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Ibrahim Mbaye rechaza Aston Villa y busca destino en Liverpool o Manchester City

Ibrahim Mbaye da la espalda al proyecto de Aston Villa y se ofrece a Liverpool y Manchester City

El mercado vuelve a mirar a París y, esta vez, el foco no está en una de las grandes estrellas consolidadas de PSG, sino en uno de sus diamantes más jóvenes: Ibrahim Mbaye. El atacante senegalés de 18 años ha rechazado la opción de unirse a Aston Villa y su entorno ya ha movido ficha para situarlo en el escaparate de dos gigantes de la Premier League: Liverpool y Manchester City.

Liverpool, obsesionado con Barcola… pero atento a Mbaye

En Anfield, el nombre que manda en la agenda es otro: Bradley Barcola. El internacional francés se ha convertido en el objetivo prioritario para reforzar las bandas. Liverpool está dispuesto a apretar al máximo en lo que queda de ventana de fichajes para cerrar su llegada, aunque el precio es una auténtica losa.

PSG ha fijado su postura en unos desorbitados 170 millones de euros (145 millones de libras). Según Ben Jacobs, el club inglés y el entorno de Barcola intentarán rebajar esa cifra, mientras el jugador ve con muy buenos ojos el cambio de aires rumbo a Merseyside.

El contexto en Liverpool empuja a ese tipo de operación. Mohamed Salah ya se ha marchado y Federico Chiesa tiene opciones reales de salir. Si el italiano termina haciendo las maletas, las alas del equipo quedarían reducidas a Rio Ngumoha, Cody Gakpo y Victor Munoz, a la espera de que Barcola pudiera llegar.

Ese escenario abre la puerta a algo que, hace no tanto, sonaría exagerado: la posibilidad de incorporar no solo a Barcola, sino también a otro extremo joven con proyección. Ahí aparece Mbaye.

Un talento precoz en un vestuario lleno de estrellas

Mbaye no es un nombre cualquiera dentro de PSG. Con solo 18 años, el internacional por Senegal (15 partidos con su selección) firmó 31 apariciones la pasada temporada con el conjunto parisino. Un dato que gana aún más peso si se recuerda la nómina de atacantes que tenía por delante.

Luis Enrique disponía de Ousmane Dembélé, Khvicha Kvaratskhelia, Désiré Doué y el propio Barcola para ocupar las posiciones ofensivas. También contó con Gonçalo Ramos y Lee Kang-In, traspasados después a AC Milan y Atlético de Madrid, respectivamente. En medio de ese ecosistema de competencia feroz, Mbaye logró hacerse un hueco.

Diestro, utilizado mayoritariamente en el costado derecho durante la campaña 2025/26, el joven atacante ha demostrado que puede convivir con la presión de un vestuario repleto de figuras. Sin embargo, el siguiente paso de su carrera parece requerir algo distinto: continuidad, jerarquía y un proyecto que gire más en torno a su crecimiento.

PSG, lejos de aflojar la competencia, planea sumar a Maghnes Akliouche desde Monaco, lo que comprime todavía más el embudo en ataque. Según la información adelantada por TEAMtalk, los representantes de Mbaye consideran que la mejor vía para su desarrollo es salir ahora del club parisino.

Villa Park se enfría, el sueño crece en la élite

Aston Villa se movió rápido. El club de Birmingham abrió conversaciones para hacerse con Mbaye y ofrecía un contexto atractivo: un proyecto sólido, fútbol europeo y un entrenador capaz de potenciar talento joven. Sobre el papel, una oportunidad lógica para un futbolista en plena fase de explosión.

Pero la respuesta del jugador y su entorno ha cambiado el guion. La operación se ha enfriado hasta casi congelarse. Mbaye ya no ve su futuro en Villa Park. Su objetivo es otro: dar el salto directo a un club que pelee, de manera habitual, por los títulos más grandes del fútbol mundial.

Con esa premisa, su entorno ha puesto su nombre sobre la mesa de dos destinos muy concretos: Liverpool y Manchester City. Dos estilos, dos proyectos, un mismo nivel de exigencia absoluta.

Interés real, pero sin prioridad… por ahora

El periodista Graeme Bailey detalla que tanto City como Liverpool mantienen interés en Mbaye. No es humo. Los dos gigantes le siguen y valoran su potencial. Sin embargo, el senegalés no encabeza las listas de prioridades de ninguno.

En el caso de Liverpool, Barcola sigue siendo la gran obsesión. El movimiento por Mbaye, explican, se plantea como complemento, no como alternativa. Es decir, el club de Anfield podría intentar cerrar a ambos si las condiciones encajan y si se produce alguna salida más en las bandas, con Chiesa señalado como posible sacrificado.

En Manchester City, el escenario es parecido: seguimiento, informes positivos, pero sin que el fichaje de Mbaye se haya convertido en una urgencia estructural. El club de Pep Guardiola acostumbra a pensar a largo plazo y el perfil del senegalés encaja en esa lógica, aunque la decisión final dependerá del encaje deportivo y del coste de la operación.

Un punto de inflexión para un adolescente de élite

El caso de Mbaye resume a la perfección el nuevo tablero del mercado: jóvenes ya internacionalmente contrastados, con minutos en grandes clubes, que toman decisiones de carrera con la frialdad de un veterano. Rechazar a Aston Villa no es un gesto menor. Es una declaración de intenciones.

La pelota está ahora en los despachos de Liverpool y Manchester City. PSG tiene la sartén por el mango en lo contractual, pero el jugador y su entorno han marcado claramente el camino que desean seguir.

Si uno de los dos gigantes ingleses decide dar el paso definitivo, el siguiente gran proyecto de extremo en Europa podría estar a punto de cambiar París por la Premier. La cuestión es sencilla y, al mismo tiempo, decisiva: ¿quién se atreverá a apostar fuerte primero por Ibrahim Mbaye?