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Dominik Szoboszlai renueva hasta 2031 y busca la Champions League

Dominik Szoboszlai no se conforma. Ni con un nuevo contrato de cinco años, ni con haber sido elegido mejor jugador de la temporada por la afición, ni con haberse convertido en una de las figuras más influyentes del vestuario de Liverpool. El húngaro ha firmado su ampliación hasta 2031 y, lejos de hablar de comodidad o estabilidad, puso el listón en el punto más alto posible: la Champions League.

De Leipzig a líder en Anfield

Desde que llegó a Anfield procedente de RB Leipzig en 2023, Szoboszlai ha ido escalando peldaños hasta situarse entre los centrocampistas más completos de la Premier League. Dinámico, agresivo, con gol y carácter. En total, 147 partidos y 28 tantos con la camiseta de Liverpool, números que explican por qué los aficionados le votaron como jugador de la temporada este verano.

Su anterior contrato aún tenía dos años de vigencia, pero el ruido alrededor de su futuro crecía. La renovación, sellada ahora hasta el verano de 2031, apaga cualquier especulación y le coloca en el centro del nuevo proyecto.

“Siempre hay más por venir. Nunca estoy satisfecho”, confesó tras estampar la firma. “Estoy contento conmigo mismo pero creo que puedo hacerlo aún mejor. Eso me empuja desde que era un niño: nunca era suficiente. Y sigo pensando igual”.

No es una pose. Es una declaración de intenciones para el vestuario: “Quiero ser el ejemplo. Quiero ser un ejemplo para todos, tanto como pueda”.

Hambre tras una temporada en blanco

Liverpool viene de una campaña 2025/26 sin títulos, lejos de las expectativas de un club que se ha acostumbrado a pelear por todo. Szoboszlai ya sabe lo que es levantar trofeos en Inglaterra: Premier League y Carabao Cup lucen en su palmarés con los ‘Reds’. No le basta.

“Cuando firmé, dije que quería ganarlo todo. Eso no cambió ni un segundo”, recordó. “Sigue siendo lo mismo: quiero ganar todo lo posible en este país y también, digamos, la Champions League. Estoy listo para ir a por ello”.

La herida europea sigue abierta. La temporada pasada, Liverpool cayó en cuartos de final de la Champions League con un duro 4-0 global ante Paris Saint-Germain. El objetivo, ahora, es convertir ese golpe en combustible.

Un ancla en medio de la tormenta

La continuidad de Szoboszlai llega en un verano de sacudidas profundas en Anfield. Nuevo entrenador, Andoni Iraola, y salidas de peso: Mohamed Salah, Andy Robertson e Ibrahima Konaté se marchan como agentes libres, dejando un vacío de experiencia y jerarquía.

En ese contexto, la figura del internacional húngaro gana todavía más relevancia. Su presencia ofrece un punto de estabilidad en una plantilla que se prepara para otra temporada de transición, con cambios de idea, de automatismos y de liderazgo.

Para Szoboszlai, sin embargo, el día de la renovación trasciende lo profesional: “Es quizá mi día más grande”, admitió. “Hay un par por delante: probablemente cuando firmé por Liverpool la primera vez y cuando nació mi bebé, por supuesto. Pero en mi carrera futbolística, puedo decir que este está en el top tres”.

Palabras que encajan con la imagen que proyecta: un futbolista que no solo se siente importante, sino que quiere asumir la responsabilidad de guiar la nueva era.

Refuerzos, bajas y una incógnita en el mercado

El verano de Liverpool no se limita a los despachos de renovaciones. El club ya ha movido ficha en el mercado: el central Jeremy Jacquet llega desde Rennes y el extremo Victor Muñoz aterriza procedente de Osasuna. Dos apuestas para reforzar la estructura de Iraola.

Quedan, sin embargo, los grandes interrogantes. Ni el relevo de Salah ni el sustituto natural de Robertson están aún definidos. La dirección deportiva encara un tramo final de ventana de fichajes que se promete intenso, obligado a encontrar soluciones de alto nivel para dos de las bajas más sensibles de los últimos años.

En medio de ese tablero, Szoboszlai se planta con un mensaje claro: compromiso a largo plazo, ambición máxima y cero miedo a la presión. El club se rearma, el banquillo cambia, las caras en el vestuario rotan. Él, en cambio, ya ha marcado el objetivo: volver a la cima de Europa. Y no parece dispuesto a aceptar nada menos.