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Hiroki Ito: de estrella en Japón a relegado en el Bayern

Hiroki Ito regresó del parón internacional con la mochila llena de minutos y confianza. El defensa de 27 años disputó los cuatro partidos de Japón, fue titular en tres y dejó su huella en la Kirin Cup: transformó su penalti en la tanda de semifinales ante Ecuador y completó los 90 minutos en la victoria final contra New Zealand. En total, 288 minutos sobre el césped y la sensación de ser una pieza plenamente integrada en su selección.

En Múnich, la realidad es otra. Y es dura.

En siete partidos oficiales con el Bayern Munich esta temporada, Ito solo ha pisado el campo durante diez minutos. Entró desde el banquillo en la Champions League, en el 5-0 contra FK Bodö/Glimt, con el encuentro sentenciado desde hacía rato. Nada más. Ni una titularidad, ni un tramo largo de juego que le permita discutir un puesto.

Vincent Kompany ha trazado su jerarquía con claridad. En el lateral izquierdo, la apuesta pasa por el renacido Alphonso Davies, el recién llegado Nathaniel Brown y también Josip Stanisic. En el centro de la zaga, Dayot Upamecano, Jonathan Tah y Min-Jae Kim se reparten casi todos los minutos. En esa rotación amplia, viva, que el técnico belga ha puesto en marcha, Ito apenas existe.

De “fichaje interno” a jugador congelado

La paradoja es evidente al mirar atrás. Ito llegó al Bayern Munich en 2024 procedente del VfB Stuttgart por 23,5 millones de euros, una inversión seria para reforzar la defensa. Dos fracturas de metatarsiano lo frenaron en seco y lo dejaron fuera casi año y medio, con solo un breve paréntesis. Un calvario físico.

Su regreso, en noviembre, fue recibido como una especie de premio a la paciencia. Desde la dirección deportiva se habló de él como un “fichaje interno”, un refuerzo que el club encontraba en casa tras la larga lesión. Y el campo pareció darles la razón: Ito se convirtió en un recurso fiable de rotación, con 23 partidos oficiales, alternando el lateral izquierdo y el eje de la defensa.

En las últimas semanas de una Bundesliga ya decidida, incluso rozó el estatus de titular fijo: arrancó de inicio en cinco de los últimos seis encuentros ligueros. En la final de la DFB Cup ante Stuttgart, al menos tuvo minutos saliendo desde el banquillo. No era una estrella, pero sí un hombre útil, serio, aprovechable.

Esa versión de Ito ha desaparecido de golpe.

Junto a Sacha Boey, otro candidato a salir y que aún no ha debutado este curso, el japonés es uno de los dos únicos jugadores de campo consolidados que prácticamente no cuentan en una plantilla corta donde Kompany ha repartido minutos con generosidad: 18 futbolistas ya superan los 166 minutos. Serge Gnabry, recién reenganchado tras su lesión y con tres apariciones recientes con Alemania, está a punto de sumarse a ese grupo. Ito, en cambio, mira desde la banda.

Un verano lleno de mensajes cruzados

El mercado estival ya dejó pistas de que el futuro del japonés en Múnich no estaba garantizado, pese a tener contrato hasta 2028. El Bayern Munich invirtió 50 millones de euros en Nathaniel Brown, otro lateral izquierdo versátil, y dejó marchar a Raphael Guerreiro. Una puerta se abría, otra se cerraba. Y la posición de Ito quedaba en tierra de nadie.

Desde los despachos, los mensajes fueron dispares. A finales de julio, el director deportivo Max Eberl se mostró claramente receptivo a una posible salida: “Si Hiroki tiene pensamientos de un cambio porque él mismo se da cuenta de que será difícil, entonces lo abordaremos”. Una frase que, en boca de un dirigente, pesa. Y mucho.

Sin embargo, el verano no fue el de un jugador apartado. Ito participó en cinco de los seis amistosos de pretemporada y fue el único jugador de campo que disputó los 90 minutos en el ensayo general ante Heidenheim. Parecía integrado, considerado, con un rol al menos secundario asegurado.

En los últimos compases del mercado surgió el nombre de Ajax Amsterdam como posible destino. El movimiento no se concretó. Poco después, Christoph Freund salió al paso: “Nunca fue nuestra gran intención dejar marchar a Hiroki. Es un jugador importante que ahora vuelve a estar realmente en forma durante un periodo más largo”. Palabras contundentes, que hoy chocan con la realidad diaria del equipo.

Un invierno con sabor a ultimátum

La situación actual de Ito está en las antípodas de ese calificativo de “importante”. Hoy, su peso en la pizarra de Kompany se parece más a una nota al margen que a un nombre subrayado en rotulador. Para que algo cambie de forma radical, tendría que producirse una concatenación de ausencias entre sus competidores directos en la defensa.

Si no se abre ese hueco, el escenario apunta con fuerza al mercado de invierno. El Bayern Munich, que ya en verano se mostró dispuesto a escuchar propuestas, se moverá con intensidad para buscarle salida. No se trata de un descarte menor: es un internacional japonés, con experiencia en la Bundesliga, que viene de sumar casi 300 minutos en un parón de selecciones donde sí se siente protagonista.

Entre la versión de Hiroki Ito que lidera desde atrás con Japón y la que se sienta resignada en el banquillo del Bayern hay un océano. La cuestión es si el próximo paso de su carrera lo cruzará todavía con la camiseta del gigante alemán… o con otros colores cuando el invierno abra de nuevo las puertas del mercado.