Jamal Musiala sufre desgarro muscular antes de debutar con Alemania
La noche pintaba grande para Jamal Musiala en Ámsterdam. Titular anunciado para el estreno de Alemania en la UEFA Nations League ante Países Bajos, el centrocampista de Bayern Munich se preparaba para comandar el ataque de la DFB. Pero el partido nunca empezó para él.
Durante el calentamiento, Musiala sintió el pinchazo que nadie quiere notar. Minutos después, su nombre desaparecía del once inicial y, al día siguiente, llegaba la confirmación más temida: desgarro de fibras musculares en el muslo derecho.
El propio club lo hizo oficial en un comunicado: el internacional alemán abandona la concentración y regresa de inmediato a Säbener Straße para iniciar la rehabilitación con el cuerpo médico del Bayern. Un regreso prematuro, obligado y con un parte claro: lesión muscular y varias semanas fuera.
Según la información de Kerry Hau (Sky Germany), el tiempo estimado de baja se sitúa entre tres y cuatro semanas. Un margen que, en pleno tramo de alta exigencia de la temporada, se siente como una eternidad para un futbolista que había alcanzado un peso específico tanto en su selección como en su club.
Havertz también cae, Wirtz y Burkardt al rescate
El contratiempo de Musiala no llega solo. Kai Havertz, delantero de Arsenal, también abandona la concentración alemana tras sufrir un problema muscular durante el empate frente a Países Bajos. Dos piezas ofensivas fuera de combate en cuestión de horas. Dos planes tácticos que el seleccionador debe reescribir sobre la marcha.
La respuesta no se ha hecho esperar. La DFB cubrirá las bajas con dos nombres en forma: Florian Wirtz, centrocampista de Liverpool, y Jonathan Burkardt, delantero de Eintracht Frankfurt, llamados para reforzar una convocatoria que pierde talento, pero no ambición.
Musiala, mientras tanto, cambia el ambiente de estadio lleno por el silencio del gimnasio y la rutina del tratamiento. El calendario no se detiene. La pregunta es otra: cuándo volverá a estar listo para marcar diferencias donde más le gusta, en el césped y con el balón pegado al pie.






