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Hans Kraay Jr. critica a árbitro tras empate de Países Bajos

La noche en la que Países Bajos arañó un punto in extremis ante Alemania quedó marcada por algo más que el gol agónico de Cody Gakpo. El foco, al menos en casa, se posó directamente sobre el colegiado Alejandro Hernández Hernández. Y Hans Kraay junior no se mordió la lengua.

El analista de ESPN Netherlands cargó con dureza contra el árbitro español tras el 1-1 en la Nations League y llegó a pedir una sanción ejemplar: diez partidos sin dirigir.

“Es simplemente un cretino, ese árbitro”, estalló Kraay en su análisis del encuentro. “Ese árbitro debería ser suspendido como mínimo unos diez partidos”.

Dos goles anulados y una indignación creciente

La frustración neerlandesa se cocinó a fuego lento. Primero, en la primera parte, cuando Hernández Hernández anuló un gol de Virgil van Dijk por una supuesta falta de Brian Brobbey sobre Marc ter Stegen. Un duelo aéreo, un choque en el área y, de inmediato, el silbato.

Para Kraay, una decisión incomprensible.

“No pasa absolutamente nada. Van Dijk salta un metro más alto que los otros defensores y Ter Stegen, que es un excelente portero bajo palos, aquí sale como una vieja”, disparó. “No tiene nada que ver con Brobbey”.

Tras el descanso, la historia se repitió. Mexx Meerdink marcó, el estadio celebró… y el árbitro volvió a cortar en seco la euforia al invalidar la jugada por una falta previa de un jugador neerlandés.

Kraay no daba crédito.

“Ha pitado demasiado pronto, ¿no? Este árbitro ha estado realmente horrible. No pasa nada. Hay cuatro alemanes tirados uno encima de otro. Y ese cretino ya ha pitado otra vez. Es simplemente un cretino, ese árbitro”, insistió, sin rebajar el tono en ningún momento.

Del enfado a la salvación en el descuento

El clima era de impotencia. Dos goles anulados, decisiones polémicas y una Alemania que olía la victoria. Países Bajos parecía condenado a una derrota amarga, de esas que se recuerdan más por el árbitro que por el juego.

Pero el fútbol siempre guarda un giro final.

En el tiempo añadido, Ruben van Bommel encontró un resquicio por la izquierda y puso un centro tenso, medido, al segundo palo. Allí apareció Cody Gakpo, oportuno, frío, para empujar el balón y rescatar un punto cuando el reloj ya se consumía.

El empate no borró la indignación de Kraay, que remató su análisis con una última carga contra el colegiado de 43 años.

“Que lo bajen a la Nations League División D. O que se vaya a pitar a la tercera división de la asociación de granjeros. Qué vergüenza. Qué árbitro tan vergonzoso hemos tenido”, lanzó, furioso.

El marcador dejó un 1-1. La conversación en Países Bajos, en cambio, quedó muy lejos de la táctica o del carácter del equipo. La pregunta que flota ahora es otra: ¿cómo se digiere una noche en la que el resultado se salva… pero la sensación de agravio arbitral arde todavía más que el propio partido?