Cole advierte a Garnacho: empezar de nuevo es clave
El talento no está en duda. La pregunta, a estas alturas, es otra: ¿se le están acabando los pretendientes en Inglaterra a Alejandro Garnacho?
El exdelantero de Aston Villa, Cole, lo ve claro. Y no se anda con rodeos. En declaraciones concedidas a GOAL en un acto con LiveScore Bet, trazó un retrato crudo del argentino y de los riesgos que rodean a los jóvenes que irrumpen demasiado pronto en la élite.
“Con los jugadores jóvenes, él mostró una gran promesa cuando estaba en Manchester United. Los jugadores jóvenes necesitan ser gestionados correctamente”, recordó.
El problema, según su mirada, no es el talento, sino el contexto… y el propio jugador.
“Se ha creído que era el producto terminado”
Cole percibe un patrón conocido en Garnacho. “Me parece que se ha dejado llevar y ha pensado que era el artículo terminado a una edad temprana”, apuntó. No lo dice desde la distancia, sino desde la experiencia de vestuario y de casa.
“Depende mucho del entorno en el que estás. Si nadie se hace cargo de lo que pasa en el fondo con estos chicos, se pueden descontrolar. Se gestionan ellos mismos y creen que saben lo que es mejor”, advirtió.
El exatacante recurre a su propia familia para explicar el fenómeno. “Tengo un hijo en el fútbol ahora mismo. En realidad tengo dos chicos. Uno tiene 15, otro 18, uno es profesional, acaba de firmar profesional en Middlesbrough. Sé que, cuando tienes un chico joven y talentoso, a veces creen que se lo saben todo en cierto momento. Yo también era así”.
La frase que deja Cole es tan dura como realista: “Tienes que ser bastante delirante para ser futbolista de todos modos”. Esa mezcla de confianza extrema y riesgo constante define muchas carreras. El matiz está en saber cuándo pisar el freno. “A veces tienes que tirar de las riendas. Y creo que Garnacho entra en esa categoría: puede ser un gran jugador si se arremanga, se centra en el fútbol y deja a un lado lo que pasa fuera del campo”.
Seis meses que pueden cambiar una carrera
Cole no habla de una reconstrucción eterna. Habla de foco. De trabajo. De tiempo bien usado. “A veces solo hacen falta de 6 a 12 meses de puro fútbol, aprender el juego, aprender con quién juegas, cómo pueden sacar lo mejor de ti y cómo puedes sacar tú lo mejor de ellos. Solo centrarte en el fútbol, solo fútbol”.
En su opinión, el caso Garnacho no es una historia perdida, ni mucho menos. “Carreras como esa son muy fáciles de rectificar”, insiste. Pero hay una condición innegociable: “Necesita tener las voces adecuadas a su alrededor para llegar al siguiente nivel. Y de verdad creo que ahí dentro hay un jugador. Lo hemos visto”.
Cole se agarra a las pruebas. No a las promesas. “Hemos visto aquella chilena hace años con Manchester United. Necesitamos ver eso otra vez: esas muestras de brillantez espontáneas, imprevisibles”.
Emery, paciencia y un brazo por el hombro
El exdelantero no reduce a Garnacho a un solo destello. “Miro eso y pienso que hay un jugador ahí, y ha hecho otras cosas también, no solo eso”. El potencial está. Falta el andamiaje.
Para Cole, la figura del entrenador será clave. “Necesita un poco de ayuda y un brazo alrededor. Y creo que, si Emery tiene la paciencia para ayudarle y él acepta esa ayuda, puede volver a su nivel”.
El punto de partida, sin embargo, no está en el banquillo ni en la grada. Está en el espejo. “Tiene que mirarse y decir: ‘¿qué estoy haciendo mal y cómo puedo volver a mi mejor versión?’ Y ojalá pueda hacerlo”.
El espejo de Jadon Sancho
En su análisis, Cole enlaza el caso de Garnacho con otro nombre que marcó la conversación reciente en Manchester United: Jadon Sancho. “Jadon Sancho es otro ejemplo. Se fue allí. Intentó dar lo mejor. Creo que se lesionó en el momento equivocado. Pero el fútbol a veces va de suerte y de cómo caen las cosas”.
El mensaje, de fondo, es el mismo: el talento no basta. “Si estás del lado correcto, el de querer sacar lo mejor de ti y mejorar partido a partido, tienes que poner el trabajo en el campo de entrenamiento y mostrarle al entrenador cuánto quieres estar ahí y hacer el trabajo”.
No hay garantías. “No va a salir todo a tu favor todo el tiempo”, avisa Cole. Y ahí vuelve a centrar el foco en la actitud de Garnacho. “Siento que tiene ese pequeño chip en el hombro para decir: ‘mira lo que he hecho, mira de dónde vengo’. Y eso no le ha ayudado”.
La receta, para él, es tan sencilla de enunciar como difícil de ejecutar: humildad radical. “Creo que solo necesita volver a la casilla de salida y trabajar su camino hacia arriba otra vez”.
La pelota, ahora, no está en Old Trafford ni en ningún despacho. Está a los pies —y en la cabeza— de Garnacho. ¿Aceptará bajar un escalón para intentar, de verdad, llegar a la cima?






