Logotipo completo Alargue Final

FIFPRO Europe alerta sobre el plan de FIFA para financiarizar el Mundial

FIFPRO Europe ha encendido todas las alarmas. La organización que representa a los futbolistas en el continente ha reaccionado con dureza ante la propuesta de transformar la Copa del Mundo y otras competiciones de FIFA en activos invertibles para capital privado, un giro que, según denuncia, alteraría de forma “fundamental e irreversible” las bases mismas sobre las que se sostiene el fútbol de selecciones.

No se trata solo de un cambio de modelo económico. Para FIFPRO Europe, está en juego el ecosistema completo en el que los jugadores trabajan, compiten y construyen sus carreras.

Un proyecto gestado a puerta cerrada

Lo que más inquieta al sindicato europeo es el modo en que se ha impulsado la iniciativa. Un proyecto de esta magnitud, con efectos directos sobre el calendario internacional, el bienestar de los jugadores y la gobernanza futura del juego, se ha desarrollado casi en la sombra, sin debate público real y, según FIFPRO Europe, sin un diálogo significativo con quienes más sufrirán las consecuencias.

La organización recuerda que FIFA y FIFPRO habían creado recientemente mecanismos formales de diálogo. Saltárselos ahora, llevar el plan casi hasta el punto de acuerdo sin escuchar a los futbolistas ni a sus representantes, solo agrava la desconfianza.

El mensaje es claro: si se relega a los jugadores al papel de espectadores en decisiones que marcarán su profesión durante décadas, la legitimidad del proceso queda en entredicho.

El peso del dinero sobre la voz del fútbol

La crítica va más allá del procedimiento. FIFPRO Europe apunta al corazón del modelo: la gobernanza del fútbol mundial y la integridad de las competiciones.

La participación de los distintos actores en la toma de decisiones de FIFA siempre ha sido limitada. Lo que ahora teme el sindicato es un desplazamiento definitivo: que la poca voz que tienen jugadores, aficionados y otros agentes quede arrinconada por la entrada de grandes intereses financieros.

Convertir el Mundial y otros torneos en productos financieros, advierte, abre la puerta a que el retorno económico pese más que el sentido deportivo, la protección de los jugadores o el vínculo social del fútbol. Para FIFPRO Europe, ese escenario es inasumible. No lo apoya y asegura que no lo apoyará.

La paradoja es evidente: dentro de FIFA, ni FIFPRO ni los futbolistas tienen voto. Sin embargo, serán ellos quienes carguen con las consecuencias mucho después de que la actual cúpula dirigente haya abandonado sus cargos.

Un llamamiento a frenar y repensar

FIFPRO Europe coloca ahora la responsabilidad directamente sobre la mesa de FIFA. Le exige reconsiderar su propuesta sin más dilaciones. No como un ajuste cosmético, sino como una revisión de fondo que recupere el diálogo y devuelva el foco a quienes sostienen el juego.

Pero el sindicato no se queda ahí. Señala también a cada federación nacional, recordándole que su deber va más allá de los balances de este año o de las previsiones comerciales del siguiente. La decisión que se tome afectará a generaciones de futbolistas y a la propia naturaleza del fútbol como bien social.

Gobiernos, autoridades públicas, confederaciones, ligas, clubes, aficionados… FIFPRO Europe les incluye a todos en su llamamiento. El mensaje de fondo es nítido: el fútbol debe seguir siendo un bien de interés público, no solo un activo más en la cartera de inversión de nadie.

La organización se declara dispuesta a trabajar con cualquier institución y actor que comparta un objetivo doble: proteger los intereses de los jugadores y salvaguardar la integridad a largo plazo del juego. Porque, como remata su posición, el futuro del fútbol no merece menos. Y tampoco lo merecen los futbolistas que lo van a escribir en el campo.