Logotipo completo Alargue Final

Ewen Jaouen: el futuro portero del Newcastle United

Ewen Jaouen creció mirando la Bundesliga desde la distancia, fascinado por estadios llenos y porteros imponentes. Su camino, sin embargo, ha terminado llevándolo a otro lugar. A Inglaterra. A la Premier League. A Newcastle United.

Hubo alguien que lo vio antes que nadie. “Con tus características, podrías ser portero en Inglaterra algún día”, le dijo en su momento Christophe Lollichon. No era un cumplido vacío. Era una predicción.

Hoy, esa frase suena casi como una sentencia cumplida. Jaouen ya ha pasado reconocimiento médico y está a un paso de convertirse en nuevo guardameta de Newcastle, que está dispuesto a invertir alrededor de 18,5 millones de libras por un portero que todavía no ha disputado un solo minuto en la élite. Un salto enorme desde el Stade de Reims de Ligue 2. Un cambio de mundo.

De Ligue 2 a la cima: una apuesta de 6 pies y 6 pulgadas

Jaouen tiene solo 20 años y un físico que impone: 1,98 de altura, dominio del área, valentía para salir, solvencia con los pies y reflejos para sacar manos imposibles. No es un producto terminado. Ni mucho menos. Pero reúne las materias primas que obsesionan a los grandes clubes cuando miran a largo plazo.

En Reims ya lo comprobaron. Ningún portero había dejado la portería a cero tantas veces en una sola temporada de liga desde Edouard Mendy: 15 partidos sin encajar. No es un dato menor para un guardameta tan joven en un equipo de segunda división.

Por eso, media Europa lo siguió de cerca el curso pasado. Y por eso Newcastle ha decidido adelantarse.

Jaouen se define a sí mismo como un “portero moderno”. El término encaja: grande, agresivo en su zona, cómodo en la salida de balón y con margen de mejora en casi todos los apartados clave. Justo el tipo de proyecto que seduce en la Premier.

El ojo de Lollichon: ecos de Courtois

Pocas voces están mejor situadas para hablar de porteros que Christophe Lollichon. El que fuera jefe de porteros del Chelsea trabajó de cerca con figuras como Petr Cech, Thibaut Courtois y el propio Mendy. A esa lista se suma ahora Jaouen, al que entrenó durante su cesión en USL Dunkerque en la temporada 2024-25.

“Ewen solo tiene 20 años, así que, si el contexto es positivo, no conozco su límite”, explicó a BBC Sport. No lo dice cualquiera. Lo dice alguien que, cuando vio por primera vez a Courtois con 17 años, detectó un perfil similar al que ahora observa en Jaouen.

La comparación no es un elogio vacío. Es una pista sobre el tipo de guardameta que Newcastle está incorporando: un proyecto de élite, no un parche inmediato.

Proteger al gigante

Precisamente por eso, la idea no es lanzarlo al fuego desde el primer día. Lollichon lo tiene claro: ponerlo de titular nada más llegar sería “un poco peligroso”. Su lectura de los planes de Newcastle va por otro lado.

“Creo que el objetivo de Newcastle es que observe el nuevo nivel en su primera temporada”, apunta. La diferencia es abismal: de ser número uno en Ligue 2 a aterrizar en “la cima”, como define la Premier. Más intensidad, más velocidad, más calidad en cada rival. Un entorno que castiga cada error.

La clave, según Lollichon, está en una virtud poco visible pero decisiva: la capacidad de observar y adaptarse muy rápido. Jaouen es profesional, metódico, silencioso. “No es un tipo que hable todo el tiempo, es muy discreto”, describe su exentrenador. Y añade un matiz casi romántico en el fútbol actual: “Necesita sentir cariño a su alrededor”.

Newcastle no solo ficha un portero. Ficha un carácter que exige un entorno adecuado para explotar.

De la frustración al crecimiento en Dunkerque

El camino hasta aquí no ha sido una línea recta. En Dunkerque, Jaouen vivió un golpe duro. Un par de errores le costaron el puesto ante un guardameta más experimentado, Adrian Ortola, con mejor salida de balón desde atrás. Para un joven que venía a hacerse un nombre, perder la titularidad dolió.

Al principio, la frustración fue evidente. Después, llegó la reacción. Jaouen eligió aprender.

Lollichon se encontró al principio con un portero “un poco asustado” ante ciertos cambios en su juego, especialmente en la colocación en los centros laterales y en la gestión del área. Con el tiempo, esa timidez se transformó en progreso visible. Y ese progreso se vio, sobre todo, en los grandes escenarios.

La noche de la Copa que lo cambió todo

La Copa de Francia se convirtió en el escaparate perfecto. Dunkerque firmó una marcha histórica hasta las semifinales en 2024-25 y Jaouen fue pieza central de esa aventura.

En el duelo de octavos ante Lille, dejó una de las imágenes que más han circulado en los despachos de ojeadores. En el tiempo reglamentario, se plantó en un uno contra uno ante Jonathan David. El delantero esperó el gesto del portero, el amago, la rodilla al suelo. No llegó. Jaouen se mantuvo erguido, sin regalarle una solución. David intentó una vaselina. El guardameta aguantó. En un contexto de máxima presión, mostró una calma impropia de su edad.

El partido se decidió en los penaltis. Y ahí volvió a aparecer su personalidad. El cuerpo técnico decidió que fuera el sexto lanzador. No dudó. Llegó al punto de penalti con las ideas claras. Al otro lado estaba Vito Mannone, viejo conocido de la Serie A y de la Premier, intentando manejar los tiempos, dominar la escena. El joven francés le dio la vuelta al guion. Tomó el control. Y ejecutó un lanzamiento que sorprendió al veterano guardameta. “El penalti fue increíble”, resume Lollichon.

Esa noche no solo reforzó su reputación. Confirmó que no se encoge cuando el foco le apunta directamente.

Un proyecto de élite en manos de Newcastle

Jaouen todavía tiene mucho por pulir. Lecturas, toma de decisiones, regularidad. Todo lo que separa a un portero prometedor de un portero dominante. Pero su combinación de físico, temple y margen de mejora explica por qué Newcastle está dispuesto a pagar un precio de estrella por un chico sin experiencia en la élite.

El plan parece claro: proteger al “gigante”, darle tiempo para respirar y aprender, dejar que observe la Premier desde dentro antes de reclamar su sitio bajo los focos de St James’ Park.

Si el contexto es el adecuado, como insiste Lollichon, la pregunta ya no es si Jaouen llegará a ser portero de nivel Premier. La cuestión es hasta dónde puede llegar un guardameta de 20 años que ya ha demostrado que no se encoge cuando el partido, y quizá su carrera, se decide desde el punto de penalti.