De Zerbi recupera defensas clave para el duelo en Old Trafford
Tottenham viaja a Old Trafford con algo más que equipaje. Roberto De Zerbi recupera defensas, suma un regreso largamente esperado y, al mismo tiempo, maneja un vestuario en el que la emoción personal se mezcla con la exigencia competitiva.
La gran noticia para los Spurs es que Micky van de Ven y Jan Paul van Hecke estarán disponibles para el duelo de Premier League del sábado ante Manchester United. Ambos se lesionaron con la selección de Países Bajos —pie el primero, mano el segundo—, pero han evolucionado a tiempo para entrar en la convocatoria.
En el caso de Van Hecke, la gestión va más allá de lo físico. Su esposa dio a luz a gemelos esta semana y De Zerbi dejó claro que hay un “aspecto emocional” que valorar. El central llega apto médicamente, pero con la vida cambiada fuera del campo. No es un detalle menor cuando se trata de pedir concentración máxima en uno de los escenarios más exigentes del campeonato.
Porro, todavía en el dique seco
No todas las noticias son positivas. Pedro Porro sigue fuera por la lesión en los isquiotibiales que sufrió en la derrota 3-2 ante Aston Villa. El lateral viajó a España durante el parón para consultar a un especialista, una señal clara de la seriedad con la que el club se toma su recuperación. Aun así, el tiempo no ha jugado a favor y el defensa todavía no está listo para regresar.
Su ausencia obliga a De Zerbi a seguir ajustando la línea defensiva, justo cuando recupera a Van de Ven y Van Hecke. El rompecabezas en la zaga continúa, aunque con más piezas disponibles que hace apenas dos semanas.
Kulusevski, el regreso largo y paciente
La otra gran historia tiene nombre propio: Dejan Kulusevski. Más de 500 días fuera por una compleja lesión de rótula, dos operaciones y una rehabilitación que se ha hecho eterna. El sueco ya ha vuelto a entrenar tras un pequeño contratiempo y disputó un amistoso interno de 11 contra 11 en el campo de entrenamiento durante el parón internacional.
Tottenham, sin embargo, no va a correr riesgos. El club insiste en la prudencia y De Zerbi lo ha asumido: Kulusevski viajará con el equipo, pero en un rol de apoyo, sin la obligación de competir todavía. Una presencia simbólica, pero poderosa. Algo similar a lo que hizo James Maddison la temporada pasada antes de reaparecer tras su lesión de ligamento cruzado anterior.
Ver al sueco de nuevo integrado en la dinámica de grupo, aunque sea desde el banquillo o la grada, es una señal de que el final del túnel está cerca.
Maddison, disponible pero entre algodones
El propio Maddison llega a Manchester en una situación intermedia. De Zerbi confirmó que el internacional inglés estará disponible, aunque arrastra un pequeño contratiempo que le impidió entrenarse sin dolor a comienzos de semana.
Está para jugar, pero no al cien por cien. Y eso, en un partido de este calibre, siempre pesa en la toma de decisiones de un entrenador que sabe que la temporada es larga y que la gestión de esfuerzos puede marcar la diferencia cuando lleguen los meses decisivos.
Tottenham aterriza en Old Trafford con defensas recuperados, un cerebro entre algodones y un talento ofensivo que vuelve a ver la luz tras un calvario. El escenario es imponente, la prueba también. Ahora falta saber si este grupo, remendado pero ambicioso, está listo para convertir estas buenas noticias médicas en puntos reales en la clasificación.






