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Getafe y la llegada de Carvajal: La Liga examina el fichaje

En Getafe se habla de una sola cosa: Carvajal. El vestuario de Bordalás se ha llenado de un optimismo creciente ante la posibilidad de incorporar al veterano lateral derecho, libre desde que expiró su contrato con Madrid el 30 de junio. El jugador, de 34 años y ex internacional con España, ya ha pasado las pertinentes pruebas médicas. El balón, ahora, está en el tejado de los despachos.

No es una cuestión deportiva. Esa parte está clara para todos. El fichaje está detenido porque el órgano de validación de La Liga revisa al detalle si la propuesta salarial azulona encaja en los criterios de valor de mercado y en las estrictas normas de control económico. Hasta que el organismo no dé luz verde, no habrá firma.

En medio de ese pulso administrativo, David Soria ha puesto voz al sentir del vestuario. En su intervención en el programa radiofónico ‘El Larguero’, el guardameta no se anduvo con rodeos: confía plenamente en que la operación llegue a buen puerto. “Creo que se va a hacer”, aseguró, dejando clara la fe interna en que el club conseguirá cuadrar los números.

Soria no se quedó ahí. Describió con claridad lo que supondría la llegada de un futbolista con seis Champions en la mochila para un grupo que se prepara para un calendario cargado. “Estaríamos encantados. Un fichaje como Carvajal, con toda su experiencia, calidad y todo lo que aporta un jugador así, sería un diez de diez”, remarcó, dibujando el impacto inmediato que esperan en el vestuario.

La ilusión choca de momento con el freno regulatorio. La operación permanece en pausa mientras La Liga termina de comprobar que la oferta económica de Getafe se ajusta a los parámetros establecidos. Cada euro cuenta. Cada variable del contrato se revisa con lupa.

Mientras los técnicos del club afinan la ingeniería financiera, Soria dejó también un guiño al trabajo de la directiva, consciente de que la negociación se juega tanto en el campo de la persuasión como en el de las cifras. “A ver si el presidente puede sacar algo de la chistera y podemos llegar a un acuerdo”, comentó con ironía, pero también con un poso de confianza en la capacidad del club para cerrar grandes operaciones en escenarios complejos.

El portero volvió a insistir en su convicción: “Creo que se va a hacer”. No son palabras vacías. Resumen el ambiente en un grupo que mira de reojo al calendario y entiende que sumar un lateral de este nivel puede marcar la diferencia en un curso en el que tocará multiplicar esfuerzos.

En las oficinas, el tiempo corre. Los responsables deportivos de Getafe trabajan a contrarreloj para diseñar un paquete financiero que permita inscribir al defensa sin romper los límites salariales. Bordalás sabe que necesita fondo de armario: la temporada se presenta exigente, con la obligación de responder tanto en la competición doméstica como en el escenario europeo.

La ecuación es sencilla en el plano futbolístico y endiablada en el económico. Si La Liga da el visto bueno y el club logra encajar al veterano en su estructura salarial, Bordalás ganará jerarquía, oficio y carácter en el costado derecho. Si no, Getafe habrá rozado un golpe maestro que se le escaparía por centímetros en la línea de meta.