Enzo Maresca y su confianza en la apelación del Manchester City
Enzo Maresca se sentó ante los micrófonos con una tormenta legal rugiendo alrededor del Manchester City… y no se movió ni un milímetro. Ni un gesto de inquietud. El italiano, en su primera comparecencia desde que una comisión independiente declarara al club culpable de todas las acusaciones por graves incumplimientos de las normas financieras de la Premier League, lanzó un mensaje claro: dentro del Etihad reina la convicción de que todo se va a dar la vuelta.
“Confío al 100 por cien en el club. Estoy convencido de que vamos a ganar la apelación”, insistió el técnico, que apenas necesitó 15 minutos para dejar fijada la línea oficial antes del duelo del domingo en Anfield ante el Liverpool.
Confianza ciega en la cúpula del City
El fallo de la comisión es demoledor en su redacción: entre las temporadas 2009/10 y 2017/18, el City habría articulado contratos “ficticios” con varios socios comerciales dentro de un “esquema de financiación encubierta” que habría inflado artificialmente los ingresos del club en 830 millones de libras.
El club respondió el pasado viernes anunciando una apelación inmediata. Se declaró “inocente”, calificó el veredicto como una “opinión” y aseguró que el texto contiene “claros errores materiales de derecho, de principio y de hecho”.
Maresca se alineó sin matices con esa postura. “La razón por la que vine a este club es porque confío completamente, al 100 por cien, en el propietario, el director deportivo, el CEO, en toda la organización. No tengo ninguna duda”, afirmó.
Cuando le preguntaron si habría aceptado el cargo de haber conocido el veredicto antes de firmar, no dudó: “Conozco la organización desde hace años. Sé lo serios que son. Sé que hacen las cosas bien”. Y remató: “Creo que están convencidos de que al final ganaremos la apelación”.
Ni siquiera fue un tema de negociación cuando se sentó a hablar de su llegada: “No, no hablamos de eso. No pensé que fuera un problema para el club en ese momento. También porque ellos piensan de forma honesta”.
“Los títulos no están manchados”
El golpe de la comisión apunta directamente a la década más exitosa de la historia del City. Era inevitable la pregunta: ¿están manchados los trofeos de ese periodo?
Maresca fue tajante: “Absolutamente no. Conozco el esfuerzo de los jugadores, del club y del entrenador en ese momento, Pep Guardiola, así que no tengo ninguna duda sobre eso”.
La frase dejó poco margen a la interpretación. Para el italiano, lo que se ganó sobre el césped no admite asteriscos. “No hay otro club en el mundo en el que me gustaría estar”, añadió, reafirmando su compromiso con un proyecto ahora bajo el microscopio.
Llamó la atención un detalle: Maresca admitió que ni siquiera ha leído las conclusiones completas de la comisión. No por desinterés, sino por enfoque. “Confío en el club. Mi foco es solo el fútbol. No estoy pensando en otras cosas porque, para empezar, no entiendo muchas de esas cuestiones”, explicó.
Su discurso giró siempre hacia el mismo punto: “Para mí, para los jugadores, solo podemos controlar la parte futbolística. Estamos centrados en eso, no podemos controlar nada diferente”.
Gestionar el ruido y mirar a Anfield
La palabra que más repitió fue “ruido”. Lo sabe. Lo escuchará en Anfield. Lo sentirá en cada desplazamiento de la temporada. “Intentamos gestionar el ruido. Entendemos la seriedad de la situación, el ruido. Solo necesitamos gestionarlo. Tenemos que ir a Anfield y ganar el partido”, resumió.
No es un escenario cualquiera. Anfield, un domingo, el City invicto con cinco victorias en cinco jornadas y líder de la Premier. Al otro lado, el Liverpool de Andoni Iraola, también sin derrotas pero con tres empates que dejan la sensación de que llega su primer gran examen en el banquillo de los ‘reds’.
El ambiente será hostil, más de lo habitual. El fallo de la comisión ha encendido un viejo debate en Inglaterra sobre la limpieza del dominio del City en la última década. La grada de Liverpool dictará su propia sentencia, sin matices jurídicos.
Maresca, sin embargo, no se dejó arrastrar al terreno emocional. Advirtió de que espera un entorno “aún peor” de lo habitual en Anfield y reclamó a sus jugadores que “permanezcan juntos”. La consigna es simple: cerrar filas, bloquear el ruido y sostener el ritmo perfecto con el que han arrancado la temporada.
Una lección de control ante la prensa
Dentro de la sala de prensa, la actuación del técnico no pasó desapercibida. Desde Sky Sports se habló de “clase magistral” a la hora de manejar un interrogatorio incómodo en medio de una tormenta mediática.
Los periodistas intentaron abordar el mismo asunto desde todos los ángulos posibles. Quince minutos, muchas preguntas, un solo mensaje: confianza total en la propiedad, defensa cerrada de la inocencia del club, foco exclusivo en el césped hasta que hable la apelación.
No hubo explosiones, ni frases para encabezar portadas con fuego. Nada parecido a la respuesta vehemente que dio Guardiola cuando se anunciaron los cargos en febrero de 2023. Entonces, Maresca estaba sentado a su lado, como asistente. Hoy, al mando, parece haber aprendido bien la lección de cómo blindar al vestuario en un momento delicado.
Terminó la comparecencia relajado, sonriendo, incluso bromeando. No se vio a un entrenador acorralado. No se vio a un hombre bajo presión. Se vio a alguien que ha decidido que el juicio, para él y sus jugadores, se celebrará en el campo.
La Premier ha movido una pieza gigantesca con este veredicto. El City ha respondido con una apelación y con una racha perfecta de resultados. La próxima palabra la tendrá Anfield, un domingo por la tarde, cuando once futbolistas de celeste salten al césped con un objetivo tan simple como brutal: seguir ganando mientras el mundo del fútbol se pregunta qué quedará en pie cuando se cierre el caso.






