenso. Por delante, incluso, de Wolves y de un Burnley que hoy mira hacia abajo. El regreso de los Hammers a la segunda división, 14 años después, comenzó con dudas: solo dos puntos en las tres primeras jornadas y una derrota sonrojante en casa ante Charlton.

A partir de ahí, el equipo despertó. Cuatro victorias seguidas, rematadas con un 6-0 demoledor ante Wrexham, y un 2-2 trabajado en el derbi ante Millwall el sábado, en un partido de barro y carácter. Ese empate les dejó segundos, a la espera del triunfo posterior de Swansea.

Los números asustan: 22 goles en ocho partidos, el mejor registro del club en 93 años. Seis de los últimos siete equipos que alcanzaron esa cifra a estas alturas terminaron levantando el título. Con la calidad que tiene sobre el césped y la profundidad de plantilla, nada en estas ocho jornadas sugiere que West Ham vaya a caerse del tren.

Algo parecido ocurre con Wolves. Están a solo tres puntos del liderato y con un partido menos, el que deben disputar ante Portsmouth. El equipo arrancó la temporada salvando in extremis un empate en casa ante Blackburn, pero desde entonces ha encontrado el tono. Incluso el 4-2 encajado ante West Ham no les desvió del camino: siete puntos en los tres choques posteriores, incluidos el duelo en Birmingham y un intenso derbi del Black Country en casa ante West Bromwich Albion.

Para un club que el curso pasado solo ganó tres de 38 partidos de liga y sumó 20 puntos en total, el arranque con cuatro triunfos y 14 puntos en siete encuentros, con una plantilla remodelada, es un aval notable para el nuevo técnico, Cesar Peixoto.

QPR, Stoke, West Brom y el regreso serio de Lincoln

Pocos habrían colocado a QPR entre los aspirantes al ascenso después de cerrar la campaña pasada con solo dos puntos en sus últimos seis partidos. Hoy, el cuadro londinense se sostiene en la parte alta con un argumento claro: su defensa. Solo han encajado siete goles en ocho jornadas, la segunda mejor marca de la Championship, y su única derrota llegó en casa ante Middlesbrough en un choque en el que bien pudieron rascar algo más.

El problema está al otro lado del campo. QPR llega, pero no remata. Suma 261 toques en el área rival, la segunda cifra más alta de la liga, y 55 córners, también el segundo mejor registro. Sin embargo, su porcentaje de conversión de disparos es de apenas un 7,3%, el vigésimo de los 24 equipos. Las ocasiones están ahí; la puntería, no.

Stoke, por su parte, ha dado un giro brusco tras un inicio dramático. Tres derrotas en los tres primeros partidos, 13 puntos en los cinco siguientes. Ahora está a solo cuatro puntos del liderato. Mark Robins llegaba muy tocado tras cerrar la pasada temporada con un punto de los últimos 18, cayendo hasta el 17º puesto después de haber peleado por el ascenso antes de Navidad. Hoy el viento sopla a favor.

West Brom también ha cambiado de paisaje. Del fondo de la tabla el año pasado a codearse con los mejores en este. La derrota reciente ante Wolves no borra un arranque que les mantiene en el top 5.

Y en medio de tanto nombre histórico, un recién llegado se hace respetar: Lincoln. Regresa a la segunda categoría 65 años después, con cuerpo técnico nuevo y un impacto inmediato. Es, junto a Swansea, el equipo con más porterías a cero: cuatro en ocho partidos. Ha marcado poco –registra el menor número de goles a favor, empatado con otro club–, pero sus 11 puntos le dejan a solo dos de los puestos de play-off. Muchos le colocaban como candidato claro al farolillo rojo. Hoy, compite como si llevara años instalado en este nivel.

Ocho jornadas, 277 goles, un líder sin red de seguridad y gigantes que aún no saben si están construyendo un ascenso o esquivando un desastre. Si este es solo el arranque, ¿hasta dónde puede llegar esta Championship desatada?