Everton no logra la victoria ante Lille en su último amistoso
El Hill Dickinson Stadium se vistió de estreno y de aviso. Último amistoso, rival serio, y un Everton que llegaba lanzado tras el 3-1 a Newcastle United. David Moyes quería ritmo de Premier League ante LOSC Lille. Lo tuvo. Lo que no tuvo fue el final que buscaba.
Un inicio eléctrico y un aviso de lo que viene
Sonó la sirena antiaérea y, con ella, el primer rugido de la temporada en casa. Lille sacó de centro, pero el que mandó de inicio fue Everton. Balón al suelo, circulación rápida, líneas muy juntas. El plan estaba claro.
Un envío profundo hacia Thierno Barry abrió la primera grieta, aunque su disparo fue bloqueado. Tyler Dibling encendió la grada con un caño delicioso al lateral francés, pero se resbaló justo cuando se abría el camino al área. El público igual se quedó con la jugada: descaro puro.
Lille apenas cruzó la divisoria en los primeros siete minutos. Cuando lo hizo, llegó el primer aviso serio: Merlin Röhl probó desde la frontal y obligó a una buena intervención de Jordan Pickford. La respuesta fue inmediata. Salida rápida, Iliman Ndiaye cruzó el balón al otro lado para Dibling, que recortó hacia dentro y sacó un disparo que Ozer desvió con una parada de reflejos.
El ritmo se frenó en seco con una escena que heló el ambiente: Olivier Giroud, 39 años, se quedó tendido con problemas en la rodilla. Intentó seguir, pero acabó siendo sustituido por Diaouane. El amistoso dejó de parecer tan amistoso.
Everton no perdió el hilo. Ndiaye y Kiernan Dewsbury-Hall empezaron a encontrar conexiones por dentro. Una pared entre ambos obligó a una entrada al límite para evitar que el balón llegara a Barry. Poco después, Ndiaye volvió a acelerar, se coló entre dos defensas y asistió otra vez a Dibling, que esta vez remató blando.
Dibling, sin embargo, ya se había ganado a la grada. Su centro tenso hacia KDH fue perfecto, pero el mediocampista no consiguió controlar dentro del área. La ovación fue para el joven extremo: pedía el balón, encaraba, se equivocaba… y lo volvía a intentar.
Barry y Ndiaye también se entendían bien. Un taconazo sutil del senegalés fue interceptado en el último segundo. Ndiaye insistió, se metió en el área y su disparo terminó rebotando en Dewsbury-Hall. Everton jugaba en campo rival, Lille sobrevivía como podía.
El penalti, el gol y la respuesta francesa
El premio llegó con una acción directa. Vitaliy Mykolenko lanzó un balón largo al espacio para Dewsbury-Hall, que se metió en el área y fue derribado. El árbitro no dudó: penalti. Ndiaye tomó aire, miró al portero y colocó el balón ajustado al palo, mientras Ozer se lanzaba al lado contrario. 1-0 y sensación de justicia.
El golpe despertó a Lille. Desde el saque de centro, un pase filtrado de Bentaleb dejó al delantero francés con opción clara, pero Pickford respondió con una buena mano. Bentaleb volvió a intentarlo poco después con un disparo seco, cruzado, que se marchó rozando el poste con el guardameta inglés volando para cubrir.
Ahí murió la primera parte. Everton se fue al descanso con ventaja y, sobre todo, con la sensación de tener el partido bajo control.
Armstrong perdona y Lille sube la apuesta
Sin cambios en los de Moyes tras el descanso. Lille sí movió ficha con la entrada del centrocampista Ayyoub Bouaddi, que venía con ruido de mercado y ganas de demostrar.
El segundo tiempo arrancó más espeso, hasta que Thierno Barry filtró un pase magnífico a Harrison Armstrong. Parecía en fuera de juego, pero no. Armstrong controló, giró y, con todo a favor, la mandó por encima del larguero. Cuando levantó la cabeza y vio al linier con el banderín abajo, se llevó las manos a la cara. Era la ocasión para sentenciar.
Ese fallo cambió el tono. Bouaddi se dejó ver enseguida: condujo con potencia, llegó a línea de fondo y sacó un centro peligroso que Jarrad Branthwaite despejó con autoridad. Lille empezó a mandar con balón y a meter a Everton unos metros más atrás.
En una de las pocas salidas limpias, Armstrong volvió a romper por la derecha, la pelota llegó a Dewsbury-Hall dentro del área y el inglés se preparaba para el disparo cuando cayó al suelo. El árbitro dejó seguir. La repetición mostró un agarrón claro de camiseta. No hubo penalti esta vez.
Armstrong siguió insistiendo y, en otra arrancada por la derecha, forzó una falta. En ese parón, Moyes movió el árbol de golpe: siete cambios de una tacada, incluida la primera aparición de Brennan Johnson. Se quedaron en el campo Hackney, Röhl, Dewsbury-Hall y Mykolenko. El resto, aire fresco.
Mykolenko todavía tuvo tiempo de firmar un buen despeje de cabeza ante un centro peligroso de Lille. Después, el equipo empezó a replegarse más, casi de forma instintiva tras la oleada de sustituciones.
Johnson se estrena, Everton busca el segundo… y se relaja
Con el bloque ya partido, Michael Keane encontró una vía sencilla: balón largo por encima de la defensa. Johnson ganó la carrera, pero su primer control fue demasiado largo y permitió la recuperación del central francés. Primera oportunidad, primer aviso de que la velocidad del nuevo fichaje puede ser un arma importante.
Tyrique George dejó una de las jugadas de la tarde al colarse entre tres defensores y ceder a Johnson, cuyo disparo potente fue desviado por el portero a córner. En ese saque de esquina, Beto se impuso por arriba y cabeceó con fuerza, pero otra vez apareció la mano del guardameta. Everton olía el 2-0.
El partido, sin embargo, también empezó a desordenarse. En una acción sin peligro aparente, Aleksandro se giró y cedió atrás hacia su portero con tanta fuerza y mala dirección que el balón superó al guardameta y se fue rozando el palo. El susto fue monumental.
El ritmo cayó. Más cambios: Aznou entró por Mykolenko y Alcaraz reemplazó a Dewsbury-Hall. El dibujo se estiró.
Alcaraz cambió el juego hacia la izquierda para George, que aprovechó la subida de Aznou. El lateral puso un centro tenso al corazón del área y Johnson, lanzándose, no llegó a conectar el remate por centímetros. Otra ocasión clara que se escapaba.
Lille respondió con orgullo. Mark Travers tuvo que intervenir dos veces con paradas de mérito para sostener la ventaja mínima. Everton ya jugaba claramente al contragolpe, con un final de partido roto, de ida y vuelta, que tuvo a Moyes saltando en la banda, gesticulando, pidiendo un último esfuerzo.
En una de las últimas combinaciones, Everton armó una jugada coral, tocando con paciencia hasta encontrar a Nathan Patterson por la derecha. El escocés centró al segundo palo y Röhl se perfilaba para una volea franca, pero Bouaddi se le adelantó y le robó el disparo en el último instante. Ocasión perdida, aviso ignorado.
Gol en el 92’ largo y bronca en la grada
El cuarto árbitro había señalado dos minutos de añadido. Pasaron… y el partido siguió. En una contra final, con Everton ya descolocado, Lille se metió en el área y Haraldsson aprovechó el caos en la zaga para empatar. Un remate entre rebotes, cuerpos y despejes fallidos. Gol en la última acción. Silencio primero, luego un murmullo de enfado. El amistoso se marchaba con un 1-1 que supo a derrota.
El mejor del Everton: Dewsbury-Hall, el metrónomo
Kiernan Dewsbury-Hall se llevó, con justicia, la etiqueta de mejor jugador del partido. Iliman Ndiaye deslumbró por momentos con sus conducciones y su gol desde el punto de penalti, pero el impacto de KDH fue constante.
Distribuyó con criterio, se ofreció siempre entre líneas, aceleró y frenó el juego cuando tocaba. Su sociedad con Hackney dio equilibrio, y su despliegue físico fue el motor del primer tiempo. De su carrera al espacio nació el penalti que Ndiaye convirtió. Partido completo, de los que marcan jerarquía a una semana del inicio liguero.
Sensaciones y competencia interna antes de Crystal Palace
La alineación de hoy huele a once titular para el debut ante Crystal Palace. Y no sería una mala noticia para Everton. El arranque fue intenso, con combinaciones rápidas y presión alta ante un Lille competitivo. El gran pero: la falta de colmillo para cerrar el encuentro. Hubo ocasiones claras para el 2-0 y se perdonaron todas. Con menos cambios, el resultado probablemente no se habría escapado.
Los extremos dejaron una señal potente. Ndiaye por la izquierda y Dibling por la derecha incomodaron a la defensa francesa desde el primer minuto. Dibling crece en confianza, pide el balón y encara sin miedo. Ndiaye, directamente, desprende calidad en cada toque. Las subidas de Röhl desde el lateral también sumaron profundidad. Con George y Johnson ofreciendo alternativas desde el banquillo, la necesidad de fichar otro perfil como Jack Grealish ya no parece tan urgente.
En el centro del campo, la competencia es real. Hayden Hackney se asentó delante de la defensa con una actuación sobria y protectora. Armstrong volvió a firmar un partido completo, combinando pausa y claridad con el balón. Si a ellos se les suman Dewsbury-Hall, James Garner y Christian Norgaard, que aún no ha debutado, la mejora respecto al curso pasado es evidente. Cualquier trío de ese grupo da para sostener un plan ambicioso.
Notas individuales rápidas
- Jordan Pickford: poco trabajo, pero solvente cuando fue exigido antes de ser sustituido.
- Merlin Röhl: mucho recorrido para apoyar a Dibling y buen rigor defensivo. Cuando pasó al centro, manejó el juego y rozó el gol.
- James Tarkowski: sólido, cómodo junto a Branthwaite.
- Jarrad Branthwaite: sereno, firme en el juego aéreo y en los duelos.
- Vitaliy Mykolenko: mejor en defensa, discreto en ataque. Aznou pide minutos.
- Hayden Hackney: excelente escudo por delante de la zaga, candidato serio a titular en Selhurst Park.
- Harrison Armstrong: completo, inteligente con balón. Solo le condena el fallo clamoroso ante Ozer.
- Kiernan Dewsbury-Hall: actuación de jugador grande; marcó el ritmo y forzó el penalti.
- Tyler Dibling: chispa pura, especialmente en la primera parte; levantó a la grada con su atrevimiento.
- Iliman Ndiaye: gol, desborde y sensación de amenaza constante.
Everton ya sabe lo que tiene y también lo que le falta: menos concesiones atrás, más colmillo arriba. La base está. La pregunta, a una semana del estreno, es clara: ¿será este el año en el que el equipo de Moyes convierta las buenas sensaciones de agosto en puntos reales cuando ruja la Premier League?






