Logotipo completo Alargue Final

La Copa de la Liga arranca con goles y sorpresas

La temporada de la Football League aún no ha arrancado… pero el balón ya manda. La Copa de la Liga abrió el telón con una ráfaga de partidos y un protagonista inmediato: Norwich City.

El equipo de Philippe Clement necesitó solo 40 segundos para encender Carrow Road. Mohamed Toure atacó el canal interior derecho con decisión, se plantó al borde del área y soltó un derechazo furioso. Golazo. 1-0 y las gradas todavía acomodándose en sus asientos.

El golpe inicial no adormeció a los locales, al contrario. La presión se convirtió en dominio y el segundo tanto llegó muy pronto. En el minuto 7, Toure cambió el rol de ejecutor por el de asistente: desbordó por la derecha, levantó la cabeza y puso un centro raso y generoso hacia atrás. Anis Slimane controló y definió con calma, ajustando el disparo para firmar el 2-0 ante un MK Dons desbordado desde el pitido inicial.

Clement, recién aterrizado pero ya con mano reconocible, ha dado a los Canaries un aire de equipo serio, agresivo y vertical. Dos zarpazos en siete minutos para dejar claro que Norwich no piensa tomarse la Copa como un simple trámite.

Cambridge sufre, remonta y se agarra a la segunda ronda

En el Abbey Stadium, la historia fue muy distinta. Más áspera, más copera. Cambridge United y Barnet se enredaron en un duelo que arrancó sin goles al descanso, pero que explotó tras el paso por vestuarios.

Kabongo Tshimanga abrió el marcador para Barnet en el minuto 49, culminando el primer gran aviso serio del encuentro. Cambridge, obligado a reaccionar, respondió de inmediato. Apenas tres minutos después, en el 52, Ben Knight igualó el choque y cambió el pulso del partido. De un escenario controlado por los visitantes a un ida y vuelta de pura tensión.

La remontada se completó en el 57. Isaac Heath apareció para firmar el 2-1 y desatar al Abbey: tres goles en ocho minutos, un tramo loco que dejó a Barnet contra las cuerdas.

El tramo final fue un ejercicio de resistencia. Barnet se volcó, empujado por la necesidad de forzar los penaltis. Cambridge reculó, se juntó atrás y apostó por aguantar. Hubo un momento de auténtico caos en el área local: Tshimanga cabeceó a puerta y Kelland Watts sacó el balón sobre la línea, en una acción que mantuvo con vida a los de casa. Idris Kanu llegó a mandar la pelota a la red en medio de un barullo, pero la jugada quedó invalidada por una falta previa.

Con siete minutos de añadido, la angustia fue total. Cambridge defendió cada balón como si fuera el último. Al final, el 2-1 resistió y el premio fue grande: billete para la segunda ronda y nombre en el mismo bombo que Wolves, Stevenage y Middlesbrough.

Derby se dispara en el pie; Blackpool golpea pronto

No todos arrancaron con buen pie. En Derby, el inicio de la aventura copera fue una pesadilla. Apenas se había acomodado el público cuando Lincoln City se encontró por delante gracias a un autogol de Matt Clarke en el minuto 3. El central, en un intento incomprensible de despeje, conectó un cabezazo en plancha… pero hacia su propia portería, tras un córner de Lincoln. Una acción que recordó a los errores más grotescos del archivo histórico y dejó a Derby a remolque desde muy temprano.

En Grimsby, el guion fue más clásico: Niall Ennis adelantó a Blackpool también en el minuto 3, aprovechando el desconcierto inicial de los locales. Un arranque contundente que marcó el tono del choque y subrayó la pegada de los Tangerines en los primeros compases.

Silencio en Loftus Road, ruido en el calendario

Mientras los goles caían en otros campos, Loftus Road ofrecía un contraste brusco. QPR y Millwall se fueron al descanso con 0-0, en un primer tiempo plano, casi sin noticias. Rangers tuvo más balón, Millwall apenas firmó un disparo desviado y poco más. Medio camino hacia los penaltis, con la amenaza muy real de que el desenlace se decidiera desde los once metros, sin prórroga de por medio.

La jornada, en realidad, fue un carrusel. El calendario de la Copa de la Liga se desplegó con una batería de emparejamientos que devolvieron al mapa a viejos conocidos y aspirantes: AFC Wimbledon contra Newport, Barnsley frente a Wigan, Bradford ante Rochdale, Bristol Rovers contra Peterborough, Bromley frente a Reading, Burnley recibiendo a Notts County, Burton ante Blackburn, Cardiff contra Swindon, Crewe frente a Accrington, Fleetwood contra Chesterfield, Gillingham ante Luton, Leicester contra Northampton, Leyton Orient frente a Oxford, Norwich contra MK Dons, Preston ante Huddersfield, Salford frente a Shrewsbury, Sheff Wed contra Bolton, Stockport ante Doncaster, Stoke frente a Oldham, Swansea contra Birmingham, Watford ante Crawley y West Ham frente a Portsmouth.

Todo esto, apenas horas después de que la competición se hubiera puesto en marcha con tres partidos en la víspera: Wolverhampton Wanderers 3-0 Port Vale, Stevenage 2-1 Wycombe y un debut televisivo que ya obligó a reordenar parrillas.

La temporada, oficialmente, aún no ha comenzado. Pero con goles tempraneros, remontadas frenéticas y autogoles de pesadilla, la Copa de la Liga ha dejado claro algo muy sencillo: el fútbol ya no piensa levantar el pie. Y quien no esté preparado para seguir el ritmo, se quedará atrás antes de que llegue siquiera la primera jornada de liga.