Franco Mastantuono al borde de la salida en el nuevo Madrid de Mourinho
Franco Mastantuono ya tiene un pie fuera del Real Madrid. No hay comunicado oficial, pero el gesto que lo delata es inequívoco: José Mourinho lo dejó fuera de la convocatoria para el amistoso de pretemporada en Austria ante la Fiorentina. Ni lesión, ni descanso programado. Decisión técnica. Y, según desvela el diario AS, antesala de una cesión que se da prácticamente por hecha en el club.
En la lista para el tercer amistoso del verano faltaban varios nombres, pero no todos por el mismo motivo. Dean Huijsen se quedó fuera por problemas físicos. Antonio Rüdiger, porque todavía no está al cien por cien en lo físico. Mastantuono, directamente, ni viajó. Se quedó en Madrid, pendiente del teléfono y con la maleta a medio hacer.
Dentro del club hablan de una ausencia “esperada”. La operación de salida está avanzada, con los últimos flecos sobre la mesa. No hay ruptura, ni castigo. Hay una conclusión fría: hoy, el argentino no tiene sitio en la rotación de Mourinho.
De fichaje ilusionante a caso incómodo
Hace apenas un año, el desembarco de Mastantuono en el Bernabéu se vendió como una apuesta de presente y de futuro. Más de 60 millones de euros pagados a River Plate por un talento precoz, con cartel en Europa y una proyección que justificaba la inversión. El plan parecía claro: aclimatarlo, darle minutos, hacerlo crecer a la sombra de los veteranos.
La realidad fue otra. Empezó la temporada con opciones reales de entrar en el once, con apariciones que invitaban al optimismo. Pero su protagonismo se fue diluyendo con el paso de las jornadas. Cuando el curso echó el cierre, los números hablaban solos: menos de 1.500 minutos, tres goles, una sola asistencia. Muy poco para la dimensión del fichaje, muy poco para un club que no suele tener paciencia infinita con quienes ocupan una plaza importante en la plantilla.
La sensación en Valdebebas es nítida: el rendimiento se quedó muy por debajo de las expectativas. Y lo que viene no apunta precisamente a más espacio para él.
Diomande aprieta la puerta de salida
El nuevo proyecto se endurece. Con Mourinho al mando y con fichajes de peso en camino, la competencia se dispara. La llegada inminente de Diomande es uno de los factores que ha terminado de inclinar la balanza. Más jerarquía, más músculo, más tráfico en la zona donde Mastantuono podría moverse.
Entre la dirección deportiva y el cuerpo técnico la conclusión es compartida: no hay hueco suficiente para darle los minutos que necesita un jugador de su edad y de su inversión. Mantenerlo en un rol residual sería un lujo caro y, sobre todo, un freno para su desarrollo. La cesión aparece como la única solución lógica para todas las partes.
No es un castigo, es una salida estratégica. Pero duele. Porque supone admitir que el primer año del argentino en Chamartín ha quedado muy lejos de lo que se imaginaba cuando aterrizó desde Buenos Aires.
Italia y la Premier se mueven
El destino todavía no está cerrado, pero el mercado ya ha olfateado la oportunidad. La Serie A se ha colocado en primera línea. Fiorentina mostró pronto interés por llevárselo a préstamo, y Roma y Milan siguen de cerca cada movimiento, atentos a cualquier resquicio para lanzarse definitivamente.
Desde Inglaterra también llega ruido. Fulham ha entrado en la puja y su director deportivo, Álvaro Arbeloa, ha dejado clara su admiración por el potencial del argentino y su deseo de incorporarlo en esta ventana. Un club de la Premier, minutos importantes y un contexto competitivo exigente: el perfil encaja con lo que en el Real Madrid consideran un paso lógico para el siguiente escalón de Mastantuono.
Entre tanto, en Argentina se alimentaron versiones sobre un posible regreso a River Plate. Un retorno sentimental, redondo desde el relato. Pero el escenario está descartado. AS asegura que ni el jugador ni el club blanco contemplan esa vía. Volver a casa ahora se interpretaría como un retroceso. El mensaje interno es otro: debe consolidarse en Europa, acostumbrarse al ritmo, a la presión, a la exigencia semanal del fútbol del Viejo Continente.
Un año para no volver atrás
La apuesta sigue en pie. En el Madrid nadie discute el talento de Mastantuono ni se arrepiente públicamente de haber pagado fuerte por él. Lo que sí ha cambiado es el margen de maniobra. El club necesita rendimiento inmediato y el vestuario se ha llenado de competencia. Para un joven que aún no ha roto de verdad en la élite, quedarse atrapado en el banquillo sería un golpe difícil de gestionar.
Por eso este préstamo, cuando se cierre, será algo más que una simple cesión. Será una prueba de carácter. Un año para demostrar que el fichaje no fue un error de cálculo, sino una inversión a medio plazo que sólo necesitaba tiempo y contexto adecuados.
Mastantuono ya sabe que su camino, al menos de momento, se aleja del Bernabéu. La cuestión es si este paréntesis europeo lo acercará de nuevo a la élite blanca o si marcará, silenciosamente, el inicio de una historia que el Madrid preferiría no ver repetida.






