Logotipo completo Alargue Final

Gabriel y el futuro incierto en Manchester United

Wayne Rooney no se anda con rodeos: para él, perder a Gabriel sería un golpe enorme para Manchester United. Y no habla de cualquier canterano. Habla de un chico de 15 años al que en el club ya miran como a una futura estrella… y que acaba de pedir salir de Old Trafford.

El joven atacante, que cumplirá 16 años el mes que viene, ya está en el radar de la élite europea. Los gigantes Madrid y Barça siguen de cerca cada movimiento, atentos a una situación que se ha vuelto delicada para United y que mantiene su futuro en el aire.

La sensación no nace de la nada. Gabriel irrumpió con fuerza en el escaparate continental en la UEFA Youth League: debut, hat-trick y un mensaje contundente a todos. Tres goles contra Sabah para dejar claro que no es solo promesa, sino un talento capaz de decidir partidos incluso fuera de su entorno habitual.

Rooney lo conoce de cerca. No solo como leyenda de United, sino como padre. Ha visto a Gabriel crecer en la misma estructura juvenil en la que juega su hijo Kai. Por eso, cuando habla, lo hace con conocimiento de causa. En el podcast Stick To Football, en Disney+, el ex capitán de Inglaterra dejó clara su frustración por cómo se ha torcido el asunto.

“He visto crecer a JJ, ha estado en el equipo de Kai”, explicó Rooney, subrayando que cualquiera cercano a la academia intuía que algo así podía pasar. Y defendió al club: según él, United ha hecho “todo, absolutamente todo” para retenerle.

El trato ha sido especial. Distinto al del resto. Rooney lo entiende bien, porque él vivió algo similar en Everton, cuando le cuidaban con mimo por ser el chico diferente. Desde su punto de vista, un club está obligado a dar ese plus cuando se trata de proteger a sus mejores diamantes.

Aun así, el desenlace, por ahora, sabe a decepción. “Es un jugador top y un chico encantador”, remarcó, dejando en el aire una duda clave: ¿se ha ido ya demasiado lejos o aún queda margen para reconducir la situación?

Rooney no escatima elogios cuando analiza al joven atacante. Destaca su capacidad, su equilibrio, su forma de imponerse ante rivales de mayor edad y seguir marcando. Ve en él todas las herramientas para llegar al máximo nivel. El gran salto, recuerda, está en el primer equipo, donde el fútbol cambia y el filtro es más duro. Hasta que no entras ahí, nadie sabe si realmente estás preparado.

Pero el ex delantero está convencido de que Gabriel estaba a las puertas. A su juicio, en algún momento de esta misma temporada habría llegado su debut con el primer equipo de United. Precisamente por eso, la situación actual le resulta tan amarga.

En los despachos de Old Trafford no tiran la toalla. Pese a la solicitud de traspaso, la cúpula del club mantiene la esperanza de arreglar el conflicto y convencer al chico de que su futuro pasa por Manchester. Saben que, si finalmente se marcha, no le faltarán pretendientes del más alto nivel.

Con Madrid y Barça al acecho, el escenario es claro: si Gabriel sale, podría dar el salto directo a LaLiga, a un escaparate donde la presión es brutal, pero también lo es la oportunidad de crecer rodeado de estrellas.

Mientras tanto, el protagonista vive una encrucijada poco habitual para alguien de su edad. A punto de cumplir 16, debe decidir si sigue el camino que una vez recorrió Rooney en Old Trafford o si se lanza a una aventura fuera de Inglaterra. Sea cual sea su elección, el fútbol europeo ya está mirando en su dirección. Y no va a apartar la vista.