Dionisi recupera efectivos y habla de nuevos jugadores antes del duelo clave
El parón internacional le ha cambiado la cara al Watford. No por un fichaje sonado de última hora, sino porque Alessio Dionisi, por fin, vuelve a tener futbolistas. Varios. Y sanos.
El técnico italiano, que llegó al club en junio, afronta el duelo del sábado ante el colista Burnley en Vicarage Road con un panorama muy distinto al de hace apenas dos semanas. Entonces, el Watford llegó a encarar dos de sus tres últimos partidos sin siquiera poder completar el banquillo. Ahora, el escenario se parece más a un club de Championship que respira.
Soumaila Coulibaly, Jordan Zemura, Martin Payero, Omar Traore, Marc Bola y Travis Akomeah ya están disponibles, igual que el nuevo fichaje Krepin Diatta. Para un entrenador que ha tenido que sobrevivir con lo justo, la sensación es evidente.
“Es mejor para nosotros porque ahora tenemos suficientes jugadores para tener dos equipos en el campo de entrenamiento”, explicó Dionisi a BBC Three Counties Radio. Para él, el parón no solo ha sido una pausa; ha sido una especie de mini pretemporada en plena carrera.
Refuerzos, pero con matices
El alivio no viene sin advertencia. Dionisi no vende humo. Sabe que recuperar efectivos no significa, de inmediato, contar con futbolistas listos para sostener 90 minutos de alta intensidad en la Championship.
Los recién recuperados, subraya, todavía no están preparados para disputar un partido completo. El plan pasa por reintroducirlos con calma, gestionar minutos y evitar recaídas en un tramo de calendario que no perdona.
Y no todos han salido de la enfermería. Edoardo Bove, Jeremy Ngakia y Kwadwo Baah siguen fuera de combate. El técnico apunta a la próxima ventana internacional, en noviembre, como horizonte probable para su regreso. Hasta entonces, toca apañarse con esta primera oleada de “caras nuevas”.
“Probablemente estarán listos después del próximo parón internacional, pero para mí ya tenemos muchos ‘jugadores nuevos’”, remarcó el italiano, consciente de que cada cuerpo disponible cambia su forma de entrenar, de preparar partidos, incluso de competir internamente por un puesto.
Reacción obligada tras dos golpes seguidos
El contexto clasificatorio no admite demasiadas distracciones. El Watford llega a este fin de semana en la 20ª posición, mirando más hacia abajo que hacia arriba, y con dos derrotas consecutivas —ante Stoke y Bristol City— marcando el tono antes de la interrupción liguera.
El duelo ante Burnley, colista, se presenta como uno de esos partidos que pueden torcer una temporada o empezar a enderezarla. Perder contra el último, en casa, con la grada inquieta y el recuerdo fresco de los últimos tropiezos, sería un golpe duro. Ganar, en cambio, significaría transformar el parón en punto de inflexión.
“Hemos jugado ocho partidos”, recordó Dionisi. “En los últimos, los resultados no fueron buenos para nosotros y ahora es mejor pensar en el futuro”. Una frase sencilla, pero que encierra el mensaje que quiere trasladar al vestuario: lo que viene importa más que lo que ya se escapó.
Un parón para respirar… y para trabajar
Mientras muchos técnicos se quejan de perder jugadores por las selecciones, Dionisi ha vivido el parón como un respiro necesario. Le ha servido para recuperar piernas, conocer mejor a los recién llegados y, en su caso, también para reencontrarse con su familia. Pero su lugar, insiste, sigue estando en el césped.
“Amo mi trabajo, amo mi labor”, dijo. “El parón internacional fue importante para recuperar, para conocer mejor a los nuevos jugadores y para mí, para ver a mi familia. Pero me siento bien cuando estoy en el campo”.
Ahí se jugará todo el sábado: en el campo, con más opciones en el banquillo, con una plantilla un poco más larga y con la obligación de empezar a sumar. Porque el Watford ya ha recuperado jugadores. Ahora le toca recuperar puntos. Y, sobre todo, recuperar pulso competitivo en una Championship que no espera a nadie.






