Everton busca a Christian Kofane para reforzar la delantera
La escasez de delanteros en el Everton amenaza con convertirse en el gran tema de su invierno. Y el nombre que vuelve a la mesa de David Moyes es claro: Christian Kofane.
El club de Goodison Park ya lo intentó en verano. Fracasó. Ahora, con la plantilla coja en la zona más delicada del campo, el mercado de enero se perfila como una obligación más que una opción.
Un objetivo caro y muy vigilado
Kofane, internacional camerunés de 20 años, se ha ganado un lugar fijo en las libretas de la Premier desde su irrupción en la élite. Su agente, Eric Depolo, asegura que Bayer Leverkusen rechazó tres ofertas que, en total, alcanzaban las 60 millones de libras. Entre los pretendientes: Everton, Aston Villa y Newcastle.
Depolo no se esconde. “La mejor opción para todos es considerar un traspaso permanente a la Premier League este invierno o el próximo verano”, declaró. Un mensaje directo a los clubes ingleses… y una presión evidente sobre Leverkusen.
El delantero llegó al club alemán procedente del Albacete en julio de 2025 y firmó contrato hasta 2029, después de anotar ocho goles en 20 partidos en la Segunda División española. Un paso discreto en el mapa mediático, pero decisivo en su desarrollo.
En Alemania, su progresión se ha disparado. Depolo explicó a Arsenal Daily que las conversaciones para ampliar el contrato hasta 2031 están estancadas y que, a su juicio, un salto a la Premier en enero o en verano sería el mejor escenario para su jugador. Ese bloqueo en la renovación abre una rendija que clubes como Everton no pueden ignorar.
El vacío en la delantera de Moyes
El contexto en Goodison es claro: hacía falta un ‘9’ y el plan principal se vino abajo en el último suspiro. El fichaje de Folarin Balogun por 40 millones de libras se derrumbó el último día de mercado, después de que el delantero cambiara de opinión tras pasar el reconocimiento médico.
Para entonces, Beto ya se había marchado a la Fiorentina. Resultado: Thierno Barry quedó como único delantero centro de referencia para Moyes. Demasiado poco para una temporada larga, exigente y plagada de riesgos.
Everton tanteó a Joshua Zirkzee y Tammy Abraham. Ninguna de esas operaciones llegó a cristalizar. El hueco sigue ahí, y cada jornada lo hace más evidente.
En ese escenario, Kofane encaja como perfil. Mide alrededor de 1,89 m, combina zancada, potencia y una presencia física que intimida en el área. Ataca centros laterales, pero también amenaza al espacio, castigando cualquier línea defensiva adelantada. Un delantero centro fuerte, rápido y con recursos técnicos, capaz de imponerse en el cuerpo a cuerpo y de girarse con balón.
Los números acompañan. Según los datos de la Bundesliga, suma dos goles en cuatro partidos ligueros esta temporada, y ya acumula 10 tantos y seis asistencias en 50 encuentros oficiales con Leverkusen. No es una cifra descomunal, pero sí un rendimiento sólido para su edad en un contexto de alta exigencia.
Lesión, riesgo y subasta
No todo son buenas noticias. Leverkusen confirmó el 8 de octubre que Kofane sufrió una lesión muscular en el muslo izquierdo durante su concentración con Camerún y se perderá los próximos partidos. Un aviso serio para cualquiera que piense en un traspaso inmediato.
En el caso de Everton, esa lesión obliga a extremar la prudencia. Cualquier operación de enero debería pasar por una revisión médica exhaustiva y sin concesiones. Pagar más de 60 millones de libras por un jugador de 20 años con experiencia limitada y un problema muscular reciente no es un detalle menor en un club que no puede permitirse errores de esa magnitud.
Aun así, el mercado no espera. Goodison News destapó el interés veraniego del Everton, y las últimas declaraciones de Depolo han reavivado el fuego. Si Leverkusen abre la puerta, el club de Liverpool tendrá que moverse rápido, porque el escenario apunta más a una puja que a una negociación tranquila: Arsenal, Aston Villa y Newcastle siguen de cerca la situación.
¿Apostar fuerte o esperar?
Moyes sabe que Barry no puede cargar con todo el peso ofensivo durante la temporada. Necesita competencia, necesita variantes. Kofane, por características, no solo podría alternarse con Barry, también podría acompañarlo en un sistema con dos puntas, ampliando el abanico táctico del técnico escocés.
Ahí entra el dilema. Los más de 60 millones de libras suponen un riesgo evidente para un futbolista que todavía se está haciendo en la élite. Pero su edad, su físico y su producción actual dibujan un activo con valor de reventa y margen de crecimiento. Es el tipo de apuesta que, si sale bien, cambia el techo de un club.
La pregunta es si Everton puede permitirse no hacerla, sabiendo que un par de meses de indecisión pueden convertir a Christian Kofane en la próxima gran subasta de la Premier.






