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Chiesa en la encrucijada: tres clubes de la Serie A lo esperan

El ciclo de Federico Chiesa en Liverpool se desangra en silencio. No hay minutos, no hay protagonismo, no hay horizonte claro en Anfield. Y desde Italia ya han olido la sangre: Inter, Atalanta y Lazio se han colocado en primera fila para ofrecerle una salida antes de que su aventura en la Premier League termine de desmoronarse.

Según informa Calciomercato, los contactos informales entre los tres clubes y el entorno del jugador ya han comenzado. No se trata de simples sondeos de cortesía. Chiesa, con 28 años, no ha disputado ni un solo minuto oficial esta temporada con los Reds. Una condena deportiva para un futbolista que, no hace tanto, estaba llamado a ser uno de los estandartes ofensivos de la selección italiana.

De “ganga” a pieza prescindible

Su llegada a Liverpool, en agosto de 2024, se vendió como una oportunidad de mercado: alrededor de 10 millones de libras por un atacante con cuatro años de buen nivel en Juventus y 51 internacionalidades con Italia. Sobre el papel, un refuerzo ideal para dar profundidad de élite a la línea ofensiva de Anfield.

La realidad fue otra. Chiesa nunca logró hacerse un hueco estable en el once ni en la rotación principal. Siempre un escalón por debajo en la jerarquía, siempre peleando contra problemas de forma y de continuidad. El tiempo, implacable, terminó dictando sentencia.

El golpe definitivo llegó esta temporada: su exclusión de la lista para la Champions League. Un mensaje nítido desde el club. Ya no entra en los planes a largo plazo. Sin escaparate europeo y sin minutos en la Premier, su situación ha pasado de incómoda a insostenible.

Rumbo a casa: mercado de invierno y opción Serie A

La apertura del mercado invernal, el viernes 1 de enero, se ha convertido en una fecha marcada en rojo para el entorno de Chiesa. La opción de un regreso a la Serie A, ya sea mediante cesión o traspaso definitivo, gana fuerza día a día.

Inter, Atalanta y Lazio observan con atención. Cada uno con un proyecto distinto, cada uno con una necesidad propia, pero todos con el mismo punto de partida: un jugador de nivel internacional, devaluado por su rol en Inglaterra, que podría reactivarse en un contexto conocido.

Liverpool, por su parte, ya ejecutó una profunda remodelación de plantilla en verano, en la que incluso se marchó una leyenda del club como Mohamed Salah rumbo a Trabzonspor. Chiesa sobrevivió a esa primera criba. No ha sobrevivido al veredicto deportivo posterior: su estatus no ha mejorado, su peso en el equipo tampoco.

Italia le espera… si vuelve a competir

El futuro de Chiesa no se juega solo en los despachos de Anfield o en las oficinas de Milán, Bérgamo o Roma. También se juega en Coverciano. Desde la llegada de Roberto Mancini al banquillo de la Azzurra, el atacante no ha entrado en ninguna de las convocatorias. Ni una.

Italia atraviesa una etapa de reconstrucción profunda tras el mazazo de quedarse fuera de un tercer Mundial consecutivo. El seleccionador ha apostado por una renovación clara, con caras más jóvenes y un intento de redefinir la identidad del equipo. En ese nuevo dibujo, un futbolista sin minutos y sin impacto en su club tiene poco espacio.

En ese contexto, en el entorno del jugador se interpreta el regreso a la Serie A como algo casi imprescindible para reengancharse al máximo nivel. Volver a un campeonato que conoce, recuperar ritmo, confianza y visibilidad. Solo así puede aspirar a reabrir la puerta de la selección.

Un consejo que suena a advertencia

La necesidad de un cambio no es nueva. El año pasado, el exseleccionador Luciano Spalletti ya había sido claro en público: recomendó a Chiesa buscar un futuro lejos de Anfield para reactivar una carrera que empezaba a estancarse. No fue una frase al pasar, sino una advertencia de alguien que conoce bien las exigencias del fútbol de élite.

Hoy, con el jugador fuera de las listas importantes, sin minutos y con su nombre ligado a una posible salida, aquellas palabras resuenan con más fuerza. El tiempo le ha dado la razón.

Ahora el balón está en el tejado de Chiesa. Aceptar el desafío de regresar a Italia, reconstruir su figura y pelear por volver a ser decisivo… o seguir atrapado en un rol secundario en Liverpool. El invierno se acerca y, con él, una decisión que puede marcar el resto de su carrera.