Christos Tzolis: El nuevo ‘Leonidas’ del Arsenal
En el Arsenal se sueña con Vinicius Jr. para el próximo verano. Pero en Girona, el recordatorio fue claro: el extremo izquierdo que ya viste de rojo se llama Christos Tzolis.
En su debut, el griego no se escondió. Recibió abierto, encaró con descaro, recortó hacia dentro y armó el disparo raso al palo largo. Un toque de fortuna en la trayectoria, sí, pero la intención fue limpia, agresiva, propia de alguien que no se siente invitado, sino protagonista.
Mikel Arteta ya había avisado: es un futbolista para que el aficionado del Arsenal disfrute viéndolo. El gol en Cataluña fue la primera prueba. La pregunta, inevitable, aparece enseguida: ¿cómo encaja todo eso con un club que sigue intentando fichar a una estrella mundial para su misma banda?
Tzolis no se inmuta.
“Obviamente tengo confianza como jugador, así que no pienso en el futuro y en lo que el club hará en esta posición”, responde en la concentración de pretemporada en España. Su discurso gira en otra dirección: “Pienso en cómo mejorar y adaptarme lo más rápido posible, porque tengo la oportunidad de entrenar con el equipo desde el principio, jugar los amistosos y luego ir a los partidos oficiales”.
Es consciente del contexto. Llega por 34 millones de libras procedente de Club Brugge, después de una temporada de números descomunales: 51 contribuciones de gol en 52 partidos. Frente a los micrófonos se muestra educado, directo, sin adornos, pero con una ambición muy clara: aprovechar que, esta vez, el tren pasa desde el primer día.
“Es una oportunidad para jugar desde el inicio. Luego depende de mí mostrar mis cualidades y lo que puedo aportar al equipo. Estoy bastante seguro de que lo enseñaré en los próximos partidos”.
Arteta, la llamada decisiva y el reto de ser “cult hero”
El fichaje se gestó lejos de Londres. Tzolis estaba en su Salónica natal cuando sonó el teléfono: su agente le comunicó que los campeones de la Premier League iban en serio a por él. Otros clubes intentaron colarse en la operación, pero tras un par de conversaciones con Arteta, el camino quedó despejado. Su decisión estaba tomada.
El técnico, que ve en él al heredero emocional de Leandro Trossard, cree que puede convertirse en uno de esos jugadores de culto del Emirates. En la grada, sin embargo, todavía hay quien duda de que pueda llenar ese vacío. ¿Cómo piensa ganarse a ese sector?
“Él no quiere que haga cosas diferentes a las que hacía en Club Brugge”, explica Tzolis sobre sus charlas con Arteta. El mensaje es simple: autenticidad y carácter. “Tengo que ser yo mismo y mostrar en el campo toda la pasión y el deseo de ganar. Porque realmente me gusta ganar partidos y darlo todo”.
Su fórmula para conquistar al aficionado no tiene misterio: “Si doy el 100 por cien en cada partido, en cada duelo, ¿a quién no le gusta eso? Es lo mejor para un futbolista y así siempre tienes el apoyo de los fans”.
El “Leonidas” del Emirates
Directo. Creativo. Trabajo incansable. Así define Tzolis sus mejores virtudes. Dentro del vestuario, sin embargo, ya le han encontrado otra etiqueta: “Leonidas”.
El apodo nace en uno de los grandes test físicos de la pretemporada del Arsenal. Un recorrido de 1,4 kilómetros a máxima intensidad, con repeticiones de 20, 40 y 60 metros, ida y vuelta, cinco veces cada distancia. Una prueba que mide no solo piernas, también carácter. El griego, de 24 años, terminó primero.
“Todavía no están todos los jugadores aquí, algunos tienen que hacer las pruebas, claro. Pero de momento soy el primero en el test de fitness. Es bastante duro”, cuenta con modestia. Explica que llegó con ventaja: ya había empezado la pretemporada con Brugge y se había cuidado durante el verano. “Vine preparado, con un buen nivel físico, y estaba contento de poder demostrarlo aquí también”.
El mote encaja por varios lados. Sustituye a otro “Leo” –Trossard–, que se marchó a Besiktas este verano. Y, por supuesto, está la referencia histórica: Leonidas, el rey espartano que lideró a un pequeño grupo griego contra un ejército persa descomunal.
“Pequeña fuerza griega” también sirve para describir a Tzolis. No es el extremo gigantesco que domina por envergadura. Su juego se ha moldeado observando a futbolistas que, como él, tuvieron que encontrar otras armas.
Ahí aparece un nombre que le marcó: David Villa.
“Su tipo de cuerpo es similar al mío”, apunta. “No somos los más altos como delanteros, pero en términos de definición, él era de nivel top”. No se compara, pero sí detecta paralelismos. “No era un ‘9’ puro. Era un delantero interior, un jugador de ‘pocket’ por la izquierda que siempre iba a por el gol. Me veo así, porque no soy un extremo típico de banda. Entro mucho hacia dentro y Villa, como extremo/delantero interior, era top”.
El otro espejo está mucho más cerca del Arsenal: Alexis Sánchez. El chileno también aterrizó en el norte de Londres con el dorsal 17 en la espalda. El mismo que ahora luce Tzolis.
“Por supuesto, vi mucho fútbol y él fue un jugador top para el Arsenal como extremo izquierdo”, recuerda. “Es uno de los jugadores en los que me fijaba cuando era más joven. Y también veo algunas similitudes con él”.
No eligió el número por él, asegura. “No había muchas opciones entre los números bajos. Estaban el 18 y el 19, que ya los había llevado antes y no quería repetir. Así que fui a por el 17. Es bonito. Alexis Sánchez tuvo el 17, así que espero tener el mismo éxito”.
Un campeón que quiere seguir siéndolo
El contexto deportivo no admite relajación. Tzolis aterriza en un vestuario que todavía persigue un hito histórico: ningún Arsenal ha defendido el título de liga desde los tiempos de Herbert Chapman, en los años 30. La exigencia se respira en cada rincón.
Al griego le sorprendió la intensidad desde el primer día.
“Desde el pre calentamiento en el gimnasio hasta ir al entrenamiento, la intensidad y lo serio que es todo el mundo”, describe cuando le preguntan qué le ha impactado más del club. “Desde los ejercicios de gimnasio hasta las sesiones de recuperación, todos son exigentes y tratan de hacerlo lo mejor posible. Eso muestra el nivel tan alto de este equipo”.
Ni siquiera la etiqueta de amistoso sirve de excusa. “Incluso en pretemporada, todos son serios con los partidos amistosos, con los entrenamientos, con cada ejercicio. Por supuesto que lo esperas, pero no lo conoces hasta que lo ves”.
En esos detalles ve la base para volver a pelear por todo. “Cuando veo los entrenamientos y lo hambriento que está cada jugador en cada ejercicio, eso significa que todos están listos para competir al máximo nivel. Y cuando eres jugador del Arsenal, quieres competir por todos los títulos posibles”.
No se queda solo en la Premier League. El mensaje interno va más allá. “No se trata solo de la Premier, se trata de todas las competiciones en las que jugamos. Veo una mentalidad clara y que todos están en la misma página para ganar títulos aquí. Lo he visto en los entrenamientos, y cuando entrenas así, en el partido es aún mejor”.
Tzolis sabe lo que es llegar a un campeón y ver cómo el trofeo se escapa al año siguiente. Le pasó en Brugge. Esa experiencia le ha dejado una lección particular sobre cómo afrontar la defensa de un título.
“Para defender un título creo que no tienes que pensar en ello”, asegura. “Es, más o menos, más difícil para los otros equipos, porque la presión está ahí, no en el equipo que ganó el título”.
En Londres, esa teoría está a punto de someterse a examen. Entre rumores de superestrellas y la sombra de la historia, un nuevo “Leonidas” ya ha clavado la primera lanza. Falta por ver si su pequeña fuerza griega puede abrirse un hueco estable en un ejército que solo admite ganadores.






