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Crystal Palace refuerza la banda con Anan Khalaili por 21 millones

Crystal Palace ha hecho oficial el fichaje de Anan Khalaili procedente de Royale Union Saint-Gilloise, en un movimiento que apunta directamente al corazón del sistema de Pierre Sage. El club del sur de Londres paga alrededor de 21 millones de libras, con variables incluidas, por el carrilero israelí de 21 años.

Firma por cinco temporadas, con opción a un año adicional. Un compromiso largo, pensado para que Selhurst Park sea su casa en plena etapa de crecimiento.

Un fichaje clave para la banda derecha

La llegada de Khalaili se produce en un momento delicado para el costado derecho de la zaga. Palace ha perdido a Maxence Lacroix rumbo a Chelsea y ha visto cómo las alternativas en ese sector se reducían: Danny Imray se marchó al Wrexham de Championship y Nathaniel Clyne salió del club al finalizar su contrato. El club buscaba soluciones. Y rápido.

En paralelo, se ha hablado del interés en Daniel Muñoz, actual primera opción para el carril derecho. En ese contexto, Khalaili aterriza como refuerzo inmediato y, a la vez, apuesta de futuro. Un perfil que puede actuar como carrilero o más adelantado en banda, ideal para un técnico que quiere laterales largos y agresivos.

“Estoy feliz de estar aquí, estoy emocionado y no puedo esperar para empezar”, declaró el internacional israelí en sus primeras palabras como jugador de Palace. “He seguido la Premier League –es un nuevo reto para mí– y he seguido a Crystal Palace durante mucho tiempo. Estoy feliz de estar aquí”.

Sin adornos. Mensaje directo de un jugador que sabe que entra en la liga más exigente del mundo con un foco inmediato sobre él.

Campeón en Bélgica y gol en Europa

Khalaili llega con un currículum breve, pero contundente. Con Royale Union Saint-Gilloise fue pieza del histórico título de liga, el primero en 90 años para el club belga. No es un detalle menor: se ha curtido en un vestuario que ha sabido gestionar presión y expectativas.

Además, dejó su huella en la Champions League, donde firmó tres goles con el conjunto de Bruselas. A ese éxito europeo se suma la conquista de la Copa de Bélgica, completando una temporada que lo puso en el escaparate de los grandes mercados.

No es solo un defensor que corre la banda. Tiene gol, presencia ofensiva y la capacidad de atacar el espacio como extremo cuando el sistema lo pide. Justo lo que Palace necesitaba para abrir el campo y dar profundidad a un equipo que quiere ser más agresivo con Sage.

Quinta pieza del nuevo proyecto de Pierre Sage

Con este movimiento, Khalaili se convierte en el quinto fichaje de la era Pierre Sage. Antes ya habían llegado Dwight McNeil —en un intercambio que supuso la salida de Brennan Johnson—, Oscar Mingueza, Evann Guessand y Takehiro Tomiyasu.

El mensaje del club es claro: reconstrucción rápida, pero con intención. Varias posiciones reforzadas, competencia interna elevada y un entrenador nuevo que ya empieza a moldear el vestuario a su gusto.

Presentación adelantada y guiño a la afición

La afición de Palace, siempre atenta, se adelantó al anuncio oficial. Khalaili ya se había integrado en la concentración del equipo en Alemania antes de que el club comunicara su fichaje. Algunos seguidores lo identificaron con el chándal del club junto al resto de la plantilla.

El israelí respondió con cercanía: firmó autógrafos, posó para fotos y dejó claro que llega dispuesto a conectar con la grada. El club aprovechó la situación con un guiño en redes sociales, lanzando un mensaje en tono de broma sobre si alguien tenía “un libro de autógrafos de sobra” el sábado por la mañana, preparando el terreno para el anuncio.

Un verano de ajustes y señales positivas

El inicio del ciclo Sage no fue idílico: derrota por 3-0 ante Bromley en el primer amistoso. Un golpe frío. Pero el equipo reaccionó. Llegaron un 3-1 ante Ula y un 2-1 frente a Fulham que calmaron el ambiente y mostraron una línea ascendente en las sensaciones.

En ese contexto, la incorporación de Khalaili encaja como una pieza más en un plan que empieza a tomar forma. Más piernas en banda, más competencia atrás y un perfil joven que ya sabe lo que es ganar títulos y marcar en Europa.

La pregunta ahora es sencilla y, a la vez, enorme: ¿hasta dónde puede llevar este nuevo Crystal Palace a un carrilero que llega con hambre, velocidad y un contrato pensado para marcar una era en Selhurst Park?