Honest Ahanor se une a la Sub-21 tras salir de la selección absoluta
Honest Ahanor no estará en el Stade de France. El joven atacante ha abandonado oficialmente la concentración de la selección absoluta de Italia antes del duelo de Nations League de este viernes ante Francia, pero no vuelve a casa: se incorpora a la Italia Sub-21 de Silvio Baldini para un compromiso que puede marcar una generación.
De descartado con Mancini a pieza clave para Baldini
Roberto Mancini había arrancado este larguísimo parón de septiembre-octubre con una convocatoria amplia, casi de pretemporada: 34 futbolistas citados para los dos partidos de Nations League, primero ante Bélgica y después frente a Türkiye. La lista se redujo a 32 tras las salidas de Nicolo Zaniolo y Giacomo Raspadori, que abandonaron el grupo sin sustitutos.
La normativa, sin embargo, es inflexible: solo 23 nombres pueden figurar en cada lista de partido de Nations League. Nueve jugadores debían quedarse fuera para el examen en París. Entre los sacrificados, Ahanor. Junto a él, Massimo Pessina, Diego Coppola, Daniele Ghilardi, Eddy Kouadio, Alessandro Romano, Rolando Mandragora, Nicolo Cambiaghi y Samuele Inacio.
Ahanor ya venía acumulando frustración. No jugó ni un minuto en la derrota por 2-0 ante Bélgica, donde fue suplente sin participar, y ni siquiera apareció en la convocatoria para el contundente 4-1 en Bursa frente a Türkiye. El viernes, la FIGC confirmó el siguiente paso: el atacante de Atalanta BC no viajaría a Francia y abandonaría definitivamente la concentración de la absoluta para sumarse a la Sub-21.
Para Mancini, un descarte obligado por la reglamentación. Para Baldini, un refuerzo de lujo en el momento más delicado del camino.
Un billete a la Euro Sub-21 en juego
La Italia Sub-21 llega al tramo final de la fase de clasificación con la calculadora en la mano y el pulso acelerado. El jueves, el equipo de Baldini venció 1-0 a Armenia en su penúltimo compromiso, un resultado que mantiene viva la esperanza, pero no resuelve nada. Los Azzurrini siguen segundos del Grupo E, por detrás de una Polonia impecable, que ha ganado todos sus partidos.
El lunes, en un solo encuentro, se condensa todo: Italia–Polonia, duelo directo por el liderato y por un pase directo al Europeo Sub-21 de 2027. No hay margen para equívocos. Solo la victoria garantiza a Italia un billete seguro para la fase final. Cualquier otro resultado –empate o derrota– la condena a mirar de reojo al resto de grupos, pendiente de la tabla de mejores segundos.
El formato no perdona despistes. Nueve grupos, nueve campeones clasificados de manera automática. A ellos se sumará el mejor segundo. Los otros ocho subcampeones irán a un play-off que repartirá las cuatro plazas restantes para completar el cuadro de 16 selecciones. Dos de esos 16 puestos ya tienen dueño: las anfitrionas Albania y Serbia.
Italia, con ocho victorias en nueve jornadas, presenta un balance que en casi cualquier otra clasificación valdría para liderar con holgura. Aquí no. La perfección de Polonia obliga a un último esfuerzo sin red.
Un paso atrás… que puede ser un salto adelante
En ese contexto aterriza Ahanor. Desde fuera, puede parecer un retroceso: dejar la selección absoluta justo antes de un partido grande en el Stade de France. Desde dentro, el movimiento tiene otra lectura. Baldini recibe a un jugador que ya conoce el ritmo de la élite, que se ha entrenado bajo las órdenes de Mancini y que llega con la necesidad de demostrar que su sitio, a corto plazo, está de vuelta con los mayores.
El escenario no le es ajeno. En Serie A, con Atalanta BC, ya ha mostrado personalidad en partidos de alta tensión, como aquel duelo físico y abierto ante Genoa FC en el Gewiss Stadium de Bergamo. Ahora, el reto es diferente: no se trata solo de destacar, sino de liderar a un grupo que se juega su identidad competitiva en 90 minutos.
Italia parte con una ventaja mínima: pase lo que pase ante Polonia, la Sub-21 tiene asegurado, como mínimo, un lugar en el play-off. Es un colchón, pero no una excusa. Para una federación que se mide por títulos y fases finales, llegar a la Euro como campeón de grupo no es un lujo, es casi una obligación.
Baldini lo sabe. Mancini también. Y Ahanor, que en cuestión de días ha pasado de suplente silencioso en la absoluta a posible protagonista en el partido más importante del ciclo Sub-21, tiene ahora la oportunidad de transformar una decepción en punto de inflexión.
El lunes, cuando ruede el balón, la pregunta será sencilla y brutal: ¿está esta generación preparada para asumir el peso que le espera en la absoluta dentro de pocos años? La respuesta puede empezar por los pies de Honest Ahanor.






