El déjà vu del Manchester United: el caso de Harry Amass
El Manchester United se asoma de nuevo al mismo precipicio. Cambia el nombre del lateral izquierdo, se repite el guion. Hace dos veranos fue Álvaro Carreras. Ahora el protagonista es Harry Amass.
Carreras salió a Benfica por apenas 5,2 millones de libras. Dos años después, el club de Old Trafford observó desde la distancia cómo el lateral sellaba un traspaso de 42 millones rumbo al Real Madrid. Un negocio redondo… para todos menos para el United.
Hoy la historia amenaza con calcarlos. Amass, 19 años, lateral zurdo de enorme proyección, podría marcharse por unos 6 millones. Una cifra que en el mercado actual suena a ganga, casi a liquidación, sobre todo tratándose de una posición en la que el club anda corto de recursos.
Luke Shaw, 31 años, entra en su último año de contrato. El equipo clama por piernas frescas en el costado izquierdo. Y, sin embargo, el plan pasa por escuchar ofertas por un canterano que ya sabe lo que es jugar en el primer equipo y que viene de foguearse en Championship.
La afición no lo entiende. Y lo hace saber.
Un talento en subasta
Amass tuvo minutos con el primer equipo bajo las órdenes de Ruben Amorim, con siete apariciones que dejaron destellos de lo que puede llegar a ser. Después, una cesión al Championship para curtirse en un fútbol más áspero, más real. El siguiente paso lógico sería competir por un sitio en la plantilla de Michael Carrick.
En lugar de eso, el club valora subastarlo por una cantidad que muchos consideran ridícula. Informaciones desde Inglaterra apuntan a que el United está dispuesto a aceptar alrededor de 6 millones de libras. Para un club que hace poco vio cómo perdía un activo como Carreras por una cifra similar antes de explotar en otro gigante europeo, la jugada roza el suicidio deportivo y financiero.
La comparación es inevitable. Y el temor, también: volver a ver a un lateral formado en Carrington triunfar lejos de Old Trafford mientras el equipo sigue buscando soluciones urgentes y caras en el mercado.
Una cantera en la encrucijada
La situación de Amass no es un caso aislado. El United ha abierto la puerta de salida, en forma de cesión, a prácticamente todo su equipo sub-21. El plan es claro: minutos, experiencia, madurez. Que los jóvenes se fogueen a un nivel superior.
Tras los amistosos de pretemporada ante Rosenborg y Wrexham, en los que nombres como Shea Lacey o Ethan Williams han tenido protagonismo, el mensaje interno es que casi todos los canteranos están disponibles para préstamo.
Casi todos.
Hay cuatro intocables, según las informaciones: el propio Lacey, los gemelos Jack y Tyler Fletcher y JJ Gabriel. Ellos se quedarán en Carrington para seguir bajo la lupa de Carrick. El resto, a la ventanilla de préstamos.
En ese contexto, la posible venta definitiva de Amass, y no solo una cesión, rompe el patrón. Y reabre el debate sobre cómo gestiona el United el talento que produce su academia.
Kamason aprieta la puerta del primer equipo
Mientras el futuro de Amass se decide en los despachos, otro lateral joven aprovecha cada minuto sobre el césped. Jaydan Kamason, 19 años, se ha ganado un foco propio en esta pretemporada.
En Noruega, ante Rosenborg, firmó dos asistencias tras entrar en el descanso por Harry Maguire. Un impacto inmediato, eléctrico, que no pasó desapercibido. Kamason fue el primer jugador en firmar una beca profesional en el United procedente del Emerging Talent Programme, y su camino no ha sido sencillo: dos lesiones largas la temporada pasada frenaron su progresión.
Ahora, sano y con ritmo, se ha subido al tren de la pretemporada con un objetivo muy claro: convencer a Carrick de que merece un sitio. El propio jugador lo dejó claro: su ambición es llegar al máximo nivel… y para él ese nivel se llama Manchester United, aunque acepte que quizá necesite alguna cesión en el camino.
Mientras uno puede salir por una cifra discutible, otro golpea la puerta. El lateral izquierdo del futuro del United podría estar ya en casa. O a punto de marcharse. Esa es la paradoja.
Un verano que marcará una década
La planificación del United para 2026/27 se juega en varios frentes, pero pocos tan sensibles como la banda izquierda defensiva. Con Shaw entrando en la recta final de su contrato y sin un relevo plenamente asentado, cada decisión con los jóvenes tiene un peso extra.
Vender barato a un lateral de 19 años con experiencia en el primer equipo y en Championship, justo cuando el mercado paga fortunas por defensas jóvenes, suena a riesgo innecesario. Más aún con el recuerdo reciente de Carreras disparando su valor lejos de Old Trafford.
El club quiere reconstruir, rejuvenecer, recuperar una identidad en la que la cantera vuelva a ser pilar y no simple activo de mercado. Ese discurso se sostiene con hechos, no con eslóganes.
La pregunta es sencilla y brutal: ¿puede el United permitirse otro “caso Carreras” justo cuando intenta volver a la élite?






