Ibrahim Mbaye, el nuevo objetivo de Liverpool para las bandas
Liverpool ha movido ficha. El club de Anfield ha sondeado las condiciones de un posible acuerdo por el joven extremo de Paris Saint-Germain, Ibrahim Mbaye, una de las joyas emergentes del fútbol africano y europeo.
El atacante, de 18 años, que actúa principalmente desde el costado derecho, ve con buenos ojos un traslado a Liverpool. El interés es real y encaja con la hoja de ruta del club: reforzar las bandas ofensivas se ha convertido en la gran prioridad de este mercado.
La vida después de Mohamed Salah
La salida de Mohamed Salah al final de la pasada temporada dejó algo más que un vacío emocional en la grada. Dejó un hueco competitivo, táctico y simbólico en el flanco derecho del ataque. Liverpool lleva meses rastreando el mercado para encontrar soluciones, no un clon, pero sí un nuevo punto de referencia.
En ese contexto aterrizó ya este verano Victor Munoz. Y ahora el foco se posa sobre Mbaye, un perfil distinto, más verde, pero con un techo que seduce a la dirección deportiva y al nuevo técnico, Andoni Iraola.
El plan es ambicioso: Liverpool pretende cerrar la ventana con cinco extremos en plantilla, uno de ellos claramente identificado como proyecto de futuro. Ese lugar, si las negociaciones avanzan, podría llevar el nombre de Ibrahim Mbaye.
Mbaye, Barcola y la ecuación PSG
Liverpool no solo mira a Mbaye dentro de la plantilla de Paris Saint-Germain. El club inglés mantiene también un fuerte interés en Bradley Barcola, otro de los talentos ofensivos del campeón francés. Hasta ahora, sin embargo, no ha presentado ninguna oferta formal por ninguno de los dos.
Los dos nombres aparecen en la misma conversación, pero no en el mismo dossier. La intención de Liverpool con Mbaye es independiente de cualquier posible movimiento por Barcola. El club incluso contempla la opción de incorporar al senegalés y, además, añadir un refuerzo más contrastado para las bandas.
Ahí aparece el gran obstáculo: la valoración de Paris Saint-Germain. La entidad francesa sitúa el precio de Barcola en torno a 145 millones de libras, una cifra que complica seriamente cualquier operación a corto plazo. Ese contexto convierte a Mbaye, mucho más joven y con otro tipo de coste, en una oportunidad estratégica.
Iraola y el papel de los extremos
Andoni Iraola ha sido claro desde su llegada a Merseyside: sus extremos no son un complemento, son el eje de su idea de juego. Ritmo alto, verticalidad, presión agresiva y amplitud constante. Para sostener ese plan, necesita cantidad, calidad y perfiles distintos en las bandas.
De ahí el objetivo de alcanzar esos cinco extremos en plantilla. No se trata solo de cubrir minutos, sino de poder rotar sin perder filo, de tener especialistas para distintos escenarios de partido y de moldear a un joven que pueda crecer bajo esa exigencia. Mbaye encaja en ese molde: un diamante todavía en bruto al que se puede pulir dentro de un ecosistema competitivo y ofensivo.
De la academia de PSG al récord mundialista
La trayectoria de Ibrahim Mbaye explica por qué tantos ojos se han posado sobre él. Formado en la academia de Paris Saint-Germain, dio el salto al primer equipo en agosto de 2024, con apenas 16 años. Un debut precoz en un vestuario lleno de estrellas, pero que no lo intimidó.
En categorías inferiores representó a Francia, pero su corazón futbolístico terminó por decantarse por Senegal. Debutó con la selección absoluta senegalesa en noviembre de 2025, un paso que confirmó su apuesta internacional y reforzó su vínculo con un país que ve en él a su próximo gran referente ofensivo.
El gran escaparate llegó en el Mundial 2026. En un duelo cargado de simbolismo, Senegal cayó 3-1 ante Francia, pero el marcador dejó un nombre para la historia: Mbaye se convirtió en el africano más joven en anotar en una Copa del Mundo, con 18 años y 143 días. Un destello en medio de la derrota que encendió las alarmas de los grandes clubes europeos.
Un fichaje para hoy… y para dentro de cinco años
Para Liverpool, Mbaye representa dos cosas a la vez. Una pieza inmediata para sumar profundidad en la banda derecha tras la era Salah y, al mismo tiempo, un proyecto a largo plazo que puede explotar bajo la tutela de Iraola y rodeado de atacantes consolidados.
El club no se engaña: a sus 18 años, el senegalés aún está lejos de su techo. Pero esa es precisamente la apuesta. Integrarlo ahora, con un rol progresivo, en un ataque que ya se ha reforzado con Victor Munoz y que podría sumar otro perfil más experimentado.
La operación todavía no ha pasado de la fase de exploración. No hay oferta formal, no hay acuerdo, no hay negociación cerrada. Lo que sí hay es una convicción clara en Anfield: las bandas decidirán buena parte del futuro inmediato del equipo.
Y en ese tablero, mientras Paris Saint-Germain protege a sus jóvenes y mide el mercado, el nombre de Ibrahim Mbaye empieza a sonar con fuerza en el lado rojo de Merseyside. La cuestión ya no es solo si Liverpool puede ficharlo, sino cuánto está dispuesto a apostar por el próximo gran extremo africano.






