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Fichaje de Ederson se complica y afecta al Manchester United

El fichaje de Ederson se atasca y agrava el verano turbulento del Manchester United

El plan era sencillo. Cerrado el acuerdo con Atalanta por 35 millones de libras el 2 de junio, Manchester United tenía marcado en rojo el inicio de julio: reconocimiento médico, firma y centrocampista nuevo listo para arrancar la pretemporada y el regreso a la Champions League.

Nada de eso ha ocurrido. Y en Old Trafford crece la sensación de que el verano se les está escapando de las manos.

Un plan que se deshace

El guion cambió cuando Ederson, de 27 años, recibió una llamada inesperada: Carlo Ancelotti lo incluyó a última hora en la convocatoria de Brasil para el Mundial. El calendario del United saltó por los aires. El reconocimiento médico previsto tuvo que posponerse, con la idea de retomarlo en cuanto la selección brasileña quedara eliminada.

Brasil cayó ante Noruega. El momento había llegado. Internamente, en el club se transmitía que el proceso seguiría su curso una vez terminado el torneo, incluso cuando el pasado fin de semana surgieron las primeras informaciones que apuntaban a que la operación se había roto.

Sin embargo, los días pasan y el caso Ederson se ha convertido en un silencio incómodo.

Mientras los movimientos de Andrey Santos y Karl Darlow avanzan con rapidez —ambos con acuerdos cerrados en las últimas 48 horas—, sobre el brasileño no hay anuncio, ni imágenes, ni pistas. Nada.

Informes médicos, versiones cruzadas

Fuentes consultadas apuntan a que las pruebas médicas han detectado un problema. Una de ellas llegó a asegurar a BBC Sport que el traspaso está “caído”.

Desde ambos clubes, sin embargo, niegan que exista una decisión definitiva. El mensaje oficial es que la operación no está descartada. Ederson, se cree, continúa en Estados Unidos, a la espera de que se aclare su futuro inmediato.

El contraste entre lo que se filtra y lo que se niega alimenta la incertidumbre. Y deja a la afición del United en un limbo que empieza a resultar familiar en este mercado.

Un verano cuesta arriba

El fichaje de Ederson debía ser el golpe sobre la mesa después de una temporada sólida, culminada con un tercer puesto en la Premier y el billete de vuelta a la Champions tras dos años de ausencia. La prioridad era evidente: reforzar un centro del campo que necesitaba piernas, energía y variantes.

La primera gran apuesta fue Elliot Anderson, de Nottingham Forest. Era el elegido. Pero la operación se desfiguró rápido: el precio del internacional inglés se disparó hasta los 116 millones de libras. Una cifra que el United se negó a igualar. El objetivo se esfumó.

El siguiente nombre en la lista fue Mateus Fernandes, de West Ham. Sobre el papel, una oportunidad interesante: el cambio de liderazgo en el club londinense parecía abrir la puerta a una venta rápida. Entonces apareció Tottenham.

Con el interés de los ‘Spurs’ sobre la mesa, West Ham endureció su postura y el coste final se elevó hasta los 85 millones de libras, muy por encima de lo que en Old Trafford habían calculado inicialmente. El United igualó la cantidad, pero estructurada con pagos adicionales. Fernandes eligió Tottenham. Otro revés.

En teoría, para entonces Ederson ya estaba “hecho”. Ese era el consuelo interno: al menos, una pieza clave del centro del campo estaba asegurada, mientras se cerraban las operaciones de Santos y Darlow.

Hoy, ni eso está garantizado.

Old Trafford, entre la impaciencia y la duda

El caso Ederson se ha convertido en el termómetro de un mercado que no despega como el United esperaba. Cada día sin noticias alimenta las preguntas: ¿hay un problema médico real? ¿Se está replanteando el club su apuesta? ¿O se trata solo de tiempos y cautelas, amplificados por la ansiedad del entorno?

Lo único cierto es que el club necesitaba un verano firme y ordenado. De momento, ha encontrado un laberinto.

Y mientras los aficionados miran el calendario y cuentan los días para el inicio de la temporada, una cuestión empieza a sobrevolar Old Trafford: si este fichaje también se cae, ¿cuánto puede permitirse esperar el Manchester United para construir el centro del campo que exige su vuelta a la élite europea?