Everton busca a Walker para reforzar la defensa
Everton ha puesto sus ojos en Walker para cerrar por fin un hueco que lleva demasiado tiempo abierto en el costado derecho de su defensa. Con Nathan Patterson sin lograr continuidad y acercándose al final de su contrato, Moyes se ha visto obligado a tirar de parches: el central Jake O'Brien ha tenido que ocupar esa banda fuera de su posición natural.
En ese escenario, la figura de Walker encaja casi a la perfección. Su versatilidad seduce al club de Merseyside. El nuevo técnico de Burnley, Nicky Hayen, ya ha probado al veterano defensor como central por derecha en una línea de tres, un rol que dominó con la selección de Inglaterra bajo las órdenes de Gareth Southgate. Pero el imán de volver a la Premier League pesa, y mucho.
Everton no solo mira a Walker. También sigue de cerca a Alistair Johnson, de Celtic, y a Daniel Muñoz, de Crystal Palace, para reforzar y generar competencia en ese sector concreto de la plantilla. La idea es clara: blindar de una vez el lateral derecho.
Mientras los rumores lo empujan hacia Goodison Park, Walker se comporta como el líder de siempre en Turf Moor. Durante la pretemporada se ha erigido en referencia del vestuario y llegó incluso a portar el brazalete de capitán en la reciente victoria de Burnley en la Carabao Cup ante Notts County. En la tanda de penaltis, no se escondió: asumió la responsabilidad y convirtió el lanzamiento decisivo con una frialdad que delata los años de oficio.
El defensor, con una carrera repleta de noches grandes, ya había dejado clara su implicación con el proyecto de Burnley. En el día de medios de la EFL, fue directo al hablar del reto que tiene por delante el club: «Es un desafío diferente para mí en lo personal, pero todo se trata del club y de volver a la Premier League; eso es vital. Es cuestión de mentalidad».
Esa mentalidad también aparece cuando se habla de su vigencia. Walker lanzó recientemente un mensaje desafiante sobre su estado físico y su hambre por seguir al máximo nivel, dejando claro que no se siente listo para que lo vayan apartando del fútbol profesional. Al referirse al reto de medirse a atacantes jóvenes y veloces en la segunda categoría, fue tajante: «Creo que intentan crear, cómo se llaman… memes ahora. Intentarán crear memes conmigo, pero puedo asegurar que no me voy a convertir en el meme de nadie».
La frase resume su carácter competitivo, y él mismo remató la idea: «Así que, cuando te enfrentes a mí, te voy a dar el 100 por ciento. Si me ganas ese día, ya sabes, nos damos la mano al final del partido y dices que fue un buen partido. No voy a regalar nada para convertirme en un meme».
Entre la atracción de un posible regreso a la Premier con Everton y su papel de estandarte en Burnley, Walker se mueve en una encrucijada que puede marcar el tramo final de su carrera. Y, por cómo habla y compite, está claro que todavía no ha dicho su última palabra.






