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Chicharito elige Dallas: un nuevo comienzo en la USL Championship

Javier Hernández no se retira. Cambia de escenario. A los 38 años, el goleador mexicano inicia un capítulo inesperado: se convierte en el primer fichaje en la historia de Atletico Dallas, club de expansión que debutará en la USL Championship en 2027.

No es un movimiento menor. Es un manifiesto.

Su último partido oficial había sido con Chivas, el 30 de noviembre de 2025, entrando de cambio al minuto 76 por Omar Govea y viviendo una noche amarga: falló un penal al 86’ en la derrota 3-2 ante Cruz Azul. Desde entonces, silencio en las canchas y ruido en las tertulias: ¿se acabó la carrera de Chicharito?

El Mundial de 2026, donde trabajó como analista para Fox, alimentó aún más las especulaciones sobre un adiós definitivo. Parecía el típico cierre de círculo: goleador histórico de la selección mexicana, figura en Europa con Manchester United y Real Madrid, regreso sentimental a Chivas, y luego la televisión.

Pero Hernández no se veía en el sofá.

No vine a terminar mi carrera

El anuncio de Atletico Dallas rompe el relato cómodo del retiro. Y el propio delantero se encargó de dejarlo claro. Primero, con un mensaje directo a la afición a través de redes sociales: “Hey Dallas, I'm here. Very excited to make history with you. See you soon guys.”

Después, con un discurso mucho más profundo en un comunicado, donde marcó la línea de lo que pretende en Texas: “Creo que Dallas merece un club que refleje su pasión por el fútbol, su diversidad y su futuro. Quiero ayudar a crear una cultura ganadora, inspirar a los jóvenes jugadores en el norte de Texas y darle a nuestros aficionados un equipo en el que puedan creer desde el principio. No vine simplemente a terminar mi carrera. Vine para ayudar a construir el futuro del fútbol en Dallas.”

No suena a despedida. Suena a proyecto.

Un fichaje fundacional

Atletico Dallas arrancará su aventura en la segunda categoría del fútbol estadounidense en 2027, y lo hará con un rostro mundialmente reconocido como piedra angular. El club ya había dado un primer paso de seriedad en febrero, al nombrar a Peter Luccin —ex jugador de La Liga y Ligue 1— como su primer entrenador.

Ahora suma a un delantero que ha vivido casi todo: títulos, presiones, críticas, goles decisivos y fracasos dolorosos. Justo el tipo de experiencia que un vestuario nuevo necesita para entender qué significa competir desde el día uno.

El director deportivo Brian Corcoran lo resumió con claridad al presentar al mexicano: Hernández aporta calidad de clase mundial dentro del campo, pero, sobre todo, profesionalismo, responsabilidad y una obsesión por ganar. Para un club que nace, esos valores valen tanto como los goles.

Según Corcoran, ese compromiso se contagia. Y eso es exactamente lo que Atletico Dallas quiere que lo defina desde su origen. El dirigente subrayó también la disposición del atacante a ejercer como mentor, un rol que encaja con la idea de convertir al club en un faro para los jóvenes talentos de la región.

Del mito a la construcción

El movimiento de Chicharito también tiene un fuerte componente simbólico. No se suma a una franquicia consolidada ni a una ciudad que ya vive instalada en la élite del fútbol estadounidense. Apuesta por un proyecto que empieza desde cero, en una liga que aún pelea por visibilidad detrás de la MLS.

Para un jugador con su currículum, el riesgo es evidente. Para el proyecto, la oportunidad es enorme.

Hernández llega con el peso de su nombre, pero también con la urgencia de demostrar que no se trata de una gira de despedida con fotos y camisetas vendidas. Sus propias palabras lo comprometen: quiere “crear una cultura ganadora” y “construir el futuro del fútbol en Dallas.”

La expectativa ya está instalada. La ciudad, el club y la USL Championship observarán cada paso. Si este experimento funciona, Atletico Dallas no solo habrá fichado al primer jugador de su historia. Habrá encontrado al rostro que marque su identidad desde el primer minuto.

Y entonces la verdadera pregunta será otra: ¿hasta dónde puede llegar un club que decide nacer mirando hacia arriba, de la mano de un goleador que se niega a bajar la persiana?