Cucurella debuta con el Real Madrid en pretemporada
El camino fue largo. La espera, todavía más. Pero en Gelsenkirchen, bajo el techo del Veltins-Arena, Marc Cucurella por fin se enfundó la camiseta del Real Madrid en partido de pretemporada y dejó atrás los días de paciencia y trabajo silencioso.
El defensa español debutó en la victoria de los blancos ante el Schalke 04, entrando en el minuto 61 para sumar sus primeros minutos con su nuevo equipo. No era un amistoso cualquiera: era el último ensayo serio antes del inicio de la Liga, el partido en el que muchos se jugaban sensaciones, ritmo y sitio en la rotación.
Para Cucurella, significaba algo más. Era el primer paso.
“Estoy muy feliz”, confesó ante las cámaras de Realmadrid TV nada más terminar el encuentro. La frase salió rápida, casi como un desahogo. Llevaba tiempo esperando poder decirla vestido de blanco. “Creo que ha sido un gran partido para todos y un gran resultado antes de empezar la Liga. Han sido mis primeros minutos y tengo muchas ganas. La espera ha sido larga, pero ahora, poco a poco, voy cogiendo ritmo y con muchas ganas de que empiece la Liga”.
El lateral aprovechó el tramo final del choque para sumar piernas, sensaciones y confianza. No necesitó mucho más. Lo importante era estar por fin sobre el césped, mezclarse con sus nuevos compañeros y notar que el cuerpo responde. El resto llegará con los partidos oficiales.
La adaptación, por lo que cuenta, va rodada. “Muy bien. Creo que con estos compañeros todo es más fácil”, subrayó, insistiendo en la calidad del grupo que se ha encontrado en el vestuario. “Han sido los primeros minutos de la temporada y, poco a poco, voy encontrando mi ritmo, y pronto empieza la competición de verdad”.
Detrás de ese estreno hay años de carrera, cesiones, esfuerzos y decisiones. Él no lo olvida. “Estoy muy feliz. Detrás de todo esto hay mucho trabajo y todo el esfuerzo que he hecho durante los años ha valido la pena. Estoy muy contento con todo lo que me está pasando y ojalá siga así: ganando títulos y, sobre todo, pudiendo disfrutar de esta experiencia”.
Su discurso encaja con lo que se respira en el vestuario: ambición, hambre y una idea clara de lo que significa vestir esa camiseta. No se trata solo de jugar; se trata de competir por todo.
Cucurella también quiso subrayar el peso del grupo en su rápida integración. Ahí, el mensaje fue directo: “Son muy buena gente. Creo que lo ponen muy fácil para que todos se adapten. Lo importante es tener un buen grupo para que se note en el campo que estamos unidos. Así es como se gana”.
Unidad dentro para que se note fuera. Esa es la receta que el defensa repite y que el club lleva años reivindicando. Un vestuario fuerte que se traduzca en un equipo reconocible, compacto, difícil de tumbar cuando la temporada apriete.
El otro gran motor, como siempre en el Real Madrid, llega desde la grada. Aunque el debut haya sido lejos del Santiago Bernabéu, el jugador ya ha sentido el respaldo. “He recibido muchos mensajes y siempre voy a intentar dar lo mejor de mí en cada minuto que tenga”, explicó. “Creo que lo más importante, y lo que todos queremos, es ganar títulos con esta camiseta”.
El mensaje queda claro: el estreno ya es historia. Ahora empieza lo que de verdad cuenta. La Liga asoma, la competencia interna se dispara y Cucurella ya está dentro de la rueda. La pregunta es sencilla y, a la vez, enorme: ¿hasta dónde puede llegar con el escudo del Real Madrid en el pecho?






