Chelsea ofrece 64 millones por Scott, Bournemouth responde firme
Chelsea ha pasado de las miradas discretas a la acción directa. Según la BBC, el club de Stamford Bridge ha presentado una oferta de 64 millones de libras por Scott, el talentoso mediapunta de Bournemouth, en un movimiento que encaja de lleno con el plan de Xabi Alonso de remodelar el centro del campo blue.
La respuesta en la costa sur fue inmediata y contundente. Bournemouth rechazó la propuesta y dejó claro a la directiva del Chelsea que no tiene intención de escuchar nuevas aproximaciones. Mensaje sin matices: Scott no está en venta.
Un pulso en pleno mercado
El interés de Chelsea no es caprichoso. Se trata de un internacional sub-21 inglés, uno de los perfiles jóvenes más cotizados de la Premier League, y pieza ideal para un proyecto en reconstrucción. El club londinense huele oportunidad: el futuro del jugador en el Vitality Stadium está rodeado de dudas.
La tensión ha subido porque Scott ha rechazado una nueva oferta de contrato que lleva sobre la mesa al menos dos meses. El club quiere blindarlo a largo plazo, pero el futbolista todavía no firma. Su vínculo actual solo se extiende dos años más. Cada semana que pasa, el valor deportivo sube y el control contractual baja.
Bournemouth, sin embargo, no está en posición de debilidad. Ni deportiva ni económica.
Un club fuerte, no un vendedor obligado
Los Cherries vienen de una campaña brillante: clasificación para la Europa League y una inyección de ingresos importante gracias a las ventas del pasado verano de Dean Huijsen, Milos Kerkez, Illia Zabarnyi y Dango Outtara. Las cuentas están saneadas, el proyecto es atractivo y la necesidad de vender, inexistente.
Por eso, el club ha mantenido un discurso firme tanto puertas adentro como hacia el exterior: Scott es uno de sus futbolistas más influyentes y la idea es construir alrededor de él, no desprenderse de su talento en pleno despegue.
En este contexto, la oferta del Chelsea no se percibe como una tabla de salvación, sino como una tentativa de asalto. Y Bournemouth ha respondido cerrando el portón.
Un talento que seduce a la élite
El interés no se limita a Stamford Bridge. El informe apunta a que varios miembros del llamado “Big Six” han seguido de cerca la evolución de Scott y, en algunos casos, han explorado ya un posible acuerdo.
Arsenal, Manchester United, Tottenham y Manchester City han mostrado interés durante esta ventana de fichajes. El mensaje es claro: el mediocampista nacido en Guernsey se ha ganado un lugar en la agenda de la élite inglesa.
Su trayectoria lo explica. Desde que llegó a Bournemouth procedente de Bristol City en 2023, por 25 millones de libras, su progresión ha sido vertiginosa. Venía de ser elegido Mejor Jugador Joven del Championship en la temporada 2022–23 y ha confirmado las expectativas: 89 partidos con los Cherries, seis goles y, sobre todo, una fuente constante de creatividad entre líneas.
No es solo un proyecto de futbolista. Es ya un referente ofensivo.
Un mercado desatado en el centro del campo
La ofensiva del Chelsea se enmarca en un verano en el que los precios de los centrocampistas se han disparado hasta cifras históricas. El propio club londinense ya ha sacudido el mercado con el fichaje de Morgan Rogers desde Aston Villa por 117 millones de libras.
Manchester City tampoco se ha quedado atrás, cerrando oficialmente la llegada de Elliot Anderson por 116 millones. En ese contexto, 64 millones por Scott ya no suenan a locura aislada, sino a la nueva normalidad de un mercado fuera de órbita.
Los grandes se mueven rápido. Y caro.
Rose cuenta con él… por ahora
Mientras las cifras vuelan en los despachos, la realidad diaria de Scott pasa por el trabajo de pretemporada. Marco Rose, nuevo técnico de Bournemouth, lo tiene plenamente integrado en sus planes para el próximo curso.
El equipo se prepara en un stage en Austria, con la Europa League en el horizonte y la necesidad de armar una plantilla competitiva para afrontar el reto continental sin descuidar la Premier League. Scott está ahí, entrenando, sumando minutos, siendo parte del engranaje.
Bournemouth pelea en silencio para retener a su líder creativo. Chelsea insiste, otros gigantes observan y el reloj del contrato sigue corriendo.
La pregunta ya no es solo cuánto vale Scott en este mercado inflado. Es cuánto está dispuesto a arriesgar Bournemouth para mantenerlo en el corazón de su proyecto europeo.






