Logotipo completo Alargue Final

Djokovic eliminado en Basilea: Struff sorprende en la batalla

Basilea esperaba un guiño del destino. Novak Djokovic, otra vez en el torneo donde derrotó a Roger Federer en la final de 2009, perseguía su título número 103 para igualar al ídolo local. Pero el St. Jakobshalle acabó celebrando a otro protagonista.

Jan-Lennard Struff, número 47 del mundo, firmó una de las victorias más resonantes de su carrera al tumbar al serbio por 6-7 (4), 7-5, 7-6 (5), en un duelo de artillería pesada que se decidió por milímetros y por aces.

El alemán, de 36 años, cerró el partido con su sello: el ace número 27 de la noche, directo al centro, imposible para un Djokovic de 39 años que había resistido todo lo que pudo. En el punto anterior, el serbio había salvado la segunda bola de partido con un ace propio, como si se negara a abandonar una pista que le trae recuerdos de otro tiempo.

Djokovic llegaba a Basilea con 102 títulos en el circuito, tras coronarse este mismo mes en Beijing. Tiene por delante a dos leyendas en la tabla histórica: Jimmy Connors, con 109, y Federer, con 103. El torneo suizo, precisamente la casa del suizo, parecía un escenario perfecto para igualar al hombre que levantó aquí el trofeo diez veces, después de haber sido recogepelotas en este mismo recinto.

Quince años después de su última visita, Djokovic regresaba a un lugar donde ya había dejado huella. En 2009 derrotó a Federer en la final. En 2010, el suizo se cobró la revancha. Esta vez, el guion cambió de manos: el héroe local fue otro, un alemán que jugó sin complejos y que convirtió su servicio en un martillo constante.

El partido se movió en detalles: un primer set que se llevó Djokovic en el desempate, un segundo que Struff arrebató por 7-5 y un tercero que se estiró hasta un tiebreak de alta tensión. El alemán no tembló. Djokovic, que tantas veces ha dominado estos escenarios, esta vez se quedó corto por un par de puntos.

La persecución del título 103 tendrá que esperar.

Noche amarga para Shelton: otra caída ante un rival de ranking bajo

La sorpresa del día no fue solo la derrota de Djokovic. El turno nocturno dejó otra sacudida: Ben Shelton, primer cabeza de serie en Basilea, también hizo las maletas antes de tiempo.

El estadounidense cayó por 6-3, 6-7 (4), 7-6 (1) ante el suizo Jerome Kym, invitado del torneo y número 222 del mundo. Un resultado que agranda una estadística incómoda para el finalista del US Open: ya son tres derrotas esta temporada ante jugadores con ranking de tres dígitos.

Antes de Kym, Shelton había tropezado ante Otto Virtanen, 140 del mundo, en Wimbledon, y frente a Nikoloz Basilashvili, 117, en Roma. A esa lista se suman siete derrotas más contra tenistas situados entre los puestos 87 y 56. Todo en el mismo año en el que ha conquistado cuatro títulos en tres superficies distintas. Contrastes de un jugador explosivo, capaz de lo mejor y de lo más desconcertante.

En Basilea, Shelton tuvo varias vidas. Con 5-6 en el segundo set, a dos puntos de la derrota al servicio, escapó. Ya de madrugada, en el tercero, remontó un 2-5 con doble break en contra. Parecía que el peso del ranking y de la experiencia acabaría imponiéndose.

Pero Kym, 23 años, diestro, alto, habitual de cuadros principales solo cuando juega en casa, se negó a desaparecer. En el tiebreak definitivo elevó su nivel, apretó con el saque y se soltó con los golpes de fondo. El punto final fue una declaración de intenciones: un passing de revés a la carrera, a plena extensión, corriendo hacia la red, que congeló a Shelton y desató al público.

El suizo se ha ganado un billete de alto riesgo: se medirá el viernes a Jiri Lehecka, octavo cabeza de serie, que derrotó por 7-5, 6-4 a Daniel Altmaier.

Fils remonta y cita a Fritz en cuartos

La jornada dejó también buenas noticias para el joven Arthur Fils. El segundo cabeza de serie sufrió, pero encontró salida en un partido de mucho filo ante Alex Michelsen, número 34 del ranking.

El francés arrancó a contracorriente, perdió el primer set 4-6, pero ajustó su juego, subió la intensidad desde el fondo y se impuso por 6-3, 7-6 (5) para sellar su pase a cuartos de final.

Allí le espera otro estadounidense: Taylor Fritz, sexto preclasificado, que resolvió con autoridad su duelo ante Denis Shapovalov, 6-4, 6-3, sin concederle demasiadas grietas al canadiense.

Djokovic fuera. Shelton fuera. Fils y Fritz avanzan. Basilea, que tantas veces fue territorio Federer, se ha convertido esta semana en un tablero abierto donde los nombres grandes caen y las oportunidades para el resto empiezan a multiplicarse.