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El futuro de Yan Diomande: PSG y Liverpool en la lucha

El pulso por Yan Diomande entra en días decisivos. Y el guion, que parecía escrito para un final tranquilo con el joven marfileño aterrizando en París, se ha torcido de golpe.

PSG duda con el precio… y Liverpool vuelve a escena

Paris Saint-Germain llevaba semanas convencido de tener encarrilado el fichaje del extremo de RB Leipzig. El propio jugador, de 19 años, había dejado claro que, si salía este verano, su prioridad era vestir de azul en el Parque de los Príncipes. Tras ese mensaje, los campeones franceses abrieron conversaciones directas club a club. Parecía cuestión de tiempo.

Cuatro semanas después, no hay acuerdo. Y en Alemania ya hablan abiertamente de un posible “fiasco” para el gigante francés.

El choque es simple: dinero. RB Leipzig exige una cifra de récord para dejar salir a Diomande. Según Bild, el club alemán ha marcado una línea roja muy clara: 120 millones de euros como mínimo para aprobar la venta. No hay rebajas. No hay descuentos de última hora.

En París, esa cifra ha encendido las alarmas.

Luis Enrique aprecia el talento del marfileño, su electricidad en banda y su capacidad para desequilibrar. Lo quiere. Pero no a cualquier precio. El técnico habría transmitido a Luis Campos que no ve razonable pagar una cantidad tan alta por un futbolista al que, por la competencia feroz en ataque, no puede garantizarle minutos constantes desde el primer día.

El mensaje es nítido: Diomande sí, pero no a 120 millones.

Leipzig se planta y el vestuario del jugador se impacienta

En Leipzig, la postura es igual de firme. El club sabe que retener a un jugador que sueña con marcharse puede generar tensiones internas, pero está dispuesto a asumir ese riesgo. La prioridad deportiva es mantenerlo, al menos un año más. Solo el cheque adecuado les haría cambiar de idea.

Por ahora, ese cheque no ha llegado. Y la operación se ha enfriado.

El entorno de Diomande empieza a perder la paciencia. Esperaban que el acuerdo estuviera cerrado a estas alturas del verano. No ha sido así. Según la información desde Alemania, su campamento se prepara para aumentar la presión a través de la poderosa agencia de asesoría Roc Nation, con la intención de acelerar una resolución.

El calendario tampoco ayuda a calmar las aguas. El extremo, que viene de disputar el Mundial con Costa de Marfil, debe reincorporarse la próxima semana a la ciudad deportiva de Leipzig tras unas breves vacaciones. Regresa a un club que, públicamente, no se mueve un milímetro de su precio. Y a un mercado que empieza a mirar de reojo la situación.

El caso ya se compara con el de Xavi Simons, que intentó salir de Leipzig en 2024, se topó con un precio prohibitivo para sus pretendientes y terminó marchándose un año más tarde, por una cantidad inferior, rumbo a Tottenham Hotspur.

La puerta que se le vuelve a abrir a Liverpool

Mientras PSG y Leipzig se miran fijamente sin ceder, en Inglaterra un viejo pretendiente vuelve a tomar aire. Liverpool nunca se ha ido del todo de esta carrera.

El club de Anfield lleva meses buscando un extremo de primer nivel para cubrir el enorme vacío que dejó la salida de Mohamed Salah al final de la pasada temporada, tras nueve años decisivos para la historia reciente del club. Desde diciembre, los dirigentes del Liverpool se habían volcado en Diomande, con contactos casi diarios con sus representantes para asegurar su llegada este verano.

La irrupción de PSG cambió el guion y dejó a los ingleses en segundo plano. Llegó incluso un primer intento formal por el jugador, rechazado por Leipzig. Pero el bloqueo actual reabre el escenario: si el acuerdo con París se rompe, en Liverpool están preparados.

En Inglaterra se apunta que el club no tendría problemas en alcanzar la cifra de 102,5 millones de libras, el equivalente a esos 120 millones de euros que exige Leipzig, si se les presentara de nuevo la oportunidad de cerrar la operación.

No son los únicos atentos. Arsenal y Manchester City también han sido vinculados a un posible movimiento para irrumpir en la negociación si PSG se descuelga definitivamente. De momento, sin avances concretos, pero con los radares encendidos.

París aún confía, pero el margen se estrecha

Pese al ruido, las fuentes cercanas a la negociación insisten en que la opción de ver a Diomande en París sigue viva. PSG y Leipzig continúan en contacto, con la esperanza de encontrar un punto de encuentro. El jugador mantiene su voluntad de unirse al campeón francés. Ese es, hoy, su deseo declarado.

El problema es que la operación se ha convertido en una partida de nervios. PSG espera que Leipzig ceda algo en sus exigencias. Leipzig, por ahora, no mueve la cifra. El entorno del futbolista presiona para que no se pierda el verano. Y, en la sombra, Liverpool aguarda cualquier resquicio para reactivar una ofensiva que parecía enterrada.

En un mercado en el que los grandes ya se han equivocado otras veces por esperar demasiado o por pagar de más, la pregunta es clara: ¿quién será el primero en parpadear?