Chelsea ficha a Maxence Lacroix por 52 millones: un nuevo proyecto ambicioso
Chelsea no levanta el pie del acelerador. El club de Stamford Bridge ha hecho oficial la llegada de Maxence Lacroix desde Crystal Palace en un traspaso valorado en 52 millones de libras garantizados, otro golpe de efecto en un verano que ya se ha convertido en uno de los más agresivos de su historia reciente.
El central francés deja Selhurst Park tras dos temporadas y se convierte en el quinto fichaje de los londinenses en esta ventana. Un movimiento que encaja con la nueva hoja de ruta del club: rejuvenecer, invertir fuerte y rodear al vestuario de un núcleo competitivo capaz de devolver al equipo a la élite europea.
Un verano de chequera desatada
El fichaje de Lacroix no llega solo. Es otro ladrillo en una muralla carísima.
En defensa, Chelsea ya había cerrado a Marco Palestra, incorporado desde Atalanta por 47 millones. En ataque, el preacuerdo por Emmanuel Emegha se ha hecho oficial, con el club pagando 22 millones a Strasbourg por el delantero. En el centro del campo ofensivo, Geovany Quenda aterriza desde Sporting después de que los londinenses se adelantaran a Manchester United con una oferta de 42 millones.
Y por si todo eso fuera poco, el club ha roto el récord de traspaso británico con Morgan Rogers, llegado desde Aston Villa por 117 millones. Una cifra que sacude el mercado y define el tono del proyecto.
Con Lacroix, el gasto estival de Chelsea ya supera, como mínimo, los 280 millones de libras. Y no se detiene ahí: el club mantiene conversaciones para las sorprendentes incorporaciones de Danny Welbeck y Jordan Henderson, dos veteranos cuya edad combinada asciende a 71 años, un contraste llamativo con el perfil joven del resto de fichajes.
La sensación es clara: el vestuario se está rediseñando a toda velocidad.
Lacroix, convencido: “Es el mejor club del mundo”
Lacroix llega con un discurso rotundo y sin titubeos. Nada de medias tintas.
“Estoy muy feliz de formar parte de este hermoso club. Todo el mundo conoce la leyenda de Chelsea, su tradición ganadora, y ser parte de eso es un momento de orgullo”, afirmó en sus primeras palabras como jugador blue.
El defensa explicó que la conversación con el entrenador, Xabi Alonso, fue decisiva: “Cuando hablé con el míster vi que tenemos la misma dirección y el mismo deseo para este club. Queremos ganar. Cuando ves la calidad de los jugadores aquí, todo lo que hay alrededor del club, es algo que podemos conseguir. La ambición es levantar trofeos, y no puedo esperar para contribuir”.
El francés fue todavía más lejos al valorar el salto en su carrera: “Creo que es el mejor movimiento para mí porque es el mejor club del mundo”.
Su decisión no se tomó en soledad. Lacroix reveló que habló con varios compatriotas y compañeros de vestuario ya asentados en Stamford Bridge: “Hablé con Malo, hablé con Trev (Chalobah), hablé con Benoit (Badiashile). Es fácil que la gente hable bien de este club porque tiene mucha historia grande y estoy muy orgulloso de formar parte de ella ahora”.
La conversación con Alonso también dejó huella en el plano futbolístico: “Hablé con el míster por teléfono. Hablamos de táctica, hablamos de cómo ve el juego. Primero, estaba feliz solo por hablar de fútbol con él, y vi que tenemos la misma dirección y el mismo deseo para este club”.
El defensa reconoció que las referencias internas inclinaron definitivamente la balanza: “Cuando hablé con el gaffer, cuando hablé también con la gente que conozco de la selección que juega en Chelsea, como Malo, me dijeron que era el mejor club al que podía ir. Así que ya estaba diciendo: ‘Vale, no necesito pensar demasiado’. Después de hablar con la gente me dije a mí mismo: ‘Este es el mejor paso adelante para mí’”.
Un palmarés que llega en plena madurez
A sus 26 años, Lacroix aterriza en Londres en plena madurez futbolística y con títulos recientes en la mochila. Con Crystal Palace ha levantado la FA Cup, la Community Shield y la Conference League, un triplete que ha elevado su perfil en la escena europea.
En esa última competición fue una pieza clave: 14 partidos disputados, dos goles y un lugar en el Team of the Season. Un reconocimiento que confirma su impacto más allá de la Premier League.
Su currículum incluye también experiencia en la Champions League con VfL Wolfsburg, donde disputó seis encuentros en la máxima competición continental. No llega como una promesa por pulir, sino como un central contrastado, con recorrido internacional y acostumbrado a escenarios de máxima exigencia.
A nivel de selecciones, Lacroix formó parte de la Francia que terminó cuarta en el último Mundial. Ese compromiso internacional complica su presencia en la gira de pretemporada de Chelsea, un detalle que el club asume como peaje lógico por incorporar a un jugador plenamente integrado en la élite.
Un fichaje que encaja en el nuevo Chelsea
El perfil de Lacroix responde exactamente a lo que Chelsea lleva meses construyendo: un bloque joven, atlético, con experiencia europea y margen de crecimiento. El francés llega a un vestuario donde ya le esperan compatriotas y defensas con los que comparte idioma, referencias y estilo, un entorno que puede acelerar su adaptación.
La inversión es fuerte, el mensaje todavía más. Stamford Bridge se está llenando de caras nuevas, de cheques elevados y de ambición declarada. Ahora la pregunta se traslada al césped: ¿podrá este nuevo Chelsea transformar todo este gasto en títulos reales y no solo en grandes titulares de mercado?






