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Iraola inicia su etapa en Liverpool con amistoso en Nashville

La afición del Liverpool está a punto de ver, por fin, cómo se siente el club bajo el mando de Andoni Iraola. Nada de bocetos ni promesas: este sábado, ante el Sunderland en el Geodis Park de Nashville (17:00 hora local, 23:00 BST), empieza la primera prueba real del nuevo proyecto.

El escenario es peculiar. Un estadio de la MLS, la casa de Nashville SC, una ciudad volcada en la música y, sin embargo, todavía sin ese zumbido inconfundible que suele acompañar la llegada del Liverpool. Hay entradas de sobra para un recinto de unas 30.000 personas y, caminando por la ciudad, cuesta percibir que uno de los gigantes de Europa está de gira. Pero para Iraola, este es el lugar perfecto para afinar su primera partitura.

Un estreno marcado por el recuerdo de Kevin Keegan

El amistoso tendrá un tono especial. La muerte de Kevin Keegan esta misma semana ha sacudido a ambos clubes. Liverpool y Sunderland saltarán al césped con brazaletes negros y el partido se abrirá con un minuto de aplausos en memoria de una figura que dejó huella en los dos escudos.

Será un momento de comunión antes de que empiece el examen al nuevo entrenador del Liverpool.

La exigencia llega desde el primer día

Iraola sabe exactamente dónde ha aterrizado. Sabe que en Anfield no hay margen para largas introducciones ni discursos vacíos. Lo explicó con claridad al hablar de lo que quiere construir:

“Para mí, ahora se trata de crear un muy buen equipo al que sea muy difícil ganar”, subrayó. “El equipo que imagino ahora, el que veo y tengo en mente… si nos convertimos en ese equipo, creo que vamos a tener éxito”.

Su mensaje va directo al corazón de la grada: rendimiento por encima de palabras.

“Lo más importante que podemos ofrecer son nuestras actuaciones. Da igual si hablo bien o mal, si digo las cosas correctas o no. Al final la gente solo quiere ver al equipo jugar bien y conseguir buenos resultados. Sé que eso es el 90% de mi trabajo”, remató.

Cuando arranque la Premier League, solo contarán los marcadores. En esta gira por Estados Unidos, el foco estará en otra cosa: cómo juega el Liverpool de Iraola, cómo presiona, cómo ataca, cómo respira el equipo con un nuevo acento en el banquillo.

Del Bournemouth a la élite de Anfield

El salto es enorme. De Bournemouth a uno de los banquillos más exigentes del mundo. Pero dentro del club y en su entorno inmediato hay confianza en que el técnico vasco está preparado.

“Es un gran paso desde Bournemouth, pero se lo merece. Tiene todas las credenciales para ser un gran entrenador del Liverpool y estoy bastante seguro de que puede serlo”, afirma Ian Rush en declaraciones a BBC Sport.

El galés va más allá y apunta a algo sagrado en Liverpool: el estilo.

“Su estilo de fútbol encaja con el Liverpool. Eso ayudará con los aficionados también. Quizá con Slot eran un poco más defensivos, pero los aficionados quieren apoyar al equipo. Solo se volcarán si eres un equipo ofensivo o de presión alta. La atmósfera estuvo apagada por momentos la temporada pasada. Esto es el Liverpool y queremos jugar a un juego de presión alta, y en los próximos días sabremos cómo se ve eso”, añade Rush.

Ahí está el reto. Encender otra vez Anfield con un fútbol que apriete arriba, que asfixie, que contagie.

Una gira larga, una plantilla amplia y un ambiente juvenil

El Liverpool ha viajado a Estados Unidos con 32 jugadores. No todos están al 100%. Algunos han cruzado el Atlántico porque el club entiende que es mejor que sigan sus procesos de recuperación junto al grupo y no en un campo de entrenamiento vacío en Inglaterra.

El calendario ha sido cruel. Con el Mundial este verano, varias piezas clave aún no se han incorporado. Florian Wirtz, Alexander Isak y Ryan Gravenberch se unirán al grupo en la segunda semana de la concentración. Alexis Mac Allister y Victor Muñoz serán los últimos en llegar. Cody Gakpo, Virgil van Dijk y Alisson no viajarán.

Aun así, el ambiente dentro del vestuario en estas primeras semanas de pretemporada se describe como positivo, fresco, casi de reconstrucción.

“Szoboszlai y Kerkez no han ido al Mundial y puedo decir esto por experiencia, porque yo nunca fui a un Mundial. Esos jugadores han tenido un descanso largo y estarán desesperados por volver a meterse de lleno”, apunta de nuevo Rush.

Hay señales alentadoras. Harvey Elliott vuelve al grupo y los más atentos ya habrán detectado otra buena noticia: Stefan Bajcetic regresó ayer a los entrenamientos con el equipo. El centrocampista español no juega un partido con el club desde 2024. Su vuelta ofrece a Iraola un perfil diferente en la medular y un motivo más para observar con lupa cada sesión.

Un proyecto que aún pide fichajes

Por mucho optimismo que se respire en la gira, el diagnóstico es claro: esta plantilla necesita refuerzos antes del inicio de la Premier League.

El club sabía desde marzo, si no antes, que Mohamed Salah se marchaba. Y a día de hoy, el egipcio sigue sin sustituto. Es el gran vacío en el once y en el imaginario de la afición.

Liverpool busca un extremo y Bradley Barcola aparece como la opción más probable. Mientras la operación se resuelve o se enfría, Iraola trabaja con lo que tiene. Y ahí entra en escena un adolescente de 17 años: Rio Ngumoha.

El joven ha estado entrenando su versatilidad en las dos bandas. Puede partir desde la izquierda, su zona natural, pero también actuar por la derecha, donde se abre un hueco enorme tras la salida de Salah. Su talento no se discute, aunque dentro del club nadie duda de que llegará un fichaje en esa demarcación este verano.

Rush lo resume con crudeza: “Es todavía joven, pero como ha dicho el entrenador, necesitamos a alguien que sustituya a Salah y eso no será nada fácil”, advierte. “Tenemos a Isak, que jugó bien en el Mundial, y espero que vuelva como un jugador nuevo y con ganas de demostrar un par de cosas después de la temporada pasada”.

La presión no solo recae sobre Iraola. También sobre quienes deben dar un paso adelante en el área rival.

La nueva ola: Ngumoha, Morrison, Wright, Sonni-Lambie y Abe

Esta gira también servirá como escaparate para la nueva generación. En los próximos días, los aficionados podrán ver más minutos de Kieran Morrison, de 19 años, que ya debutó la temporada pasada, así como de Will Wright, 18, y Josh Sonni-Lambie, también de 18.

Y hay un nombre que ya circula con insistencia en los pasillos de la academia: Josh Abe, de solo 16 años, considerado una de las mayores promesas del fútbol inglés. Iraola, que siempre ha sabido sacar partido a los jóvenes en sus etapas anteriores, tendrá la oportunidad de medirlos ante rivales profesionales, lejos de la comodidad de los campos de entrenamiento.

Nashville será el punto de partida. Después llegará Wrexham en New York y Leeds en Chicago. Tres amistosos, sí, pero también tres capítulos en los que el nuevo Liverpool empezará a definirse.

La pregunta ya no es cómo sonará este equipo en la pizarra. La verdadera incógnita es otra: cuánto tardará Iraola en conseguir que Anfield vuelva a cantar al unísono.