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La final del Mundial bate récords de audiencia en Estados Unidos, según Fox y Telemundo

Récord histórico en la final del Mundial en EE.UU.

El partido final de la Copa Mundial de la FIFA, celebrado el domingo, atrajo a más de 62.8 millones de espectadores en Estados Unidos, convirtiéndose en la final y transmisión de fútbol con mayor audiencia en la historia del país.

Importancia del fenómeno

Este nuevo récord refleja un aumento notable en la popularidad del fútbol en Estados Unidos y probablemente incrementará el valor de los derechos mediáticos en el futuro.

Detalles clave de la audiencia

El encuentro, donde España derrotó 1-0 en tiempo extra al campeón defensor Argentina, también fue el partido de fútbol más visto en la historia de medios en español, según Telemundo.

Casi 39 millones de espectadores estadounidenses vieron el partido en Fox, que tenía los derechos exclusivos en inglés. Esta cifra representa un aumento del 132% respecto a la final de 2022 transmitida por Fox.

Por otro lado, cerca de 24 millones sintonizaron Telemundo para la transmisión en español, con un crecimiento del 166% comparado con la final anterior.

Audiencia en TV en vivo para finales de la Copa Mundial en EE.UU.

Datos de Nielsen; incluye transmisiones en inglés y español. Desde 2020 Nielsen incorpora visualizaciones fuera del hogar y por streaming.

Impacto del streaming

El streaming tuvo un papel destacado en la difusión del torneo. Junio fue el mes con mayor adquisición de suscriptores para el servicio de streaming Fox One, según Antenna.

En ese mes, Fox One sumó unos 2.8 millones de nuevos suscriptores, más del doble del récord previo durante los playoffs de la NFL en enero. El 93% de estos eran nuevos clientes.

La plataforma Peacock, que transmite contenido de Telemundo, también experimentó un crecimiento notable con 3.75 millones de registros en junio.

El streaming representó casi la mitad de la audiencia de Telemundo para el Mundial, frente al 30% en 2022. La cobertura de Telemundo atrajo a espectadores más allá de la comunidad hispanohablante, gracias a comentarios dinámicos, ausencia de comerciales en pausas para hidratación y costos menores en Peacock comparado con Fox One.

Factores detrás del récord

Estados Unidos como país anfitrión, un equipo nacional masculino competitivo y una distribución amplia vía streaming impulsaron las audiencias a niveles sin precedentes.

Los partidos del equipo estadounidense establecieron varios récords. El debut contra Paraguay el 12 de junio fue la transmisión en inglés más vista de un Mundial masculino en EE.UU., con 18 millones de espectadores.

La victoria sobre Bosnia y Herzegovina el 1 de julio marcó la mayor audiencia en inglés para un partido de fútbol en el país, con 26.4 millones en Fox.

Luego, la derrota ante Bélgica el 6 de julio superó esa cifra con 37.2 millones en Fox y 12.9 millones en Telemundo, sumando más de 50 millones en conjunto.

El encuentro entre México e Inglaterra el 5 de julio estuvo cerca de ese récord, con 46.7 millones de espectadores combinados.

Contexto global y futuras expectativas

La Copa Mundial históricamente atrae la mayor audiencia global recurrente para eventos televisivos. Aunque FIFA aún no publica cifras mundiales oficiales, el récord previo fue la final 2022 entre Argentina y Francia, con 1.42 mil millones de espectadores.

Los deportes en vivo siguen siendo uno de los pocos contenidos capaces de reunir grandes audiencias simultáneas, generando ingresos publicitarios y suscripciones en streaming.

FIFA también buscó atraer a un público más amplio con entretenimiento al estilo estadounidense, incluyendo su primer show de medio tiempo en una final, intentando captar espectadores fuera del círculo tradicional del fútbol.

Lo que viene

Se espera que FIFA aproveche este éxito para abrir la licitación de derechos mediáticos para el Mundial 2030.

Los acuerdos actuales de Fox y Telemundo abarcan hasta el torneo de 2026, tras una extensión sin competencia para 2022.

Según informes, los derechos en inglés y español para EE.UU. podrían venderse en un paquete único en 2030, con interés de gigantes como Netflix, Disney y YouTube en participar en la puja.